Hay descuidos menores que se transforman en mayores a la hora de un accidente vial. También es verdad que hay diversas maneras de evitarlos. Sin embargo, cuando un auto choca o vuelca con gran violencia, el cinturón de seguridad resulta sumamente determinante para evitar que las personas salgan despedidas y sufran golpes y heridas a menudo mortales.
Es verdad que, pese a que los cinturones no impiden que ocurran accidentes, sí cumplen un rol muy importante en la reducción de la gravedad de las heridas a la hora de un impacto. Para evitar que el daño sea mayor hay que saber y tener en cuenta que cada persona tiene que estar bien sujeta.
Demás está remarcar que el cinturón de seguridad debe usarse siempre. Y de forma correcta porque es extremadamente importante. De hecho, se percibe en muchos casos que los adultos se lo ponen a sus hijos de maneras incorrectas, sin tomar conciencia de que puede ser muy peligroso.
Y eso que los autos vienen ahora equipados con cinturones de seguridad retráctiles de tres puntos, con un tramo diagonal (que contiene el torso) y otro lateral (que sujeta desde las caderas), tanto en los asientos delanteros como en los traseros.
Motores detalla una serie de puntos prácticos sobre las pautas básicas del uso correcto del cinturón de seguridad y los ocho errores más comunes que nunca deberíamos cometer cuando estamos dentro del vehículo.
1 - No ajustar la altura
Cada individuo debe tener en cuenta que antes de ponerse el cinturón de seguridad tendría que ajustar su regulador de altura para que la parte superior de la banda diagonal quede correctamente ubicada. Claro que muy pocos se toman este trabajo y se exponen así a que la correa misma les cause graves lesiones si chocan. Es más, las estadísticas marcan que ante un impacto, las personas de baja estatura sufren más porque hace que el cinturón les pase sobre el cuello.
Por lo tanto, para un uso correcto hay que mover el ajustador de altura de manera tal que el cinturón pase por la parte media del hombro, sobre la clavícula y algo separado del cuello.
2 - No regular el asiento
El cinturón puede estar abrochado y bien puesto. Pero si el asiento está demasiado adelante, en caso de un choque o impacto, la persona podría golpearse contra el volante o resultar lastimada por el airbag, entre otros posibles problemas.
Por eso lo ideal es asegurarse ante todo que primero debe regularse el asiento para que pueda alcanzar los pedales y el volante cómodamente, sin necesidad de acercarse demasiado al airbag. Se aconseja dejar al menos 25 cm entre la cabeza y el volante, y evitar reclinar el respaldo más de 30º.
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El cinturón de seguridad es oblitario y además salva vidas.
3 - No regular el apoyacabezas
Es una pieza complementaria al cinturón de seguridad. El apoyacabezas es clave para disminuir ante un choque el dañino “efecto látigo” sobre el cuello, al evitar que la cabeza se vaya en exceso hacia atrás. Si está mal regulado puede aumentar el potencial de lesiones.
Ante este cuadro de situación, para que el apoyacabezas cumpla bien su rol debe quedar junto a la nuca y hay que ajustar su altura para que la parte más alta del elemento quede al nivel de la altura superior de la cabeza.
4 - Agregar accesorios al asiento
Muchas veces se ve a conductores o acompañantes sentados sobre una toalla para no mojar el tapizado en época de altas temperaturas. También sobre una pequeña almohada o accesorio, sin darse cuenta de que eso puede quitarle efectividad al cinturón de seguridad, favoreciendo lo que se conoce como “efecto submarino”.
Lo ideal es abstenerse de agregar cualquier objeto que se interponga entre el cuerpo y el tapizado, y que pueda favorecer el deslizamiento. Eso es una manera extra de prevenir un dolor de cabeza a la hora de un choque.
5 - Pasar mal la banda diagonal
También es considerado un mal hábito colocar la banda diagonal debajo del brazo (a través de la axila) o detrás de la espalda. Muchos no se percatan que esto anula la protección que brinda el cinturón y puede resultar en lesiones graves en caso de impacto.
Hay que asegurarse que la banda diagonal pase por la parte media del hombro (por el lado externo) y que baje por el esternón, recorriendo el centro del pecho. En el caso de las mujeres, que quede entre los senos y no por encima de uno de ellos.
6 - Ubicar mal la banda horizontal
Si la banda horizontal queda demasiado arriba, sobre el abdomen, puede provocar lesiones graves en los órganos internos durante un choque o vuelco. Al menos así lo sostienen los expertos tras una batería de informes y estudios realizados.
Es que resulta muy riesgoso sentarse sobre esta parte del cinturón, anulando su efecto. El cinturón es inercial. Si se lo enchufa y una persona se siento arriba o sólo se lo pasa por la banda superior, nada estará agarrando al individuo realmente. ¿Cómo hacerlo bien? La banda horizontal debe descansar sobre las caderas y la pelvis, nunca sobre el abdomen.
7 - Correa floja o enredada
Sea por comodidad o para no arrugar la ropa, muchos van con el cinturón colocado pero flojo, sin advertir que esto le quita eficacia. No tienen en cuenta que ante un choque el cuerpo no será bien retenido contra el asiento y podría impactar contra el volante, el parabrisas, etc. También suma riesgos llevar la correa torcida o con partes enredadas.
Lo correcto es asegurarse que el cinturón esté libre de torceduras o vueltas para que funcione efectivamente en caso de colisión. Debe quedar tenso y bien ajustado en todo momento.
También es importante, según el Manual del Conductor porteño, sacarse la ropa gruesa (por ejemplo una campera) al subir al vehículo y que la correa no pase sobre objetos duros o frágiles (como anteojos o biromes) que puedan terminar incrustándose en el cuerpo.
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Los chicos deben viajar siempre atrás y con los elementos de seguridad necesarios.
8 - Asegurar mal a bebés y niños
Otro punto a destacar es que los bebés y niños pequeños no deberían ser trasladados sin equipamiento y precauciones especiales, ya que un cinturón de seguridad común no los protege adecuadamente (está diseñado para adultos) y ante un incidente podrían salir eyectados.
Por eso es que ellos deben viajar en un asiento, buster o sillita de los que se conocen como Sistemas de Retención Infantil (SRI). Claro que no debería cualquier componente. Tiene que estar homologado, acorde al peso y a la edad, y ajustando bien los cinturones según indique el manual. Ah, y sólo deberá instalarse en los asientos traseros del vehículo.