Tanto cambiaron las cosas en el fútbol argentino que hablar de un entrenamiento a puertas abiertas ya suena a extraño, y Central rompió en cierta forma el molde en este sentido, no por una práctica abierta para la prensa, sino porque a la misma pudieron asistir los socios, que no fueron convocados de manera abierta, pero a nadie se les impidió el ingreso a la ciudad deportiva de Granadero Baigorria. Y ahí está el otro gran foco de atracción de la jornada. Porque hacía muchísimos años que el plantel profesional de Central no trabajaba en lo que es la cuna histórica de los chicos del club y Carlos Tevez es de la idea que los futbolistas deben hacerlo, para que los chicos de divisiones inferiores estén cerca de sus ídolos. En esta ocasión no hubo juveniles porque las divisiones menores se trasladaron al predio de Arroyo Seco para enfrentar al Patronato (la 4ª, 5ª y 6ª), pero sí hubo muchos hinchas (alrededor de 500), que no quisieron dejar pasar la oportunidad y tener a los jugadores un poco más cerca. Para todos ellos una mañana parecida a otras, con el fútbol de por medio, pero distinta a todas.
La primera lectura, obligada por cierto, que hay que hacer es que la jornada fue redonda desde todo punto de vista, porque todo transcurrió de manera normal, sin que nadie traspasara algún límite en cuanto al comportamiento. Se fueron conformes esos cerca de 500 socios, se fueron contentos los jugadores y, sobre todo, fue bueno el análisis que hicieron del lado del club.
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Todes. El plantel profesional de Central junto al equipo femenino, por el Día de la Futbolista.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Cuando la jornada llegó a su fin fueron varias las voces que le confiaron a Ovación la alegría que tenían por cómo había salido todo y destacaron que este es el primer paso de una política que Tevez tiene en mente de cara al futuro. Obviamente mientras los resultados acompañen todo será más fácil, pero más de una fuente le aseguró a este diario que independientemente del resultado en La Bombonera, Tevez tenía decidido que el equipo se entrenara este sábado en la ciudad deportiva de Granadero Baigorria, donde ya el pasado domingo el plantel completo, junto con el cuerpo técnico, se acercaron de manera sorpresiva mientras miles de chicos estaban de pleno festejo en el Día de la Niñez canalla.
De ahora en más lo que se tiene en mente es que cuando se den este tipo de entrenamientos abiertos sean en el Gigante de Arroyito, donde sí podrá haber una convocatoria abierta para los socios. Es que en esta ocasión fue para la prensa, pero sabiendo que iba a haber hinchas que se iban a acercar. Y así fue.
Por eso desde muy temprano la ciudad deportiva ya lucía una fisonomía distinta a la habitual, con mucho vallado en el interior y una cantidad importante de empleados con chalecos amarillos colaborando con la seguridad.
A las 9.25 (cinco minutos antes del horario fijado para el inicio de la práctica), los futbolistas empezaron a salir al campo de juego. Armaron una ronda en el centro de la cancha del pozo, donde el cuerpo técnico dio las directivas de los trabajos que estaban previstos. De esa charla participaron, por ejemplo, Luca Martínez Dupuy y Francesco Lo Celso (ambos se recuperan de una operación de ligamento cruzado), pero después se fueron a trabajar al gimnasio. José Leudo y Nazareno Romero hicieron algo similar y después realizaron trabajos aeróbicos alrededor del campo de juego.
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Ya esa hora no eran pocos los socios que estaban apostados en la tribuna de la cancha principal de la ciudad deportiva, donde el mate fue el fiel amigo de todos. Y rápidamente, práctica en marcha.
Los jugadores de campo hacia un sector del campo de juego y los arqueros hacia otro, junto al Rifle Castellano. Una entrada en calor con algo de intensidad fue la previa a los trabajos ya más fuertes en los que Tevez les estuvo encima a los jugadores de manera permanente, con arengas efusivas para que la intensidad fuera permanente todo el tiempo.
En el medio, cada vez más socios que fueron dando el presente y que se fueron apostando a lo algo de la cancha del pozo, siempre bajo un marco de absoluto respeto.
Obviamente Tevez en ningún momento dio indicios de qué equipo tiene pensado poner en cancha el próximo lunes ante Banfield, pero ordenó algunos trabajos específicos, de ataque y definición. Por eso los volantes ofensivos y delanteros se ubicaron en una mitad del campo y los volantes defensivos y defensores en el otro, con las consignas que impartió Mario Pobersnik para este último grupo.
Para el final algo de fútbol informal (aunque 11 contra 11), pero con equipos mezclados, de los cuales no participó, por ejemplo, Alejo Veliz, quien debe purgar una fecha de suspensión por acumulación de tarjetas amarillas. De azul estuvieron Fatura Broun, Damián Martínez, Javier Báez, Facundo Almada, el Colo Fernando Rodríguez, Mateo Tanlongo, Alan Marinelli, Gino Infantino, Ignacio Malcorra, Kevin Ortiz y Fabricio Oviedo, mientras que con pecheras fucsia jugaron Gaspar Servio, Ismael Cortez, Juan Cruz Komar, Juan Gabriel Rodríguez, Lautaro Blanco, Francis Mac Allister, Leandro Iglesias, el Chipi Franco Frías, Facundo Buonanotte, Juan Cruz Cerrudo y Gustavo Ramírez.
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Tevez y su vieja amiga: la pelota. El Apache nunca paró de darles indicaciones a sus jugadores.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Mientras eso sucedía, a un costado ya esperaba el plantel de fútbol femenino de Central, que había sido convocado para la foto del final. Fue el respaldo que los de Tevez quisieron ofrecerles a las guerreras. Todos al círculo central para la imagen que prácticamente cerró la jornada.
Todo lo que vino después fue ya más descontracturado. En medio de la elongación llegaron los innumerables pedidos de los hinchas por las fotos y los autógrafos y ahí fue Fatura Broun tomó la posta y organizó las fotos grupales con los hinchas. Llamó a sus compañeros para que se ubicaran en el campo de juego, de espaldas a la tribuna, para que la gente de prensa del club los retratara a todos. Y lo mismo del otro lado, con aquellos que se habían apostado más cerca del río.
Cuando los futbolistas iban ingresando al vestuario también hubo pedidos efusivos de parte de los socios, que les tiraban sus camisetas para que los jugadores se las firmaran. Uno de los más solicitados, además de Tevez, por supuesto, fue el arquero Servio. Algunos juveniles, como el Chipi Frías, Buonanotte y Veliz, también se quedaron un buen tiempo sacándose fotos y estampando firmas.
Tevez había dicho ya hace varias semanas que pretendía que sus jugadores se acercaran a los hinchas, pero que sobre todo el grupo se entrenara en la ciudad deportiva de Granadero Baigorria y lo que sucedió este sábado fue el primer paso. Los próximos están previstos para que sea en el Gigante de Arroyito y con una convocatoria ya más abierta, pero en tiempos de tantas puertas cerradas fue positivo lo que hizo Central.
Carloni: "Fue un hecho histórico"
Ricardo Carloni fue uno de los varios integrantes de la comisión directiva que dio el presente durante la mañana en la ciudad deportiva y cuando todo terminó se mostró más que conforme con lo que había sucedido. “Estamos muy orgullosos y contentos de que el plantel profesional de primera división retorne a entrenar a la ciudad deportiva. Creo que es un hecho histórico lo que se vivió hoy porque después de tantos años logramos recuperar algo de nuestra historia. Ni hablar de que el socio, el hincha y la familia entera de Central puedan ver a sus ídolos y disfrutarlos en un entrenamiento, y no sólo en un partido. Fue muy lindo ver a toda esa gente hablar con los futbolistas y que les firmen camisetas y por supuesto que los jugadores se sientan queridos”, dijo el presidente en ejercicio. Y agregó: “Nos encanta la idea que haya un idea y vuelta entre todos. Sinceramente es lo que veníamos hablando con Carlos Tevez desde el momento en que asumió la dirección técnica y es algo que ya estamos llevando adelante. Fue también hermoso lo que sucedió en los festejos por el Día de la Niñez, con los jugadores presentes. Desde todo punto de vista fue altamente positivo lo que vivimos y seguiremos entrenando en la ciudad deportiva, con nuestra gente, para poder seguir creciendo como club deportivo, pero también social”.
Postales de la práctica
Carloni lo siguió con atención
Ricardo Carloni fue uno de los varios directivos presentes en Granadero Baigorria. El presidente en ejercicio quedó conforme con lo sucedido en la mañana de ayer.
Trapo de bienvenida
Detrás de uno de los arcos colgaron una bandera con la inscripción “Bienvenidos a ciudad deportiva, este predio siempre será su casa”. Toda una señal de apoyo.
Pausa entre un trabajo y otro
Cuerpo técnico y jugadores, en el centro del campo de juego, en un alto del entrenamiento. Hubo trabajos específicos y defensa por un lado y ataque y definición por el otro.