La Región

La defensa del cura sostiene que no hay evidencia de los abusos a menores

Desde la querella afirman que hay un sinnúmero de pruebas. Una psicóloga reveló ayer que atendió a una de las víctimas del sacerdote.

Jueves 26 de Abril de 2018

Continuó ayer el juicio al cura Justo Ilarraz, acusado por abuso sexual y corrupción de menores en el seminario de Paraná, entre los años 1985 y 1993. Jorge Muñoz, abogado defensor del sacerdote sostuvo que su cliente se encuentra "absolutamente" tranquilo. Interrogado sobre los testimonios de víctimas y expresiones de fiscales y abogados querellantes en torno a que todos creen que el desarrollo del juicio compromete al acusado, el letrado aseveró: "Será que estoy viendo otra película".

En declaraciones a Elonce TV de Entre Ríos, el profesional remarcó: "En el derecho penal, la culpabilidad debe ser demostrada. El imputado no tiene obligación de probar la inocencia. Los extremos de la acusación exigidos para condenar, bajo ningún aspecto, han sido demostrados hasta el día de hoy. Seguramente vamos a tener más información en lo que resta del debate", y seguidamente Muñoz ratificó que el sacerdote Ilarraz declarará en el juicio, aunque se analizará el momento que sea más propicio.

Culpabilidad probada

Contrariamente a lo que dijo Muñoz, Marcos Rodríguez Allende, uno de los querellantes, expresó que los testimonios son coincidentes en cuanto a la culpabilidad del imputado, "más allá de alguna que otra pequeña contradicción, lógica de los casi 30 años que pasaron".

Sobre los expresado por el abogado Muñoz, dijo que "la defensa va a tomar lo que le corresponde, pero hay dichos concretos. Hoy declaró un sacerdote que contestó las preguntas de la investigación diocesana de hace más de 20 años. Allí cuenta cómo fueron los abusos. Existe la documental, la testimonial, la sanción, psicólogos y un sinnúmero de pruebas que ratifican lo que se viene declarando", y acotó: "Tenemos probado el abuso, el encubrimiento y nos resta probar cuáles han sido las otras personas abusadas que no quisieron o no pudieron realizar la denuncia, porque el actual arzobispo, en una reunión reconoció que los hechos de abuso son el doble de los que estamos investigando".

El querellante Rodríguez Allende estimó que al final del juicio en Paraná se deberá sancionar al sacerdote imputado con "una condena ejemplificadora, que no puede bajar de los 20 años".

Un paciente de una psicóloga

La psicóloga Carmen Angélica Muñoz comentó que atendió a una de las víctimas de Ilarraz, pero a partir de su declaración se tomó conocimiento de la existencia de una nueva víctima, paciente suyo, y que le habría contado de los abusos sucedidos en el Seminario Nuestra Señora del Cenáculo, de Paraná.

La querella le solicitó que revele el nombre de la persona, pero la psicóloga se amparó en el secreto profesional. Esta situación será materia de análisis en los alegatos, pero quedó descartado que sea citado para prestar declaración indagatoria ya que el tribunal rechazó esta petición.

Al abordar el estado clínico de la víctima-denunciante aseveró la profesional que "se sentía psicológicamente muy mal, culpable y tuve que trabajar durante muchos años el aspecto psicológico".

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