Central

Central, con suplentes, estuvo perdido en Asunción

Central, con varios suplentes, tuvo una producción muy pobre, Libertad lo vapuleó y terminó muy aturdido.

Viernes 05 de Abril de 2019

La noche paraguaya no le cayó nada bien a Central. Porque el equipo canalla amagó con esbozar una actuación discreta a pesar del recambio de jugadores que implementó Diego Cocca, pero la performance individual y colectiva se fue deshojando como un árbol con la llegada del otoño. Y así la imagen final fue la de un Central casi a la deriva, a merced de un equipo muy serio como Libertad, que asestó dos estocadas, que bien pudieron ser más de no ser por algunas tapadas de Ledesma. Fue un 2 a 0 lapidario, que expuso otra vez sin anestesia la crisis futbolística canalla, de la que le cuesta horrores salir.

Central salió a jugar el primer tiempo con una idea auspiciosa, que fue tratar de adueñarse de la pelota, pararse lejos del arco de Ledesma y buscar sorprender con las corridas de Zampedri y Riaño. Pero del dicho de Cocca en el vestuario al hecho hubo un largo trecho. Porque apenas por momentos Ortigoza se asoció bien con el debutante Rodrigo Villagra, un juvenil muy criterioso a la hora de administrar el balón, en la zona media y allí Central pudo hacer pie en campo ajeno. Siempre sin profundidad, pero al menos hubo pasajes de esos 45 iniciales, en especial al comienzo, en el que los canallas no sufrieron y hasta se animaron a adelantar a los laterales Molina y Rizzi.

Pero a medida que avanzó el reloj en esa etapa inicial, Libertad fue encontrando huecos en el fondo canalla. Ortiz no hizo pie y Rizzi no tenía la cobertura de Diego Becker para contener la trepada del ex Newell's Iván Piris. Así se fueron sucediendo acciones que pudieron alterar la chapa del resultado, siempre a favor de los guaraníes de José Chamot. Un tiro de Rodrigo Rivero que tapó Ledesma, después Bareiro cabeceó apenas afuera, hubo un bombazo de Recalde que tapó otra vez Jeremías y de nuevo apareció Rivero y su remate se fue ancho.

Una seguidilla que fue inclinando la cancha hacia los dominios del uno auriazul, aunque sin ser producto de una presión asfixiante. La llegada del entretiempo fue como una bocanada de oxígeno para recalcular la estrategia.

Pero todo fue para peor. Porque en el primer córner en contra del complemento, Central marcó para el demonio. Y Matías Espinoza saltó solo en el primer palo para cruzarle de cabeza la pelota a Ledesma y decretar la apertura para Libertad. El castillo de naipes se desmoronó ante el primer soplido del complemento. Encima enseguida Piris se devoró el segundo. Central no hacía pie.

Adentro Camacho y afuera un flojo Diego Becker. Libertad estaba cómodo con los espacios y Central no podía dar tres pases seguidos para acercarse al arco rival. Rinaudo por Ortigoza fue otra variante en busca de tener más agresividad en el medio. Después Caruzzo salió con gestos de dolor en una pierna para que ingrese Barbieri.

Y llegó la mano del nocaut, con todo el espacio del mundo Recalde enfocó la mira de frente al arco de Ledesma y hundió la pelota junto al palo derecho. Una notable pegada que contó con la inestimable colaboración de los jugadores canallas que le tendieron una alfombra roja para que patee sin obstáculos. De yapa, Ortiz cerró una noche paupérrima pegando un patadón que le valió la segunda amarilla y la roja.

Central terminó aturdido y a mereced del buen equipo paraguayo, que prácticamente abrochó su pasaje a octavos de final. Flojísima presentación canalla, más allá del recambio que implementó Diego Cocca.

La figura, Recalde fue una pesadilla

El habilidoso 10 de Libertad se movió como delantero retrasado por el medio y fue una pesadilla para los zagueros canallas. Se las ingenió para girar y encarar rumbo a Ledesma. Le dieron facilidades para moverse, pero demostró su categoría para ser el conductor de su equipo. En el segundo tuvo el tiempo del mundo para acomodarse y rematar contra el palo de Ledesma.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});