Golpes que se sufren, urgencias que aparecen, tiempos que se acortan. Cualquier idea de ellas, más otras tantas que podrían ponerse sobre la mesa, encajan como anillo al dedo en este presente de Central que, en medio de errores y actos fallidos, se fue metiendo en una situación compleja, con tiempo suficiente todavía como para meter una reacción que reactive la ilusión, pero sabiendo que no tiene mucho más para tirar de la cuerda en medio de ese deseo de lograr protagonismo. Por eso esta noche en el Alfredo Terrera (no se jugará en el Madre de Ciudades como estaba previsto) no le quedará otra que nutrir este flaco presente en el que se metió después de la derrota frente a Boca pero sobre todo tras la dura caída del pasado domingo frente a Godoy Cruz. Y para colmo de males el Kily no podrá contar con su jugador emblema: Marco Ruben, afectado por un traumatismo en el tobillo. Lo cierto es que hoy Central Córdoba de Santiago del Estero es el escollo a superar. Debiera ser una bisagra.
Antes del inicio de la competencia se habló hasta el hartazgo del famoso salto de calidad que el equipo se debía, siempre tomando como parámetro lo hecho en torneos anteriores, especialmente el último, pero al menos desde los resultados eso está lejos de cumplirse. Es por eso que urge empezar a dar pasos más firmes.
La despedida que los hinchas le propinaron al equipo una vez consumada la derrota ante Godoy Cruz fue contundente, con silbidos, más algunos aplausos que también se colaron y ese es el verdadero termómetro a partir del cual entender qué tipo de presente se vive.
Los vaivenes del equipo hasta aquí son notorios, porque pasó por momentos buenos a instantes de una desorientación absoluta, incluso dentro de un mismo partido. De eso se trata el razonamiento sobre que el salto de calidad aún no aparece. En Santiago del Estero el canalla tendrá la chance de empezar a revertir esa imagen de equipo ambivalente, que es capaz de entusiasmar en la misma proporción que genera desencanto. Central Córdoba no es de esos rivales que impongan un miedo supremo ni nada por el estilo, pero vale el recuerdo de que Godoy Cruz llegó al Gigante con su técnico caminando por la cornisa. El resultado es el ya conocido.
El ajetreo emocional por el que suele transitar Central semana a semana también forma parte del combo. Que si Vecchio dice que se va pero a los pocos días confirma que se queda; que las divergencias dirigenciales por cuestiones que por ahí nada tienen que ver con lo futbolístico; que esto, que lo otro. Pareciera que todo es un problema en Central y que Central no puede vivir si no es con problemas en el medio. Pero claro, acá lo verdaderamente importante por estos días es la cuestión futbolística y es ahí donde la renguera se hace evidente.
Después de un mercado de pases larguísimo, en algunos casos con ciertas particularidades, el Kily ya tiene absolutamente todo a disposición y de hecho echará mano a Juan Cruz Komar, el jugador por el que más se negoció. Pero a esta altura la cuestión de los nombres queda reducida a un segundo plano. Porque individualidades mediante, es la estructura la que debe empezar a dar señales de fortalecimiento. Lo de hoy será sin Ruben y con Dupuy en cancha, además del ingreso de Juan Cruz Komar por Javier Báez.
Desde el ámbito dirigencial hay un convencimiento pleno de que con un plantel potenciado en lo que hace a nombres, es función exclusiva del entrenador lograr que el equipo mejore su rendimiento y demuestre que ese anhelo de protagonismo que se estableció en la previa de la competencia no sonó a verso. Igual, en medio de esta seguidilla de partidos que desembocará en el clásico ante Newell’s, hoy a nadie se le cruza por la cabeza ninguna decisión fuerte al respecto.
Lo que sí puede marcar esta secuencia es determinar qué tipo de sustento tendrán las ambiciones canallas, pero con los problemas que aquejan en el presente para qué intentar avizorar el futuro. El hoy de Central es Central Córdoba de Santiago del Estero, es el Alfredo Terrera, donde sí jugará con la obligación de mandar al cajón de los archivos la dura derrota contra Godoy Cruz. Sólo de esa forma el equipo del Kily podrá sentir que la vida que recupere potenciará la esperanza.