Opinión

Alberto Fernández y una visita oportuna para salir del clima político tóxico

El presidente estuvo con su gabinete en Rosario y pudo mostrarse con intendentes opositores. Algo que no puede hacer en Caba

Viernes 23 de Abril de 2021

Por unas horas, el presidente Alberto Fernández pudo salir del microclima tóxico de la ciudad de Buenos Aires, la que parece consumir toda la mala vibra, y mostrarse cómodamente con dos intendentes opositores (Pablo Javkin y Emilio Jaton), además del gobernador (tropa propia) Omar Perotti. Tuvo un día ganado.

La reunión del gabinete en Rosario, los anuncios de obras y la convivencia política demostrada fueron una gota de paz en el arremolinado presente presidencial. Rápido de reflejos, Javkin le dio una mano con la cita a Lito Nebbia: "Solo se trata de vivir". Primero la salud, luego todo lo demás.

No es fácil encontrar señales políticas estruendosas cuando todo está cercado por la pandemia. De política, hablaron el presidente y el gobernador mientras estuvieron una hora a solas. Ya saben ambos que las elecciones de agosto pasaran a mejor vida. "Vaya a saber usted qué es de la vida del peronismo cuando se hagan los comicios. ¿O alguien se imaginaba en la anterior visita de Alberto que el ministro de Seguridad de Santa Fe iba a ser Jorge Lagna?", dijo una referencia santafesina que integro la comitiva.

Al margen de las obras y de la plata constante y sonante que anunció para la bota, ni lerdo ni perezoso, el jefe del Estado se agarró de la grave situación de inseguridad y narcotráfico que vive Rosario para pedir que los diputados nacionales voten la reforma a la Justicia Federal, que tantos cuestionamientos le valieron al Ejecutivo por parecer dirigida a aliviar la situación procesal de Cristina Kirchner y otros íconos kirchneristas.

Con la senadora María de los Angeles Sacnun en primera fila -tal vez la candidata a mantenerse en la banca de la cámara de Senadores- y la sonrisa amplia de Agustín Rossi amenizando el detrás de escena, no hubo demasiado margen para la rosca política.

Cuando se haga efectiva por ley la postergación de las elecciones se aliviará un poco el run run público, pero se aligerará el punteo de nombres.

La fuerte carga de odio mezclada con rivalidad que se deja ver en la relación Frente de Todos-Juntos por el Cambio debería hacerle entender al presidente la necesidad de federalizar un poco su gabinete, tan porteñocéntrico y bonaerense que da pavor. El federalismo se ejerce, no se declama. Aunque sea importante que de vez en cuando se trasladen al interior del país.

En la hora de conversación a solas, según una fuente de Casa Rosada, no estuvo ausente el mapeo electoral. Santa Fe es estratégica para las aspiraciones oficiales. Sabe el presidente que le esperan sonoras derrotas en Caba, Córdoba y Mendoza. Santa Fe no tiene buenos números y Entre Ríos tampoco. Sin embargo, en Rosario es donde no está tan mal Fernández. Mucho mejor que en el interior de la provincia.

Por lo pronto, la visita de Fernández con su gabinete le permitió tomar distancia de la madre de todas las batallas, que se libra, cuerpo a cuerpo, en la inaudita ciudad de Buenos Aires.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario