La Batalla de Punta Quebracho forma parte de un hecho significativo en la historia argentina. Marcó el fin del bloqueo anglo-francés a los principales puertos de la Confederación Argentina. La victoria sobre la flota más poderosa del mundo ocurrió donde hoy se encuentra Puerto General San Martín. Este acontecimiento no ocupa el lugar que se merece en los libros y en la memoria de los argentinos. "El 4 de junio debería ser el Día de la Soberanía Nacional", afirmó el historiador y profesor Miguel Angel Piagentini, ciudadano ilustre de San Lorenzo, tras cumplirse ayer el 174º aniversario del triunfo de las fuerzas lideradas por el general Lucio Norberto Mansilla.
En el predio donde se desarrolló la batalla existe un parque que recién en 1999 fue declarado Lugar Histórico Nacional. La indiferencia sobre lo sucedió no es casualidad, según la mirada de Piagentini. Habló de un menosprecio de "la historia oficial" a las luchas que se dieron en el interior del país. Y señaló que las generaciones que lo antecedieron, tenían presente "el 4 de junio como el día del golpe del 43 y se olvidaron en la historia argentina de esta fecha importante".
"Los argentinos tenemos algunas cuestiones raras. Conmemoramos a la bandera el día que murió Belgrano. Con San Martín pasa lo mismo. Y conmemoramos el Día de la Soberanía Nacional el 20 de noviembre que fue cuando perdimos el Combate de la Vuelta de Obligado, cerca de la zona de San Pedro. La Argentina no termina en la provincia de Buenos Aires. A los legisladores les cuesta mirar hacia el interior del país. Es el interior el que le dio la libertad a la Argentina. ¿Por qué no cambiar esa fecha?", planteó el historiador de 71 años.
"Lo planteé en infinidad de lugares, en el Congreso Nacional y le envié una carta personal al ex presidente Mauricio Macri. No tuve respuestas. El 4 de junio debería ser el Día de la Soberanía Nacional. Fue a partir de la Batalla de Punta Quebracho que los ingleses y franceses se vieron obligados a iniciar las tratativas para retirarse de los ríos del interior de la patria. No pudieron apoderarse de toda la zona a través del río Paraná", agregó.
Piagentini consideró que la Batalla de Punta Quebracho no tuvo la trascendencia merecida porque la historia minimizó durante un buen tiempo la figura de Juan Manual de Rosas, gobernador entonces de Buenos Aires y con facultades extraordinarias a cargo de la suma del poder político de la Confederación Argentina.
"El combate fue en la época de Rosas. Luego, la historiografía oficial, con (Alfredo) Grosso y otros no mencionaron a Rosas. Recién se lo consideró a partir de la década del 30, con José María Rosa, Irazusta y Scalabrini Ortiz. Es en ese momento, en 1939, cuando se conmemora por primera vez esta batalla y se coloca en el lugar una cruz. Hubo una misa de campaña de fray Teófilo Luque, un investigador histórico del convento San Carlos de San Lorenzo. Recién desde ese momento se le empieza a dar importancia. Y cobra más fuerza con la vuelta de la democracia".
El historiador relató que luego de la Vuelta de Obligado la flota extranjera fue atacada en El Tonelero, en la zona de Ramallo, antes de librar otra batalla poco recordada. "El 16 de enero de 1846 hubo una batalla en San Lorenzo que duró 7 horas. El general Lucio Mansilla con su gente logró vencer a la tropa anglo-francesa. San Lorenzo es la única ciudad del interior del país donde se venció a las tropas más poderosas del mundo, a la española con San Martín y a la inglesa y francesa", dijo.
El combate
Piagentini señaló que la flota anglo francesa se dirigió hacia Punta Gorda en Diamante con las embarcaciones que le quedaban. "Cuando vuelven (río abajo), la misma gente de Mansilla los estaba esperando en ese recodo que hace el río Paraná, conocido como Punta Quebracho. Empezaron a combatir a eso de las 11.30 de la mañana y terminaron a las 14 horas. Ese día los ingleses y franceses se dieron cuenta que los criollos no eran fáciles de dominar".
La victoria de las tropas de la Confederación Argentina fue aplastante. "Lo que no quedó escrito es si hubo muertos. Investigué en el Archivo General de la Nación, en la Academia Nacional de Historia y en el archivo del Congreso Nacional y no encontré nada Se supone que sí, o al menos hubo muy mal heridos. En la tropa criolla había un médico llamado Sabino O'Donnell, que era el bisabuelo del historiador Pacho O'Donnell", señaló.
Tampoco hubo pobladores que fuesen testigos de esta hazaña. "En ese tiempo no había nada. Puerto General San Martín no existía. Recién entre 1870 y 1880 aparecen los primeros pobladores, en lo que se llamó en un principio Pueblo General José de San Martín y después cambió de nombre", aclaró.
El héroe sordo
"Uno de los que dirigía los cañones, (Juan Bautista) Thorne, había quedado sordo (perdió la audición en un oído) en el Combate de la Vuelta de Obligado al estallarle cerca una bomba de cañón. Le habían dado la orden de retirarse y no quiso. Thorne fue en parte el gran triunfador en Punta Quebracho. Hoy existe una calle con su nombre en el parque de Punta Quebracho. En San Lorenzo existe una calle que se denominó Lucio Mansilla y otra Batalla Punta Quebracho. Y en Puerto San Martín una escuela y el centro cultural llevan el nombre de Punta Quebracho. Es decir que la historia sí se escribió desde el interior", sostuvo.