Opinión

Todos hablan de unidad

Faltan días para el cierre de listas con vistas a las Paso y el tablero político empieza a acomodarse en las distintas fuerzas, aunque todavía hay muchas incógnitas.

Domingo 17 de Febrero de 2019

Como los jugadores de fútbol cuando esperan un centro desde el córner. Así están los candidatos de los principales partidos políticos. Tratando de ganar un espacio en el área e intuyendo por dónde vendrá la jugada.

La incertidumbre impera en la semana previa al cierre de listas para las elecciones internas del 28 de abril. Es un clásico en esta etapa de definiciones, que se conoce como el "momento del embudo", cuando todos los que quieren y a los que les prometieron un lugar, se enfrentan a la realidad de las posibilidades. E intuyen, como ciego frente al mar, un espacio más reducido por el que tienen que pasar todas las vertientes y desembocar todos los compromisos.

La conclusión es conocida: no entran todos y el que elige se toma su tiempo. Será el viernes 22 a la noche.

"Juntos" pero con internas

Las primeras sorpresas empezaron esta semana por el peronismo, que decidió inscribir un frente que nuclea a 14 partidos bajo el rótulo de Juntos.

Como bromeó un candidato del sector: "No es el nombre de una producción de Telefe, pero sí es un acto de fe". Aunque a las horas ya aparecieron los primeros problemas. Un dirigente del Frente Renovador impugnó la inclusión de ese espacio porque no tiene oficializado un partido en Santa Fe. "Sólo tiene un expediente de tres años", dijo públicamente. "Y no se puede hacer una alianza con un certificado del trámite".

Ahora el sector de Massa y Grandinetti analiza armar una línea provincial y e ir con candidatos propios a nivel legislativo y también en Rosario, aunque el ex periodista se guardaría para la elección nacional.

Lo que fue una comidilla de este cierre fue la elección del nombre. Cada sector quería imponer un rótulo que incluyera un detalle que lo favoreciera. Frente Ciudadano, por ejemplo, era el que propiciaba Unidad Ciudadana. También hubo una discusión territorial: los rosarinos no querían que figurara Santa Fe para no perder presencia. Así, le fueron sacando palabras hasta que quedó una sola: Juntos.

"Bajate Marcos"

El que sufrió las consecuencias de este intento de unidad fue el precandidato Marcos Cleri, que venía teniendo profusa actividad pública con fotos de Cristina en la campaña. Fue precisamente la ex presidenta la que lo llamó para pedirle que se baje para favorecer las chances de un acuerdo, que por ahora no está cerrado del todo. El legislador nacional dejó saber en las últimas horas que acepta renunciar a esa precandidatura a gobernador en aras de ese armado.

Ahora quedan dos postulantes, pero parece que entre Omar Perotti y María Eugenia Bielsa finalmente habrá una compulsa en las Paso, aunque como suele decirse, en política es el único lugar donde dos más dos no siempre es cuatro.

La ex vicegobernadora ya hizo varias exhortaciones a la unidad, pero no parece claro cómo se propone lograrla. Sus argumentos son invariables. Le sugiere a Perotti que la acompañe de vice con la excusa de que ella ya ocupó ese lugar con Obeid (en cambio él no llegó cuando fue candidato a vice de Cavallero) y le reprocha que tiene mandato como senador hasta el 2021.

Desde el sector de Perotti le cuestionan que hace un discurso para dejar instalada la idea de que sólo ella hace esfuerzos para lograr la unidad, y le recuerdan que en 2015, cuando estaba más instalada públicamente que el rafaelino, este no tuvo problemas en decirle que la acompañaba. "Aunque -recalcan- después abandonó", y comparan: "Hoy es muy distinto y nunca habló de la posibilidad de acompañar. Siempre quiere liderar".

El propio Agustín Rossi intentó acercar a las partes, pero no parece haber llegado a buen puerto. Ahora el sector de Unidad Ciudadana podría acordar con Perotti, lo que afectaría el armado si se pretenden respetar todos los compromisos asumidos con anterioridad.

Aunque se da por segura la candidatura de Alejandra Rodenas en el segundo lugar de la fórmula, sorprende que todavía no haya sido proclamada públicamente. Y se conocen detalles de cómo sería el armado de la lista de diputados provinciales, que podría encabezar Leandro Busatto, aunque esto genera algunas resistencias entre los intendentes que apoyan la fórmula.

Por el lado de Bielsa se habla de Silvina Frana para encabezar esa nómina, seguida por Diego Giuliano. Igual, como ninguna de las dos principales listas podrá cobijar a todos, ya se especula que podrían ser 6 o 7 las listas de candidatos a diputado provincial dentro del peronismo. Al igual que Cambiemos, este sector disputará con chances entre 8 y 10 bancas.

Estamos bien los 9

En el socialismo impera la expectativa. Definido que no habrá contrincante interno que le dispute la candidatura a gobernador a Antonio Bonfatti, las dudas tienen que ver con el resto de los nombres. Y en esa pulseada resta saber quién será la candidata a vice (mujer, por expreso pedido del titular de la fórmula) y cómo se integrará la lista de candidatos a diputado provincial, que el mismo viernes el gobernador Miguel Lifschitz confirmará que va a encabezar.

¿Por qué tanta indefinición cuando hace bastante que se sabe que será el sector radical que está en el Frente Progresista el que designará a quien acompañe a Bonfatti? Precisamente por eso. Porque están esperando saber quienes irán en la lista que se presume ingresará la primera minoría de 28 diputados provinciales. Y de eso nada se sabe.

Pero se pueden aventurar un par de curiosidades. Una es que si como ya sugirió, Lifschitz encabeza la nómina, podría dar un título a los medios nacionales que necesitan simplificar todo cuando hablan de Santa Fe. Ese sería que el gobernador y su esposa van por dos bancas en la Legislatura. Y lo explicarían en términos que no serían exactamente un elogio.

Es que la actual diputada provincial Clara García forma parte del denominado "grupo de los 9" diputados que por esos acuerdos internos de la política les prometieron la posibilidad de un segundo mandato. Es lo que se acordó en las últimas elecciones, cuando nadie ponía en duda que no pudiera ser respetado. Pero ninguno no sólo no tiene la seguridad de que se cumpla, sino que salvo uno, el resto no sabe nada sobre su futuro. Y duermen con el teléfono prendido esperando una llamada que no llega. El mismo insomnio padecen los representantes de los otros partidos que integran el frente que aspiran a tener el mismo derecho.

¿Quienes serán los nombres que Lifschitz pondrá de puño y letra en la lista de 50, y especialmente los 28 a los que casi les asegura un lugar en la Legislatura? "Muchas mujeres y jóvenes", le escucharon decir sin saber si es una premisa del armado o un juego para despistar y poner nerviosos a los que esperan ser tenidos en cuenta.

Aparte de esa presencia femenina y de lo que ocurra con "los 9", de los ministros del gabinete parecen estar confirmados en esa lista apenas tres por ahora. Son los más cercanos al gobernador, aunque alguno de ellos prefiera esperar mejores chances para llegar al Congreso nacional.

El planteo de Bonfatti de que su compañera de fórmula "debe ser mujer" no se sabe si fue para bloquear algunos nombres de varones que empezaban a barajarse, o sólo responde a una correcta lectura del momento social. Por lo demás, no tuvo demasiadas exigencias: "que al menos no reste", le escucharon decir ante cada consulta.

Por eso fue desmentido que hubiera rechazado a la diputada provincial Victoria Tejeda, aunque trascendió que algunos pusieron en duda su solvencia para manejar el Senado. "Será quien elijan los radicales", aseguran desde el socialismo. "-¿y por qué se demoran?", le preguntaron. -"Porque están esperando saber cuál es la lista de diputados". Así, podría llegarse al viernes.

¿Se viene la unidad en Cambiemos?

Otra indefinición campea al sector de Cambiemos. Sorprendió el viernes que mientras se mencionaba que Federico Angelini se disponía a anunciar como compañero de fórmula a un ex funcionario del gobierno provincial, se abrió un espacio de diálogo entre el legislador provincial y su contrincante interno, el radical intendente de Santa Fe, José Corral.

No es seguro que pueda llegarse a un acuerdo de unidad, pero nadie se sienta a charlar a esta altura de la temporada si no es con una intención real. El resultado podría ser que haya un solo candidato a gobernador por el frente que representa al gobierno nacional.

Como pasa siempre, los gestos previos estuvieron precedidos de intenciones en contrario. Los dos candidatos avanzaron en la campaña como si nada y hasta con desafíos hacia el rival interno. Cada uno hizo una actividad en el territorio donde el otro es más fuerte y Angelini, pese a haber anunciado que tenía elegida a una mujer para completar la fórmula, casi se disponía a confirmar al ex secretario de Industria Emiliano Pietropaolo como su vice.

De repente, todo quedó en veremos y se abrió una mesa de discusión.

¿Qué pasa con Roy?

El último enigma por estas horas es quien será el candidato a intendente de Cambiemos en Rosario. El concejal Roy López Molina venía cuidando los 200 mil votos con los que se impuso hace apenas dos años al resto de los candidatos, pero su ausencia pública alimentó un sinnúmero de versiones.

No está dicha todavía la última palabra. A sus íntimos, el joven dirigente del Pro les asegura que sus reparos no tienen que ver con cuestiones personales ni con el hecho de que el escenario actual no es el mismo que el de 2017. Alguien deslizó que no quiere enfrentar la posibilidad de una derrota.

Lejos de eso, Roy planteó a su partido que sólo se pondrá el traje de candidato si todos los esfuerzos y recursos de Cambiemos están dirigidos al gran objetivo de ganar Rosario.

Es que considera que repartir las energías en una interna a gobernador va a restar impulso para dar la pelea en Rosario. "Ese tiene que ser el único y gran objetivo, y no ganarle a Corral", dicen los que intentan explicar este momento de indefinición.

No creen cerca de Roy que haya equipos y estructuras para pelear "la Copa y el campeonato", por legítimo que parezca. "El riesgo es perder Rosario", advierten.

Por las dudas aclaran que no se trata de lograr un Tratado de Versalles ni una capitulación, pero si no se atiende este pedido, habrá que buscar candidatos alternativos. Ya se mencionan a Jorge Boasso y una figura nueva del Pro para disputarle la interna en caso de que Roy no juegue.

Final abierto por unos días.

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