El empate en el minuto final contra Central Córdoba (SE) lo que hizo fue apretarle un poco más la soga a un Central que pasó en un abrir y cerrar de ojos de meterse en una zona de cierto confort y privilegio a seguir enmarañado con las urgencias. Y por carácter transitivo esas urgencias se trasladaron ahora al próximo partido, el viernes frente a un San Lorenzo también urgido, pero al que el canalla deberá visitar. ¿Dónde está el inconveniente entonces? En que la reacción, a esta altura imperiosa por cierto, Central deberá ir a buscarle fuera de Arroyito, donde al equipo del Kily le viene costando más de la cuenta. Porque como ya se escribió desde estas páginas, en la previa de Racing, los resultados en condición de visitante son una cuenta pendiente.






































