El Censo 2022 se desarrolla con normalidad en el sur santafesino aunque se registraron inicialmente algunas demoras por problemas de conectividad que luego fueron subsanados.

Por Gustavo Orellano
"Es una experiencia muy linda", dijo el censista casildense, Jeremías Giménez.
El Censo 2022 se desarrolla con normalidad en el sur santafesino aunque se registraron inicialmente algunas demoras por problemas de conectividad que luego fueron subsanados.
En Casilda y el resto de las localidades del departamento Caseros el operativo avanza sin mayores inconvenientes. Algo para destacar es el clima de cordialidad en el que se trabaja, por la manera en que los vecinos reciben a los censistas mientras despliegan su tarea.
Así lo indicó a La Capital la docente Liliana Ruggieri, quien se desempeña como jefa de censo en esa jurisdicción territorial donde se encuentran afectados 1.600 censistas.
Asimismo, resaltó que surgen “diferentes consultas” al llevar adelante el procedimiento censal, aunque aclaró que prima “la buena predisposición de la gente no solo en responder sino atender a los censistas con hospitalidad al punto de ofrecerles un taza caliente de café o algo para comer y compartir".
Puntualizó que “el principal problema se dio al principio por razones de conectividad, pero la situación se fue normalizando y todo el equipo está en la calle cumpliendo con su labor que seguramente concluirá en el horario previsto”.
Ruggeri comentó que si bien “hay censistas que regresaron varias a hogares donde no encontraron sus ocupantes, en general todo se desarrolla como esperábamos y el hecho de haberse habilitado el censo digital agilizó la tarea”. Y en esa misma línea agregó que “ayer se terminó de censar viviendas colectivas y rurales y hoy se está procediendo a la carga de datos en el sistema”.
Finalmente, Ruggeri señaló que “la normalidad con que se desarrolla el censo en Caseros es la misma que se está dando en las otras regiones del sur santafesino, según las conversaciones que mantuve con colegas”.
Muchos censistas desarrollan por primera vez la actividad y la viven de una manera especial. Tal es el caso del casildense Jeremías Giménez, quien en pleno trabajo aseguró a este diario que se trata de “una experiencia muy linda, más aún porque la gente te abre las puertas de sus casas con mucha amabilidad, lo cual es reconfortante y estimulador".
Los censistas están identificados con pechera y una credencial con su nombre al tiempo que portan dispositivos móviles para que la carga de datos se haga al instante.


