Cada vez que una mujer privada de su libertad cumple su condena y se acerca a su egreso, lo hace en el 90 por ciento de los casos en las mismas condiciones de vulnerabilidad con las que ingresó a la cárcel dice sin dudar Graciela Rojas, integrante de la organización Mujeres Tras las Rejas. "Muchas no tienen donde ir y otras, aunque tengan un familiar, una relación o un amigo, deben buscar la forma de mantenerse, un lazo que les dé autonomía y lo que nosotras proponemos es la construcción de ciudadanía a través de la capacitación y el intercambio de saberes y el acompañamiento", dice con claridad tras más 15 años de trabajo. Ahora el objetivo es lograr, junto a la concejala de Ciudad Futura Caren Tepp, la aprobación de un proyecto que busca a través de un dispositivo crear esos vínculos y referencias que mujeres y diversidades necesitan para dar el paso de salida.
La iniciativa, que aplicaría tanto para salidas transitorias como para egresos definitivos de la Unidad Penitenciaria de Rosario, fue presentada en el Concejo Municipal y ya se debatió en la Comisión de Feminismos y Disidencias. Resta que pase por Presupuesto para llegar a ser aprobado en el recinto de sesiones.
"Tenemos en claro que debe ser un dispositivo que tiene que poder existir con las estructuras que hay en el Ejecutivo municipal, pero que pueda brindar estrategias específicas de acompañamiento a las mujeres y diversidades en el tránsito a la libertad para que ese proceso se lleve adelante con condiciones mínimas", explicó la concejala.
La propuesta busca a que esas estrategias sean trabajadas a través de la Secretaría de Género y Derechos Humanos del municipio, e incluso que las problemáticas puedan abordarse junto a otros estamentos del Estado, como Nación y provincia y organizaciones de la sociedad civil considerando dimensiones como la salud integral y atención ante situaciones de violencia por motivos de género, el trabajo y la capacitación, y el acceso a programas de empleo y de la economía social, así como el acceso a la vivienda y la protección integral de derechos de niñas, niños, niñes y adolescentes.
Lo que significa acompañar
Rojas sabe que el acompañar tiene "múltiples dimensiones" y desde hace más de una década en la ONG de la que es parte "se hace a pulmón".
"Para nosotras el acompañar en indispensable en todos los momentos en los que trabajamos con las mujeres. En la compañera que sale de su casa a las 12 del mediodía y vuelve a las 6 la tarde para acompañar a una interna a salir del penal para ir a un taller y volver; para acompañar especialmente a las embarazas que no tienen contención y las llevan a atender fuera de horario y las siguen atendiendo mal y de forma desagradable; para acompañar el espacio de soledad y desamparo que significa para muchas la detención domiciliaria que es una falacia porque no está regulada y no tiene contención y que como podemos, acompañamos llevando trabajo y material de lectura o estudio", enumera la mujer.
Así, ante la salida tras haber cumplido cinco, ocho, diez, doce y hasta 14 años de condena en la cárcel, la necesidad de un acompañamiento se multiplica.
"Muchas veces no tienen donde ir y si tienen, otras veces se sienten una carga para ese grupo familiar donde se agregan, son mujeres pobres que siempre fueron vulneradas y estuvieron por fuera del circuito urbano", señala Rojas, que además deja en claro que también estuvieron como mujeres por fuera de los recursos del Estado a la hora de brindar estrategias de apoyo respecto de los varones.
"La apoyatura del Estado a las mujeres respecto de los varones siempre fue diferente, lo es en la cárcel y lo es fuera de la cárcel, de hecho hasta mediados del 2017 los varones tuvieron en Rosario un espacio durante más de 50 años donde antes de sus egresos podían tomar contacto con esa realidad, con lo que significa estar libre, con proveerse la comida, arreglarse la ropa y tener una pieza, las mujeres nunca la tuvieron", concluyó.