Un momento especial, de quiebre, en medio de un contexto sumamente particular, diferente. Un entrenador histórico que ya no está, otro que tendrá su bautismo de fuego en el más alto nivel, un equipo que debe amoldarse futbolísticamente. Este es el escenario en el que Central afrontará el partido de esta tarde en La Plata ante Gimnasia, pero teniendo muy en claro que no será un partido más. Porque será un choque que marcará el estado anímico en el que el canalla enfrentará la semana previa al clásico del próximo sábado. El mazazo que significó la salida intempestiva de Miguel Ángel Russo aún resuena en todo a Arroyito y bajo esas coordenadas, con Matías Lequi a la cabeza, es tiempo de revitalizar el fútbol, pero fundamentalmente de potenciar el ánimo para bajarle un poco la espuma a esa convulsión que se generó tras el cambio de entrenador. Es Central contra el Lobo, pero parece ser más Central contra Central mismo.
Es difícil pensar que con apenas tres días de trabajo Lequi logre que Central pueda dar un vuelco de 180 grados, pero el intento tendrá un valor inconmensurable. Porque hay un equipo que supo levantar cabeza en tantas otras oportunidades y esta vez no será la excepción.
El ambiente que se generó tras el alejamiento de Russo claramente no fue el mejor, pero no sólo por la decisión en sí, lo que resultó una piedra en el zapato, sino porque el mismo se dio en un momento neurálgico en la vida canalla, en las postrimerías del clásico y de cara a esa serie de octavos de final de Copa Sudamericana ante Fortaleza que valdrá tanto como los 90 minutos en el Gigante contra Newell’s.
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Centra busca una alegría en medio de tantas pálidas. La última sonrisa fue en Brasil, frente a Inter.
Marcelo Bustamante / La Capital
En Central, el resultado lo es todo
Por eso, hoy más que nunca para Central el resultado lo es todo. Por la sencilla razón de que sólo eso servirá para menguar el clima de desánimo que se instaló en los hinchas el jueves por la mañana, cuando se conoció que Russo había dado un paso al costado. Una victoria en el Bosque representará dejar atrás esas dos derrotas consecutivas (Huracán y Unión) que acarrea el equipo en la Liga Profesional, pero también una mínima estabilización anímica de cara a lo que viene, que es sumamente importante.
Hay instancias que apuntan un poco más allá de todo, a un futuro un poco más lejano, y en la que está trabajando la comisión directiva con la búsqueda del nuevo entrenador, pero la vida de Central pasa por el aquí y ahora, por ese camino que debe recorrer en el corto plazo con desafíos de una magnitud tal que pueden alivianar todo este descalabro emocional que está viviendo o bien potenciarlo.
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Jaminton Campaz se mantiene en el equipo, pero en la función de extremo. El canalla lo necesita.
Héctor Rio / La Capital
Después de una reunión que mantuvo con los máximos representantes de la dirigencia, Russo entendió que era el momento de dar un paso al costado, a apenas siete meses de haber logrado lo máximo con el club hacia el que siempre tuvo una predisposición especial, con el equipo bastante desprotegido en el torneo local, pero instalado en octavos de final de Copa Sudamericana. Pero claro, lo más llamativo de todo fue que su salida se dio a poco más de una semana del clásico.
Y es ese próximo partido, en el Gigante, lo que hace que esta presentación en el Bosque adquiera una mayor trascendencia. Miguel ya no está y lo que quedó es el equipo con el que Lequi tendrá que lograr pulir su fútbol, pero sobre todo potenciar su ánimo.