Este sábado por la noche se realizará una gran retro fest tributo a Kiev en el SUM del Paseo de la Estación de Roldán desde las 22. Organizada por la municipalidad, contará con la presencia de uno de sus dueños, el DJ de entonces, y música de los 70, 80 y 90 a cargo de Mauro Zorzi, quien fue el último en pasar discos en dicho boliche.
La entrada será un alimento no perecedero que se distribuirá luego a merenderos, comedores y personas que no la están pasando bien. La iniciativa de la fiesta es apoyada por la emisora Roldán FM 92 y el club Roldán Rugby será el encargado del buffet donde habrá para cenar y los típicos tragos de la época. Lo recaudado se usará para su viaje a Francia, donde participará del mundial de rugby amateur.
Habrá sectores con living para brindar comodidad a los asistentes, luces y bolas de espejos como parte de la ambientación de esa época, pero también una gran pantalla gigante donde se proyectarán fotos tomadas en el boliche en esas dos décadas de historia.
La disco funcionó durante exactamente 19 años, tiempos en que además de jóvenes locales, convocaba a multitudes de la región e incluso de otras provincias. Muchos romances surgieron de Kiev y también amistades que perduraron en el tiempo. En la localidad viven muchas parejas formadas por una o un roldanense y alguien de localidades vecinas, matrimonios que fueron el fruto de conocerse en Kiev.
En tren, colectivos, auto, a caballo e incluso en tractor, llegaban los habitué y hacían cola para ingresar al local ubicado en la planta alta de Sarmiento al 800. Nada impedía la gran fiesta que se vivía los domingos a la noche en “el lugar” de Roldán.
Los roldanenses mayores de 50 siempre van a mencionar al desaparecido boliche a la hora de rememorar viejos buenos tiempos de su juventud. Aun hoy, cuando alguien dice que es de Roldán, el cometario recurrente es: “me acuerdo de Kiev, yo iba”.
La disco fue abierta en 1972 y cerró en 2019, en esos 19 años. Lo llamativo era que funcionaba los domingos por la noche, pero eso no impedía que se llenara. Hubo noches donde se juntaban entre 600 y 1000 personas y contaba con una amplia terraza.
image - 2023-06-30T170745.893.jpg
De Vincenzo, el DJ, (centro) recibía la lista de los mejores temas internacionales por fax.
Paredes divisorias con piedras color ámbar, el nombre del boliche en espejo con la silueta del Kremlin en alfombra roja pegado a la pared, letras negras en relieve con luces traseras, escaleras para llegar al boliche y más escaleras para ir a la terraza; una barra de cuero acochado, parlantes y bolas disco en el techo de la pista, que tenía el techo espejado, son algunas de las imágenes que aún quedan en la retina de quienes pasaron por la disco.
Eduardo Di Pompo, uno de sus dueños, recordó que el 24 de marzo de 1973, junto a Hugo Colello, su socio, se hicieron cargo del local que ya funcionaba como boliche. Por entonces, otras discos famosas, eran Macaco en Cañada de Gómez, Bongo en Casilda, Calahorra en Pérez y Sambae en San Lorenzo.
Kiev abría a las 20 horas y se extendían hasta las 00:30. Muchos llegaban y se volvían en los trenes de la línea Rosario-Cañada, que en ese entonces tenía más frecuencias que ahora. “Habíamos puesto colectivos que manejaba “El Cheto” Machado, un muchacho amigo. Primero arrancamos con uno solo que hacía Zavalla, Pérez, volvía a Roldán y salía hacia Coronel Arnold, Fuentes y Pujato. Luego sumamos otro”, recordó Di Pompo.
“El gran fuerte era el lento, la gente lo esperaba para bailarlo. No había lugares para formar una pareja, íbamos al boliche. Los hombres sacábamos a bailar a una chica, a otra, hasta que enganchabas a alguien. Todos querían lentos”, contó Charlie De Vincenzo, el DJ que este viernes será parte del tributo.
“En un momento, se inauguró la terraza de Kiev con jardín al cielo, tal como decía la publicidad que nos hacía un amigo. El día que más gente metimos fue cuando sorteamos una moto Honda 400, en el ‘83. Esa vez desbordamos, hubo 1286 personas”, agregó el ex dueño y recordó que también tocaron en vivo varios músicos famosos de los ‘70".
Incluso, rememoró que hubo algunas personas que compraron la entrada para no perderse el sorteo pero, al notar que el boliche estaba lleno, observaron lo que sucedía desde la vereda del frente. Entre las anécdotas que recordó Di Pompo en una entrevista realizada en Roldán FM 92, destacó la de un conocido de Zavalla que "recientemente me contó que una noche de llovizna vinieron a la disco en tractor".
image - 2023-06-30T170855.059.jpg
Di Pompo, el dueño de Kiev, recordó que sortearon una moto Honda 400 en el ‘83.
“Esperá que se lo saco a mi viejo, le dijo a un amigo y así llegaron pero lo dejaron a unas cuadras para que nadie se enterara. También había gente de Roldán que llegaba a caballo porque vivían en el campo y lo ataban en la plaza frente al hospital, a metros del boliche”, sumó el dueño.
De Vincenzo detalló que en época sin internet, “tenía acceso mediante faxes a las listas de la Billboard; elegía lo que estaba como N° 1 en el mundo. Soy muy fan de la música de Yanquilandia. Había una rivalidad entre la de Estados Unidos e Inglaterra, con los Beatles y los Rolling Stones y empezó a surgir el género pop o disco en inglés”, rememoró y relató que compraba los LP en las disquerías de Rosario. Había domingos en que los arrojaba como boomerang a la gente para quien quisiera quedárselos.
“Mi caballito de batalla para hacer que la gente salga a bailar cambiaba permanente, y todos los años modificaba el final”, argumentó el famoso DJ, quien hoy dice tener la música de su agrado en la apps del celular, ya que se deshizo de todos los vinilos, cassettes y viejos formatos de audio.
“Anécdotas hay un montón. En un momento, había salido una ley donde se obligaba a poner folclore. Entonces, ¿qué hacíamos?, abríamos el boliche a las 4 de la tarde y poníamos dos o tres horas de música folclórica en cassette”, explicó con picardía De Vinchenzo.
Veinte años pasaron desde que la ciudad y la región perdió ese hermoso y sano espacio de encuentro. Y como entonces, la previa de este sábado se vive con intensidad para matrimonios y grupos de amigos que ya prepararon la pilcha y las ganas de revivir quizás, la parte más divertida de sus vidas, la de ir a bailar en Kiev.