Las nuevas urbanizaciones de las poblaciones aledañas a Rosario reavivaron los viejos fantasmas de las inundaciones en el barrio Empalme Graneros. Los vecinos que ya venían advirtiendo que el ensanche en los canales Salvat e Ibarlucea tienen ahora otra preocupación: la impermeabilización de unas 3 mil hectáreas en la zona de Funes y Roldán. “Eso hace es que el agua vaya directamente a los canales, que van a estar ensanchados, y así el agua que antes bajaba en 20 días, ahora lo va hará en horas”, explicó el histórico dirigente del barrio Osvaldo Ortolani. El lunes productores y vecinos se reunirán con legisladores provinciales y el reclamo principal será la puesta en marcha el llamado aliviador III para que el agua del Ibarlucea
desemboque directamente en el río Paraná.
Ya las canalizaciones del Salvat y el Ibarlucea habían encendido el alerta en los barrios de la zona noroeste. Y la preocupación se acrecienta por la puesta en marcha de negocios inmobiliarios nuevos en terrenos de Funes y Roldán y el loteo de más de 3 mil hectáreas.
Sin controles. Ortolani, también presidente de la vecinal Empalme Graneros e integrante de la comisión Nunca Más Inundaciones (Numain) explicó a La Capital que “las urbanizaciones en las localidades aledañas se están haciendo en forma anárquica, las están impermeabilizando sin hacer estudios de hidráulica ytampoco se respetan los reservorios de agua que deben dejarse. Es un gran negocio y no nos oponemos, pero no queremos que se haga a costa de los barrios de laburantes de Rosario”.
Además de reavivar el alerta entre los vecinos de siete barrios del noroeste rosarino, Ortolani explicó que las urbanizaciones “ya traen problemas a los productores de la zona”.
De hecho, el dirigente vecinal recordó que se vienen manteniendo reuniones con “más de 40 productores de las localidades vecinas y son ellos los que ya aseguran que antes no tenían problemas y ahora muchos padecen serios inconvenientes en los campos”.


























