A este modelo de Central lo está salvando un selecto grupo de jugadores criados en el club. Apellidos que regresaron por amor a la camiseta. Y porque prácticamente ellos mismos gestionaron sus respectivas vueltas. Jorge Broun y Marco Ruben ratificaron en el reciente triunfo ante Racing que mantienen intacta la ilusión de clasificar a la próxima Copa Sudamericana. Fatu viene siendo peloteado de lo lindo en cada presentación. Sus atajadas y vuelos de palo a palo lo erigieron en un pilar esencial. Pero hay otro jugador que también viene sobresaliendo. Marco Ruben está on fire. Y eso para el canalla es esencial. Sus goles no solo alimentan la cercana chance de alcanzar con un gol más a Mario Alberto Kempes como segundo máximo artillero histórico del club. También permiten trazar un futuro esperanzador desde lo colectivo, pese a que el equipo continúa luciendo descompensado y brindando todo tipo de licencia cuando lo atacan o no logra tener la pelota.






























