Ricardo Terán (Especial desde Uruguay).- Los hinchas que llegaron a la Plaza
Independencia de Montevideo alentaron con fuerza a Uruguay, pese a la tristeza en sus rostros tras
la derrota ante Holanda, por 3 a 2, los seguidores de la selección uruguaya se retiraron hacia el
centro cantando y alentando a la Celeste para seguir festejando lo obtenido en la Copa del
Mundo, logrando estar entre los cuatro mejores equipos, algo que no conseguía desde 1970.
El presidente José Mujica resaltó este martes la actuación del equipo uruguayo tras el partido
disputado ante Holanda por semifinales. "Nos tocó perder con nuestra dignidad. Estamos bárbaros",
remarcó el mandatario en declaraciones a la prensa.
Mujica miró el partido en el auditorio del Sodre, acompañado de la senadora Lucía Topolansky,
los ministros del Interior, Eduardo Bonomi y de Turismo y Deporte, Héctor Lescano.
El público presente en el auditorio ovacionó a la selección durante todo el partido. Al final
gritos de "Soy Celeste" cerraron la jornada en la que pese a la derrota, reinó un clima de orgullo
por el desempeño de la selección uruguaya.
Jóvenes de distintas instituciones deportivas siguieron con emoción el encuentro. Hubo algunas
lágrimas de tristeza, pero sobraron aplausos y gritos de "Arriba la celeste".
Al término del encuentro el ministro de Turismo y Deporte , enalteció la figura de los jugadores
y destacó la actitud del público. "Lo que importa es que la gente se va cantando orgullosa de su
selección", indicó.
Lugano... te llama "El Pepe". Las cábalas del pueblo uruguayo sin excepción son
cumplidas al pie de la letra por todos sus habitantes, desde su presidente hasta el más humilde
habitantes de este país futbolero hasta la médula.
El presidente José Mujica ha seguido muy de cerca a la Celeste. De hecho, antes de comenzar cada
partido llamó telefónicamente al capitán del seleccionado Diego Lugano, para desearle suerte
en el partido".
Esa llamada ya se toma como un talismán aunque algunos recuerdan que el propio Mujica aseguró
que se ganaría a Francia cuando dijo: "Vamos a triunfar 2 a 1" y al final no se pasó del empate a
cero.
La actuación de la Celeste en la Copa del Mundo despertó las cábalas de sus aficionados. En
algunos casos se priorizó la superstición por sobre la amistad.
Y sino que le pregunten a Fernando, que no pudo ver el partido de octavos de final frente
a Corea del Sur con sus amigos.
Es que le prohibieron la entrada por una sencilla razón: no había estado presente en los
tres partidos anteriores en los cuales Uruguay mantuvo su invicto.
El primero se lo perdió por accidente, cuenta Francisco -el dueño de casa- y después "ya
no lo dejamos entrar más".
"La situación actual está en un término medio, como que lo excluimos y como que se
autoexcluye... de cierta forma es sabedor de que si perdemos le vamos a caer y va a ser
el típico mufa".
Pero ésa no fue la única cábala. "Otra que hemos usado -cuenta Francisco- es traer a los
sobrinos y vestirnos todos de la misma forma desde el partido con Sudáfrica".
Eso no fue problema en los primeros tres partidos, que se jugaron entre semana. Pero "el
día del partido con Corea, que cayó un sábado, también tuvieron que venir vestidos con el
uniforme del colegio.
"Todo sea por la Celeste". Una que parece colarse entre las mejores cábalas futbolísticas es la
de una abuela de Montevideo. Ella en cada partido de la celeste prende el televisor, lo coloca en
silencio... y le da la espalda al aparato.
Susana trabaja en el spa del Hotel Los Naranjos de Salto e invito a su mejor amiga a tomar unos
baños termales, ante la negativa de su amiga, y sin entender por qué le pregunto "¿tienes algún
problema personal conmigo?", la respuesta de su amiga la sorprendió "no voy porque estoy sin
depilar, parezco un mono y hasta que no termine el mundial no voy a hacerlo por una promesa que
hice si la selección clasificaba a semifinales".