Desde el 1º de octubre y hasta el 13 de noviembre se llevará a cabo en la Argentina la campaña nacional de refuerzo de las vacunas triple viral y antipoliomielitis para quienes tienen entre 13 meses y 4 años.

Los efectos que pueden aparecer son locales: hinchazón o dolor en la zona del pinchazo, y fiebre y cefalea durante no más de un día.
Desde el 1º de octubre y hasta el 13 de noviembre se llevará a cabo en la Argentina la campaña nacional de refuerzo de las vacunas triple viral y antipoliomielitis para quienes tienen entre 13 meses y 4 años.
Hasta ahora fue inoculado solo el 28% de los niños santafesinos en condiciones de recibirla (49.118 de un total de 175.420), según datos suministrados por el Ministerio de Salud de la provincia.
En tanto, a nivel nacional el porcentaje es del 22. Y en Caba, por ejemplo, apenas llega al 15.
Las cifras preocupan a autoridades sanitarias y pediatras que, si bien confían en un repunte para las próximas semanas, ven que la concurrencia es baja, algo que viene ocurriendo con todas las vacunas del calendario oficial.
Este refuerzo de dos vacunas muy importantes, porque minimizan el riesgo de contagio de enfermedades severas, la mayoría de ellas erradicadas en el país, debe colocarse de manera obligatoria (y gratuita) a todos los chicos nacidos entre el 1º de noviembre de 2017 y el 31 de agosto de 2021, independientemente de que ya tengan colocadas las vacunas triple viral y antipolio.
En esta campaña son dos inyecciones adicionales que están disponibles en todos los vacunatorios públicos y privados de Rosario.
La pediatra rosarina Gabriela Ensinck, asesora del comité de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), explicó a La Capital que "las campañas se utilizan para vacunar en forma masiva, y se repiten cada cuatro años, con el fin de alcanzar una cobertura mayor en la población e impedir que ingresen enfermedades prevenibles por vacunas, entre ellas el sarampión, las paperas, la rubéola y la polio", que son las que están incluidas en esta campaña que termina el 13 de noviembre.
"Poner el tema en agenda y alentar a las familias a que vayan a los vacunatorios, nos ayuda al recupero de las dosis que no se colocaron por distintos motivos; además siempre hay un porcentaje de chicos que no logran la totalidad de anticuerpos con las dosis habituales y por eso resulta importante el refuerzo".
La médica recordó que en las últimas semanas "hubo diferentes brotes de sarampión en países cercanos y también de polio en Brasil, y en otras partes del mundo, como Estados Unidos".
"Si no tenemos tasas altas de vacunación no estamos exentos de que pueda suceder acá", dijo la especialista.
"Las coberturas de 2019 ya eran ya más bajas de lo deseado, pero con la pandemia hubo una nueva disminución en las tasas. Si estamos por debajo del 80% en cada vacuna, nos enfrentamos al riesgo de brotes de estas enfermedades infecciosas que realmente pueden prevenirse".
Ensinck agregó que "no hay ningún inconveniente para que los chicos se apliquen en forma conjunta estas dos vacunas de refuerzo".
Los efectos que pueden aparecer son locales: hinchazón o dolor en la zona del pinchazo, y fiebre y cefalea durante no más de un día, "que es lo esperable con cualquier vacuna y que tampoco les pasa a todos los chicos".
La infectóloga dijo: "Todos tenemos que contribuir a esta campaña tan importante, que es por el bien de la comunidad. Los médicos, los padres, las familias en general, los medios de comunicación, entre todos podemos lograr buenos porcentajes de cobertura en esta campaña que aún no terminó".




