Hubo jugadas discutidas para todos los gustos en la noche lluviosa de La Paternal, donde Central fue goleado 3 a 0 por Argentinos Juniors. Una mano del defensor Thiago Santamaría dentro del área local que Central reclamó penal, el gol de Maxi Romero para Argentinos, convalidado recién a partir de la intervención del VAR, y el penal que le cometió Damián Martínez a Luciano Gondou y que el mismo delantero sacó provecho para anotar el segundo.
La primera acción polémica fue un centro de Maxi Lovera que despejó el ex Central Diego Rodríguez con los puños. Abel Hernández la controló de frente al arco, remató y Santamaría, en el intento por interceptar el tiro, se arrojó al piso y la pelota le dio en la mano. El árbitro Luis Lobo Medina consideró que no fue penal.
Este fallo del juez fue el más discutible, porque el lateral de Argentinos interrumpió la trayectoria de la pelota.
De inmediato a esta jugada que desató el reclamo canalla, Alan Lescano metió un pelotazo largo desde la mitad de la cancha para que Gondou se la baje de cabeza a Maxi Romero, que frente a Broun lo superó con un tiro bajo. El juez de línea Andrés Barbieri no dudó y señaló posición adelantada de Gondou.
A Lobo Medina lo llamó desde el VAR Fernando Rapallini y pasó apenas un minuto hasta que se indicó que el gol fue lícito. Un rato después, durante la transmisión del partido, se mostró una imagen en la que Damián Martínez habilitaba a Gondou. La cámara que captó ese instante, en diagonal a la posición de los futbolistas, no colaboró para percibirlo, pero se marcaron las líneas entre uno y otro futbolista para demostrar que el centrodelantero estaba habilitado.
La última jugada que mereció cuestionamientos por parte de Central fue el penal sancionado a favor del bicho por un empujón de Damián Martínez a Gondou cuando el atacante local quedó mano a mano con Broun.
A esa altura, cada pelota metida al fondo de la defensa de Central era un estiletazo. Verón, libre de marcas, la recibió y se la dio para que Gondou se vaya solo frente a Broun. Martínez llegó hasta las espaldas del atacante y con ambas manos lo empujó. Lobo Medina señaló el punto del penal. No se equivocó. La falta existió y Gondou no falló desde los doce pasos.
Los fallos, más allá del penal no sancionado a favor de Central, no sirven de excusa de la derrota.