La doble fecha más brava que le queda a la selección de aquí al final de las eliminatorias. Pero la más esperada también. Uruguay en Montevideo. Brasil en casa. Antes y después de las elecciones de medio término que tendrán la atención del país, la selección de Lionel Scaloni puede seguir entregando alegrías. Tantas, que el martes cuando reciba a la verdeamarelha en el Bicentenario de San Juan, puede sellar la clasificación al Mundial de Qatar, cuatro fechas antes del final y con el partido pendiente precisamente ante los de Tité. Nadie duda a esta altura que conseguirá el objetivo pero hacerlo ya sería realmente fabuloso para un proceso que viene bárbaro. Ah! y con Leo Messi en la cancha, le guste o no a Leonardo, el manager deportivo de PSG.
Para lograr el martes el pasaje a Qatar del año próximo, sí o sí Argentina debe vencer a Uruguay, con lo cual le sacaría 12 a Colombia, que bajó a esa posición desalojado por Chile, que al vencer a Paraguay en Asunción pasó a zona de clasificación. Y si agranda esa diferencia con el quinto al cierre de la 14ª fecha obtendrá la clasificación (hasta empatando con Brasil podría lograrlo), ya que quedarían precisamente 12 unidades en juego. Toda la presión la tendrá el equipo del Maestro, claro está, que se viene desinflando e inclusive debió ser refrendado en su cargo. Para él esta doble cita será decisiva, porque hoy está afuera. Igual, si empata pasa a clasificar.
Pero ese problema es de Uruguay y su apuro en todo caso puede ser bien aprovechado por la selección de Scaloni, que hace un mes lo goleó 3 a 0 en el Monumental en el pendiente de la 5ª fecha, acaso en uno de los mejores partidos de las eliminatorias. También en la reciente Copa América que cortó la sequía de títulos argentina, en la fase de grupos, lo venció por 1 a 0. Dos antecedentes cercanos que pueden pesar en el ánimo de uno y otro. Mucho más si después de tantas dudas, estará Messi en la cancha.
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Es que Leo está absolutamente comprometido con la causa de la selección y hasta pareciera hacer oídos sordos a las críticas recientes del que comanda el fútbol de su poderoso club, Leonardo, quien abiertamente se quejó de las lesiones del rosarino que le impidieron hasta ahora explotar su magia en el PSG y lo asoció directamente a sus continuos viajes hacia Argentina o el continente americano. De hecho, las molestias musculares que lo dejaron afuera de varios partidos, en la Champions y la liga francesa, tuvieron que ver con la patada en la rodilla izquierda que recibió del venezolano Luis Martínez por eliminatorias. Una contusión ósea que lo llevó a hacer una consulta en Madrid y tras la cual se lo volvió a ver a pleno en las prácticas con la albiceleste.
Messi nunca respondió esas críticas y lo hace jugando, mal que le pase a Leonardo. Debería alegrarle si se recuperó pero no le debe gustar que arriesgue como lo hará, en un partido chivo como el de hoy que cerrará la 13ª fecha.
Esta selección de Scaloni puede dejar su rúbrica en Montevideo y, quien sabe, sellar la clasificación anticipadamente ante Brasil. Primero está Uruguay, claro. Lo bueno es que para semejante partido, la sensación es que hay que sentarse a disfrutarlo. Eso consiguió en todo este tiempo.