Lionel Messi disfruta las fiestas de fin de año en “su” lugar en el mundo: Rosario y sus alrededores. Está rodeado de su familia, amigos y afectos más cercanos. Se lo observa feliz, pleno, con una amplia sonrisa, bailando al ritmo de Los Palmeras y fotografiándose permanentemente con su mujer Antonela y sus hijos Thiago, Mateo y Ciro. Su ciudad, como siempre lo recibe con los brazos abiertos, con el orgullo de tenerlo acá y sabiendo que es el máximo embajador rosarino en el mundo. Este año 2021 para Leo fue muy especial, tal vez uno de los más cruciales de su carrera deportiva porque tuvo cambios trascendentales en todo sentido, tanto dentro como fuera de la cancha. Logró la gloria con la selección argentina, dejó el Barcelona para radicarse en París y ponerse la camiseta del poderoso PSG y, de yapa, recibió el séptimo Balón de Oro.
En el 2021 que está por expirar el Diez logró cumplir el sueño que increíblemente se le negaba con la selección argentina y consiguió ser campeón de la Copa América, ganándole la final a Brasil en el mismísimo Maracaná. Verlo besar la copa en la noche de la consagración en Río de Janeiro emocionó a todo el pueblo argentino y a los amantes del fútbol en cada rincón del mundo.
Pero, además, hubo un quiebre rotundo en su carrera, ya que de manera inesperada dejó de brillar con la camiseta de Barcelona de España y viajó a la romántica París para alistarse en el efervescente PSG, en lo que fue la noticia que convulsionó al planeta fútbol en este año que está llegando a su fin.
Messi (34 años) venía torcido con la selección mayor y a pesar de ser siempre la figura rutilante del equipo los títulos se le negaban sucesivamente. Las finales de América perdidas y también la fallida definición ante Alemania en el Mundial de Brasil 2014 le habían generado una espina que lo martirizaba. Pero Leo no se rindió y a pura gambeta y compromiso siguió alimentado su sueño de levantar un trofeo con la camiseta que más ama.
Y este año tuvo premio, tuvo redención y su felicidad fue la de todos los argentinos. En un tiempo muy complicado como es este de la pandemia al menos la gente tuvo un oasis de alegría deportiva que se celebró a lo grande, en especial en esta ciudad y con el Monumento a la Bandera como telón de fondo, con muchísimos jóvenes que nunca habían visto campeón a la selección y allí lo disfrutaron.
Pero además de está máxima alegría con la selección para Messi el año significó un cimbronazo en cuanto a su carrera deportiva. Porque su idea era quedarse a jugar en Barcelona, pero al ¿acaudalado? club catalán se le quemaron los papeles y debió dejar ir a quien fuera su máximo símbolo en los últimos años. Así Leo entre lágrimas se despidió de la afición catalana y emprendió el alucinante viaje a París para incorporarse al PSG.
Leo está engranando en un equipo plagado de estrellas como PSG, con compañeros de la talla de Kylian Mbappé, Neymar y su coterráneo Angelito Di María. Es un fútbol nuevo para él, pero tiene como máximo aliado a la pelota, su mejor amiga y eso le simplificará todo en su aventura francesa.
Hay que remarcar que este año cerró de la mejor manera para la Pulga con la obtención del Balón de Oro, que alzó por séptima vez. Ahora el crack rosarino descansa y disfruta del epílogo de un año espectacular y frenético.
Los que vienen serán desafíos grandes para él y sabe mejor que nadie que el mundo lo estará mirando. Tratar de ganar la Champions con el PSG, una misión nada fácil. Y, además, cumplir el gran sueño de tocar el cielo con las manos, en lo que sería levantar la copa del mundo en el Mundial de Qatar, que se jugará a fines de 2022.
Mientras su ciudad natal ahora lo rodea de cariño, con murales encumbrados que lo ubican en la estatura que se merece: la del superhéroe rosarino.
El año de Leo en fotos:
17/4: Último título en el Barcelona.
El último logro en el Barsa fue la obtención de la Copa del Rey, ante Athletic de Bilbao donde anotó dos goles (4-0 en la final).
10/7: Gritó campeón de América.
Leo levantó el trofeo en el Maracaná de Río de Janeiro tras vencer 1-0 en la final a Brasil, con gol de Dí María.
8/8: El adiós a Lionel en catalán.
El club catalán le dio la despedida a Messi con gran desazón y exhibiendo los 35 títulos que logró Leo en la entidad.
8/8: Las lágrimas del Diez.
En la despedida de Barcelona, club donde ganó todo, Leo se quebró en llanto y saludó a los hinchas y compañeros.
10/8: Pulga suelta en París.
Leo Messi arribó a París y convulsionó a la Ciudad Luz. Enseguida firmó contrato con el poderoso PSG francés.
10/8: Sacan su foto del Camp Nou.
Ya con Leo en París el club catalán removió la gigantografía de Messi del estadio del Barsa. Una imagen fuerte.
10/8: Una nueva casa en París.
Messi y la pelota en el Parque de los Príncipes, el emblemático estadio parisino que ahora cobija al mejor del mundo.
11/8: El príncipe en su parque.
Messi jugó con sus hijos en el césped del Parque de los Príncipes y Antonela le dedicó unas palabras.
29/11: Siete veces Balón de Oro.
El rosarino logró su 7º Balón de Oro y cerró un año brillante, siendo campeón con la selección argentina.
25/12: Feliz Navidad en Rosario.
Leo y Antonela posan con el arbolito de fondo antes del festejo navideño que compartieron en familia.