Cincuenta ajedrecistas de entre 8 y 20 años representarán a la Asociación Rosarina de Ajedrez en el próximo Campeonato Argentino de Menores que se realizará del 2 al 5 de abril en Villa Martelli. El evento es el más importante del año para los jóvenes deportistas y reunirá a unos 500 participantes de todo el país, entre hombres y mujeres.
La delegación rosarina será, además, la más numerosa de todas las participantes, superando incluso a la Federación Metropolitana, que nuclea a los jugadores de Ciudad de Buenos Aires. “La idea es que el ajedrez sea un juego masivo. Y diría que, para destacar del resto, somos por antonomasia la asociación que más busca eso de poder garantizar que más niños y niñas lo jueguen”, comentó el presidente de la Asociación Rosarina de Ajedrez, Fernando Acevedo, a la hora de explicar que este número no es casualidad.
“Para nosotros, además de la cantidad, es importante la calidad. Apostamos a que en cada una de las categorías los pibes puedan competir, que puedan jugar al mayor nivel posible. Es una aspiración no solamente que vayan cincuenta chicos, sino que en cada una de las categorías los chicos vayan a tratar de jugar al mayor nivel posible y desarrollar sobre todo su mejor ajedrez”, agregó Acevedo.
Cómo se clasificaron para el Campeonato Argentino de ajedrez
Los representantes de la Asociación Rosarina de Ajedrez lograron la clasificación por haber llegado a las finales del Grand Prix Infanto Juvenil, el torneo que organiza a lo largo de todo el año en diferentes etapas. De hecho, como estímulo, la política de la entidad es becar con el pago de la inscripción a los nacionales a los ganadores de las distintas categorías del Gran Prix.
“Por suerte, lo podemos solventar. Además, para nosotros es una inversión. El solo hecho de hacer el juego masivo no solamente es bueno deportivamente, sino que a la larga termina siendo autosustentable para la política deportiva y eso genera un andamiaje económico. También llama la atención de las autoridades políticas que cuando ven número y cuando ven que genera cosas esta política pública lo que hacen es dedicarse a invertir. Entonces es mucho más fácil ir a tocar puertas”, destacó Acevedo.
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Rosario, cuna de campeones
Más de la mitad de los jugadores de la Asociación Rosarina son parte, además, de la Escuela Interdistrital de Entrenamiento Intensivo (EIEI) que depende del Programa Municipal de Ajedrez. La EIEI ya tiene varios campeones en su currículum, aunque el profesor Fernando Martínez Dorr, coordinador de la Escuela, es cauto a la hora de hablar de pensar en resultados y reconoce que el Campeonato Argentino es el cierre del proceso de aprendizaje de los alumnos en el último año.
“La idea es que los jugadores puedan ir encontrando sus objetivos. Y entonces cuando ellos entienden que hay un proceso y que las cosas no se consiguen porque sí, ni de buenas a primeras, creo que puedan sobrellevar mejor lo que pase en el torneo. Su preparación es lo más importante, así que tratamos de hacérselos visualizar por ahí, lo que no quita, por supuesto, las frustraciones o los deseos de ellos de obtener un buen resultado deportivo”, contó Martínez.
El trabajo con una psicóloga
En un deporte individual como el ajedrez, donde la fortaleza mental es clave para afrontar varias partidas en solo cuatro días, como ocurre en los Campeonatos Argentinos, Martínez recalca el trabajo que se hace desde la EIEI con la psicóloga Deportiva Pamela Parma, quien siempre forma parte de la delegación en este tipo de torneos. “El trabajo con juveniles es muy complejo porque hay que tener en cuenta muchísimas aristas. Creo que algo muy positivo es que en el entrenamiento intensivo de la EIEI es tener a disposición una profesional en psicología deportiva que nos pueda guiar en todas estas cuestiones que son muy complejas con los adolescentes y con los niños por debajo de los doce años", se explayó.
Y añadió: "Por más que nosotros sepamos y se lo transferimos a las familias de esas niñas y niños que hasta los doce años tiene que priorizarse la cuestión lúdica, es muy difícil salirse de la presión social de los resultados“.
Otra de las características que tiene la “Escuelita”, como cariñosamente llaman a la EIEI, es el gran sentido de pertenencia: se ve en el trabajo conjunto que hacen los profesores, los jugadores y sus familias. “Casi que no hay ninguna delegación que tenga los condimentos que tiene la nuestra, y es que las familias se unen para conseguir objetivos en común, se alojen en conjunto, diagramen la alimentación de los chicos. No digo que la otra gente no trate de darse una mano, pero en general, en el ajedrez, al ser un deporte individual, están todos más dispersos. Nosotros hace más de veinte años que viajamos a los campeonatos argentinos y siempre nos dicen lo mismo. A las otras personas del país les gustaría tener una delegación como la que tenemos nosotros, porque nos ven siempre juntos, tomando mate, hablando y apoyando a los chicos en lo que necesiten”, concluyó Martinez.