Central

Central ganó con un bombazo de Parot en el momento justo

Un tremendo gol del chileno Parot le dio a Central la victoria ante San Martín de San Juan, la segunda consecutiva, para ir a la final de la Copa Argentina con el ánimo por las nubes.

Miércoles 28 de Noviembre de 2018

Central no se anda con chiquitas. Puede estar un tiempo prolongado sin sonreír como también saberse fuerte y ganar seguido. Claro que para este Central el momento no es uno más. Sabe que está protagonizando la levantada que se debía en la Superliga en lo que es ni más ni menos la previa de la final de la Copa Argentina. Por eso el relieve de la victoria y la necesidad de no menospreciar lo que fueron estos nuevos tres puntos, que sirven para tomar aire y oxigenarse en cuanto al promedio, pero más valor tienen en el fortalecimiento anímico de cara a la definición en un torneo al que le tiene ganas desde hace un buen rato. En parte por el juego, pero fundamentalmente por el resultado, lo de Central anoche fue un nuevo bombazo en el momento justo, indicado, que logró con el bombazo de Parot desde afuera del área.

No es casualidad que cuando el equipo estaba apenas unos pocos segundos en cancha los hinchas cantaran "queremos la copa", la misma frase que atronó en el Gigante cuando San Martín de San Juan se debatía entre la obligación y sus mediocridades ante un Central que, a esa altura, se defendía como podía. Sacar del marco la previa de Copa Argentina es algo inapropiado. El equipo sabía que debía revalidar aquel paso adelante que había dado contra Estudiantes, pero también era consciente de que el verdadero valor de una nueva victoria radicaba en el impulso anímico de cara a River o Gimnasia.

No había demasiados indicios para creer que este Central podía ganar dos partidos seguidos. El lastre de aquellas ocho presentaciones sin triunfos en la Superliga era demasiado pesado. Pero de a poco el canalla fue acomodando los tantos. Y lo hizo cuando más lo precisaba.

Con artilugios similares a los que utilizó contra Estudiantes, el equipo del Patón Bauza intentó refrendar lo de hace apenas cinco días. Con una salvedad: el de anoche quizá habrá sido el último partido con el equipo titular previo a la final de Copa Argentina (posiblemente contra Vélez el técnico se la juegue por un alternativo). De allí la imperiosa necesidad de obrar en consecuencia.

Con fragilidades que aún se exhiben, pero con algunos otros rendimientos nuevamente en alza, Central hizo lo que debía. Se sacó el asterisco que tenía en el fixture con otra puesta en escena convincente en relación a lo que venía mostrando antes del partido del viernes pasado contra Estudiantes.

Es ese contexto lo que le da al triunfo de anoche un marco de calma, tranquilidad y fortalecimiento. Hasta aquí el canalla nunca había encontrado en la Superliga el respaldo futbolístico necesario para afrontar cada partido de la Copa Argentina. Sin embargo en esa competencia se las arregló para sacar adelante cada historia. Pese a ello no hay mejor manera de pararse frente a final que con el pecho inflado y la figura erguida.

Gol de Parot

Con argumentos necesarios como para haber podido liquidar el partido mucho tiempo antes el canalla debió pelearla demasiado y esperar que llegara el tremendo zapatazo de Parot para dejar de lamentar otras tantas ocasiones dilapidadas en los pies o las cabezas de Camacho, Ruben y Zampedri. Fue ese sablazo del chileno el que le dio a Central un espaldarazo enorme.

Si de regularidad se trata, Central no las tiene todas consigo. Porque puede pasar de un arranque a toda máquina a una mala racha que parecía no tener fin y de allí a esta nueva seguidilla de buenos resultados. El tema es cuándo llega esta nueva primavera canalla.

Porque los partidos que oficiaron de trampolín fueron a días de una nueva definición, a escasas horas de una nueva ilusión que hoy transita el camino lógico y que podrá terminar en frustración o alegría interminable dependiendo de lo que ocurra contra Gimnasia o River, en Córdoba o Mendoza.

Desde el momento en que Gil anotó el penal que cerró la serie ante Temperley y provocó la clasificación de Central a la final de la Copa Argentina el foco se puso en esa definición que se avecina. Lo que venía era importante, pero tranquilamente podía quedar en un segundo plano. Pero el canalla se lo tomó en serio. Primero fue Estudiantes para romper el maleficio en la Superliga y empezar a creer que podía jugar mejor. Después un San Martín al que le costó vencer, pero del que al fin y al cabo dio cuenta.

Por la resolución de Parot y por el impacto emocional, el de Central anoche fue un bombazo en el momento justo.

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