
Por Fabrina Donato
El camino rural hacia el balneario estuvo altamente transitado el sábado por la tarde, pero aunque en apariencia brindaba una similitud a la temporada por inaugurarse, el real objetivo fue una manifestación popular para "no contaminar la naturaleza". Luego de varias propuestas, finalmente fue Monje la sede elegida para elaborar una estrategia de cese de la instalación de la empresa de reciclado orgánico que está construyéndose en Carrizales.
Pese a que estaba previsto un corte de energía en el mismo horario (de 15 a 18), encontraron la manera de hacerse escuchar y brindar la información recolectada. De a uno fueron pasando al frente y con un proyector expusieron los estudios realizados bajo sus argumentos. "Esto es una gran pantalla para empezar a desarrollar quién sabe qué cosa en ese lugar. Con todas las personas que consulté, que se dedican a la cría de ganado me confirmaron que el Senasa se opone rotundamente a la realización de cavas. Tienen un montón de contras para el desarrollo que ellos pretenden", cuestionó un vecino de Carrizales al frente del improvisado auditorio. Y profundizó: "Sabemos que atrás hay empresas que se dedican al tratamiento de residuos peligrosos. Nosotros nos alarmamos cuando vimos hace diez días a gente de una empresa sanlorencina en el lugar. Me corrió un escalofrío por el cuerpo, porque sabemos la función de esa empresa: reducen el volumen de residuos altamente peligrosos, pero el tema es qué hacen con las cenizas. Sabemos que Sergen es la encargada de abrir la puerta para que todos los otros se sumen y hagan el mayor desastre ambiental en la Region", remató.
Luego, expuso un profesor de geografía que evaluó el drenaje del agua sobre la tierra y por las napas, un estudiante de veterinaria evaluó el impacto en la salud de las personas y los animales, y activistas de otras luchas similares expusieron sus experiencias ante vecinos atentos. "Esta empresa no quiere tratar residuos, lo que quiere es sacarse de encima los residuos y tirarnoslos a nosotros. Si tienen toda esa plata, que hagan lo que tienen que hacer", arengó una mujer que fue ovacionada por el resto.
Los jefes comunales
Al concluir las disertaciones, el jefe de la comuna de Monje, Pedro Severini, enfatizó: "Como presidentes comunales somos parte responsable de lo que está pasando, somos los que más tenemos que hacer hincapié en que no siga adelante. Vamos a tratar por todos los medios de charlar con el presidente de la comuna de Clarke para frenar las obras". Participaron también los representantes de la comuna de Díaz, Juan José Gonzalez, y de Maciel, Pedro Tobozo. En voz colectiva, el local avanzó: "Hemos quedado de acuerdo para pedir una audiencia, que nos reciba el presidente de la comuna de Carrizales, Osvaldo Rezzonico, y plantearle que el pueblo no está de acuerdo y va a tomar medidas frente a su comuna o a la empresa que se está instalando".
La comunidad de Díaz es vecina directa del sitio donde se está construyendo. En clara negativa, el jefe comunal remarcó: "Cada uno gestiona y administra la comuna como le parece que está bien, nosotros no nos vamos a meter en la de Carrizales, pero si cuando afecta el medio ambiente regional. Considero que el presidente debería haber consultado antes de tomar esta decisión".
Asimismo, explicó otra de las gestiones que realizarán para evitar nuevas diferencias de tenor medioambiental: "Hace poco hicimos la ordenanza como Monje para evitar que este tipo de empresas se instalen en la localidad, y es una propuesta que le llevamos a los demás presidentes comunales. Pensamos en la gente, pensamos en el medio ambiente, y esto no puede pasar".
En el mismo sentido, Tobozo reclamó: "El presidente comunal de Clarke nos tiene que dar explicaciones a los otros mandatarios y a todos los vecinos. Debería recapacitar y decir: «Doy marcha atrás, reconozco la gravedad de lo que hice», y lo debería parar".
Maciel tiene en su historia reciente una fuerte lucha contra la instalación de la empresa DHSH que pretendía reciclar materiales no peligrosos con un sistema de piletones similar a los de Sergen. La organización popular constituyó el colectivo "No a las cavas" y logró frenar las obras, aunque esto le podría generar un juicio millonario a la comuna: Sobre la participación de los pobladores, el mandatario enfatizó: "Maciel es un pueblo de lucha y cuando salga un fallo en contra de la comuna se va a volver a levantar".
Dentro de las medidas concretas que determinaron los vecinos surgió continuar con la junta de firmas y la militancia en las calles. Luego de la audiencia que pedirán los representantes comunales de Monje, Diaz y Maciel al de Carrizales no descartan un corte de ruta para una intervención provincial, y una manifestación masiva frente a la sede administrativa de Clarke o de la empresa apuntada para evitar que ingresen las maquinarias a trabajar.
Por Isabella Di Pollina

