De un viaje de mochileros a un negocio nacional: la historia del emprendedor de la tapa de silicona para el mate
Creó un dispositivo para evitar derrames de mate. La idea surgió en un viaje y hoy, diez años más tarde, fabrica unas 20.000 unidades mensuales que se venden en todo el país
5 de marzo 2026·12:25hs
Foto gentileza Tapamate
El 50% de lo que venden Dylan Aguirre y Magalí Bazán tiene como destino la ciudad de Buenos Aires.
La inspiración puede encontrarse en los sitios menos pensados. Dylan Aguirre, emprendedor oriundo de Casilda, la halló en las ruinas de Machu Picchu o, mejor dicho, durante su trayecto hacia el mítico destino peruano. En los dos meses que duró la travesía como mochilero, se dio cuenta de lo útil que podría resultarle un dispositivo para evitar derrames de la yerba de su mate. Desarrolló su propio producto y, diez años después, se encuentra junto a su pareja Magalí Bazán, frente a un negocio consolidado que llega a todo el país y ya piensa en diversificarse hacia otros rubros. Ésta es la historia de Tapamate.
Todo comenzó en 2015: “Terminé el colegio secundario y me fui a Machu Picchu. Durante dos meses viví con una mochila en la espalda y, cada vez que quería sacar el mate, terminaba con toda la ropa sucia o manchada de yerba”, recuerda Aguirre. Luego, agrega: “En un colectivo hacia Bolivia, dije ‘no puede ser que no exista una tapa para el mate, con lo fanáticos que somos los argentinos’. Al otro día se lo comenté a mi hermano y a otros chicos, pero nadie conocía algo similar. Así que cuando volví me puse a hacerlo”.
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Si bien desarrollaron distintos complementos para el mate, la tapa es lo que más se vende.
Foto gentileza
Fue entonces cuando comenzó un proceso de desarrollo hasta llegar al primer prototipo de Tapamate, lanzado al mercado en 2018: una tapa flexible pero resistente que cubre la boca del mate para guardarlo sin necesidad de desarmarlo y limpiarlo. El material elegido fue látex y la fabricación se tercerizada con un fabricante rosarino. Aquel primer diseño se mantuvo cerca de tres años, hasta que la demanda superó la capacidad productiva, y en el 2021 se volcaron a un esquema de producción de mayor volumen.
Así fue como se llegó al producto actual, elaborado a base de silicona por un nuevo proveedor, también de Rosario. Esta modificación permitió a la marca diversificar sus diseños, dando lugar a un tapa bombillas, un cierra bolsas con pico vertedor, despolvilladores de yerba y hasta una luz para sujetar en la bombilla. Contando todo el catálogo, Tapamate fabrica entre 15.000 y 20.000 unidades al mes, aunque alrededor de un 70% de la producción corresponde a su modelo insignia.
Buenos Aires: el mercado con más demanda
Si bien la fabricación se centra en Rosario, la logística y la distribución de Tapamate tienen su sede en Casilda. Hacen envíos mayoristas y minoristas con Andreani y tienen un depósito en Buenos Aires para hacer entregas en el día. Otro de sus canales de venta es Mercado Libre, donde también ofrecen sus productos. Actualmente, estima que un 50% de la clientela se ubica en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mientras que el resto se distribuye en el territorio nacional.
En cuanto a su cartera de clientes, el principal negocio de Tapamate está en la venta mayorista, donde se concentra alrededor del 80% de sus operaciones. Las tiendas especializadas en mate son las mayores demandantes, aunque también han trabajado con grandes cadenas de supermercados. “La venta mayorista nos da la posibilidad de llegar a más personas en todo el país. Hoy en día estamos en todas las provincias y en algunos países extranjeros, pero nuestra meta es lograr que Tapamate se considere un infaltable. Para eso nos queda un trabajito bastante largo”, comenta el emprendedor.
Mientras la red de distribución crece, también aparecen nuevas líneas de desarrollo. En enero comenzaron a incursionar en el merchandising, con productos personalizados con logos e identidad de marcas, pensados como obsequios corporativos. Sin embargo, por el momento trabajan con algunos clientes particulares y no lanzaron esta línea formalmente al mercado.
Un local propio para tomar mate
Dentro de la diversificación de este emprendedor y su pareja, una de las novedades que estrenaron es un bar temático instalado en Casilda. Abrió sus puertas en agosto de 2025, tomando el mismo nombre de la marca, en un punto estratégico frente a la Terminal de Ómnibus.
“Mi familia tuvo panadería y por eso siempre me gustó el cara a cara con los clientes. El e-commerce es muy bueno para muchas cosas, pero me faltaba algo de conexión con la gente y el poder vender una experiencia”, explica Aguirre. Junto a su novia idearon el concepto de una cafetería de especialidad, con la posibilidad de tomar mate. El espacio gastronómico ofrece varios tipos de yerba premium, agua caliente y se entrega un mate con bombilla nueva para consumo en el lugar.
Además, el local permite la comercialización de yerba mate de productores menos conocidos que las marcas comerciales de los retails. Solamente en el primer mes se vendieron cerca de 100 kilos. “La gente de Casilda tomó mucho la idea como propia. Saben que Tapamate es un invento casildense, entonces, la marca se volvió muy conocida y aceptada localmente”, cuenta Aguirre con orgullo. El formato, afirma, podría servir como complemento del proceso de expansión con miras hacia Buenos Aires.
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