La Región

Asombro por un anuncio que ofrecía "ayuda" ante embarazos no deseados

El mensaje sorprendió y generó especulaciones. Los responsables, anónimos, citaban a las chicas en persona y en lugares públicos

Domingo 07 de Octubre de 2018

La comunidad de Oliveros se vio sorprendida esta semana por la aparición de un misterioso anuncio que ofrecía "ayuda" a mujeres que estuvieran cursando un embarazo no deseado.

Además del asombro, el aviso generó especulaciones, varias versiones y despertó inquietud por los riesgos que representaba el mensaje al no estar identificado el origen. Pero además, concitó la atención del grupo de mujeres autoconvocadas del Cordón Industrial, que salió al cruce de la iniciativa, y la intervención de la Fiscalía de San Lorenzo, que se puso en campaña para identificar el titular del teléfono de contacto que el mismo aviso ofrecía.

Quienes lo pusieron se manejaron con sugestiva cautela, y no llegó a saberse ni quiénes eran, ni cuáles fueron sus intenciones.

También llamó la atención que el lugar de la zona elegido fuera Oliveros, una localidad de 5 mil habitantes donde todos se conocen, aunque no se sabe si el cartel fue puesto en otras latitudes, y hasta se llegó a pensar en una campaña de más envergadura. La Capital no recibió ningún reporte de otros municipios o comunas.

En vísperas de la publicación de este artículo, los responsables de la pegatina retiraron, acaso alertados por el ruido que empezaba a hacer la difusión y por el rebote mediático que pudiera tener a futuro, el enigmático mensaje. Pero quedó en pie el interrogante sobre la identidad de quienes iniciaron la campaña, su filiación institucional y la intencionalidad del anuncio. El teléfono de contacto, igualmente, quedó grabado en muchas retinas y no pocas agendas.

El contacto

"¿Embarazo no deseado? ¿No lo planeaste? Podemos ayudarte. Garantizamos discrecionalidad". El círculo negro con letras blancas, prolijamente diseñado e impreso, estaba pegado en el vidrio lateral de la garita de Buenos Aires y Mitre, en la vecina localidad.

Ante la incertidumbre y la posible inducción a un lugar clandestino o poco seguro para la práctica de un aborto, una mamá decidió contactarse. En diálogo con LaCapital, María (así se identificó) explicó el procedimiento que realizó: "Me comuniqué y es todo muy raro", dijo, cuando el steacker aún estaba expuesto. "No dan nombre y me citan en un bar con gente que no es de acá", agregó.

En el intercambio, la mujer se hizo pasar por una menor a poco de cumplir los dieciocho años, embarazada de dos semanas. En ningún momento le solicitaron acompañamiento de un mayor. Desde el otro lado de la línea, fueron insistentes en realizar un encuentro interpersonal en "un bar, una estación de servicio o una plaza". Ante la negativa, acudieron al predio lindero a la casa de la cultura el domingo pasado por la tarde. Mientras las familias compartían el calor del sol al aire libre, dos mujeres se aprontaron por calle Santa Fe. De acuerdo a la descripción de "muy rubia con un pañuelo", acompañada de otra de edad similar, fue sencillo detectarlas. Pero María no se animó a interceptarlas.

Dos días después, una periodista de la zona realizó un operativo similar. Intentó llamar reiteradas veces, sin éxito. Envió un mensaje que a las horas fue atendido. La respuesta fue similar: un pedido de encuentro, un lugar público. Al consultar si correspondía a una institución respondieron negativamente y se definieron como "parte de la consejería de emergencia para mujeres y jóvenes en situaciones inesperadas". Y ratificaron que sólo pasarían información en persona.

Lo curioso fue que al anunciarse la periodista con nombre y profesión, terminó la comunicación. "No brindamos información por mensajes", resumió. Y al solicitar una cita como se lo habían propuesto minutos antes, tampoco pudo ser: "Discúlpame, no va a poder ser", Concluyó el chat, y a los pocos minutos desapareció la foto de perfil para transformarse en un gris. El contacto fue bloqueado.

Reacción

Ante la posibilidad de algún riesgo para la seguridad de las mujeres que se contactaran, desde las autoconvocadas del cordón industrial emitieron rápidamente un comunicado: "En la localidad de Oliveros está circulando la información de un número que supuestamente orienta en interrupción legal del embarazo. Piden a menores que vayan solas. Es de suma gravedad este hecho. El número no corresponde a ningún organismo oficial ni a ninguna organización de mujeres. Pone en riesgo a las mujeres. Ante cualquier información, deben recurrir a los hospitales provinciales o áreas de género de sus localidades. Debemos cuidarnos de quienes hacen negocios con nuestros cuerpos", consigna el texto.

LaCapital ahondó en las instituciones locales y desde el Centro de Protección Integral a la Mujer Oliveros (Cepimo) negaron tener algún vínculo, al igual que desde la gestión comunal.

Las versiones del verdadero objetivo son diversas, pero ninguna es oficial. Una de las que corre con más fuerza es que se trataría de una iglesia evangélica que plantearía una campaña nacional de acompañamiento a mujeres que se encuentren transitando un embarazo no deseado.

Uno de los concurrentes al culto afirmó a este medio: "Es una línea provida de la Iglesia dando respuesta a una necesidad de contención a cualquier mujer y su familia que por un embarazo no deseado lo pida. El objeto es que tengan su bebé, sabiendo que el aborto es un delito y no es una opción". Inclusive, hay comentarios que indicarían que habrían puesto otro cartel similar en una iglesia ubicada en Santa Fe y Urquiza.

Por su parte, desde la Fiscalía de San Lorenzo ratificaron que iniciaron una investigación de oficio, y que se encontraban en curso las primeras medidas de reconocimiento de la pegatina para ahondar en el objetivo que persigue el mensaje. Lo lleva adelante el fiscal Aquiles Balbis.

En medio de un contexto de debate sobre la ley de interrupción voluntaria del embarazo donde los pañuelos verdes y celestes tomaron posturas y accionaron hacia sus convicciones, el mensaje fue rápidamente captado. Sin dudas, quien tomó la iniciativa entendió el revuelo que generaría la propuesta. Y hasta tanto haya alguna institución que se apropie, simboliza un posible riesgo para la salud de la mujer.

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