Caída la chance de la Copa Argentina en lo que fue el primer desafío de Central en el semestre, lo que se le viene al equipo de Miguel Angel Russo es la llave de Copa Sudamericana contra Inter de Porto Alegre, que tendrá ribetes distintos. Es que la llave de ida y vuelta hace que la historia se escriba en capítulos diferentes. Nada se cerrará en ese primer encuentro del próximo martes, pero sí hay indicios inequívocos de que es en ese choque en el Gigante de Arroyito donde el canalla debiera pisar de manera fuerte para viajar a Brasil sabiendo que la posibilidad de meterse en los octavos de final de la competencia es viable. En otras palabras, lo que Central debe lograr es hacer pesar la localía de la mejor manera, como en las viejas épocas de este equipo de Russo, con esas actuaciones, pero sobre todo resultados que fueron una marca registrada a lo largo de 2023 y que mermaron un poco en este 2024.
A Central le tocó de esta forma: jugar primero de local y definir en condición de visitante, y nada menos que ante un peso pesado como Inter que cuenta con futbolistas de mucho renombre. Por eso la necesidad de que la localía se haga sentir, por supuesto desde el resultado.
Cumplir con la parte que le toca en condición de local es lo que le permitirá al canalla aferrarse a la chance de mantenerse en una copa internacional de cara a un semestre que arrancó de manera torcida. Para ello será indispensable un vuelco notable en el juego y la consistencia como equipo porque repetir de lo Barracas Central le resultará contraproducente.
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El último partido de Central en Arroyito fue empate. Marco Ruben logró el tanto de la igualdad en el final.
Marcelo Bustamante / La Capital
El bajón que evidenció Central en ese primer semestre de 2024 fue notorio y evidente en unos cuantos aspectos. Uno de ellos es que perdió algo de consistencia jugando en el Gigante de Arroyito, donde de igual forma le fue mucho mejor que de visitante.
Es que fueron 11 las veces que este equipo de Russo jugó de local en lo que va del año y los números son bastante buenos: con 5 ganados, 4 empates y sólo dos derrotas.
Es cierto, hubo unas cuantas actuaciones en la que se esperaba mucho más del equipo y apenas le alcanzó para el empate, algunos de ellos en los instantes finales del partido. En otras terminó perdiendo. De todas formas, mantuvo bastante ese buen andar del año anterior.
Lo que fue Arroyito en este 2024
De esos cinco partidos que ganó, tres fueron por el torneo local (Independiente Rivadavia, que se jugó en Arroyo Seco, Gimnasia e Instituto) y los dos restantes por Copa Libertadores (Peñarol y Caracas). No está de más remarcar que estos dos encuentros correspondieron a una competencia internacional, en un contexto similar al que se le avecina. Incluso, de los dos que perdió, uno (Barracas Central) fue por la Liga Profesional y el restante por Copa Libertadores (Atlético Mineiro). Con una salvedad, que puede tomarse o no como atenuante, pero que sucedió de esa forma: el choque contra el equipo brasileño fue con el Gigante vacío porque el equipo debió cumplir por la sanción impuesta por la Conmebol debido a los incidentes ocurridos frente a Peñarol. Los empates fueron contra Banfield, Deportivo Riestra, Tigre y Lanús.
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Uno de los partidos que Central perdió en su cancha este año fue ante Mineiro, por la Libertadores y sin hinchas.
Marcelo Bustamante / La Capital
Pero a tener en cuenta también: la producción en este 2024 en condición de local está unos cuantos escalones por debajo de ese andar fortachón del año pasado, en el que cada equipo, del kilate que sea, que le tocó venir a Arroyito lo hizo sabiendo de lo difícil que era torcerle el brazo a un equipo que indudablemente contaba con un plus.
Es que quedó para la historia lo que fue ese 2023 de paso firme, en el que disputó 24 partidos en el Gigante y no perdió ninguno. Porque fueron 14 triunfos y 8 empates. Una marca indeleble.
La merma está y es evidente, pero el mejor atajo que puede tomar Central es recobrar la memoria en medio de una llave de ida y vuelta, por un torneo internacional en el que nada quedará escrito en los primeros 90 minutos, pero que tranquilamente podrán marcar una tendencia. Será en el Gigante, donde el canalla debe hacer valer esa localía que tan buenos resultados le dio en el último tiempo.