La palabra "meteorito" estuvo en boca de todos esta semana. Todo comenzó con el fenómeno en Europa, que se convirtió en noticia por la gran cantidad de videos donde quedó registrado, y siguió este lunes por la noche cuando cerca de las diez de la noche una luz cruzó el cielo de la región.
Mientras los expertos brindan detalles sobre el bólido, que se pudo ver incluso en Buenos Aires, y la gente deja sus testimonios en las redes sociales y hasta aseguran "estar buscando" restos de lo que sea que se haya ¿estrellado?, es un buen momento para recordar que Rosario tiene su propio meteorito y que todos pueden visitarlo.
Quienes hayan vivido su infancia en la ciudad durante el siglo pasado recordarán la emoción de encontrarse en la entrada del Museo Marc -en el parque Independencia- con un enorme trozo de materia rugosa caído del cielo, montado en un pedestal. Si bien ahora está dentro del espacio, una mudanza vinculda a motivos de seguridad, los rosarinos pueden visitarlo y disfrutar de la experiencia de encontrarse cara a cara con ese "pedazo de metal que cayó del cielo".
El meteorito El Mataco, que pesa mil kilos y es compañero del gran meteorito El Toba de cinco mil kilos existente en el Museo Nacional de Buenos Aires, fue hallado en los Campos del Cielo del doctor Bartolomé Vasallo en Gancedo y donado por él mismo.
Dónde y cómo visitar el meteorito
El Museo Histórico Provincial de Rosario Dr. Julio Marc está ubicado en la avenida del Museo entre M. Champagnat y la avenida Dr. C. Lassaga, vecino al Jardín de los Niños y a la Escuela de Teatro para Niños de Ernesto de Larrechea.
El meteorito puede visitarse dentro de los horarios del museo, es decir: martes, miércoles, jueves y viernes de 10 a 15 y sábados, domingos y feriados de 14 a 18.
El Mataco
Hacia 1941, Bartolomé Vasallo donó al Museo Histórico de Rosario un meteorito metálico de 998 kilos descubierto en 1937 en su estancia del Chaco Austral. Siguiendo la costumbre de la época, fue nombrado El Mataco, en reconocimiento a una de las etnias que habitaron la región.
Vasallo era propietario de una importante porción de Campo del Cielo, un territorio ubicado entre Santiago del Estero y el Chaco, donde 4000 años atrás había impactado una lluvia de meteoritos como resultado de la explosión de una enorme masa, proveniente del Cinturón de Asteroides que orbita entre Júpiter y Marte. La donación incluyó un “templete” construido para su exhibición en los jardines del museo, convirtiendo a este objeto cósmico en una pieza muy popular.
Desde principios de la década de 1990, por razones de seguridad, el meteorito fue ingresado al Museo donde, una vez dentro, se transformó en un objeto anómalo. Nunca se logró asignarle una ubicación adecuada, a pesar de que para muchos de los visitantes era la pieza más atractiva. Invisibilizado, otros tantos creyeron que “El Mataco” había sido robado.
El rescate del meteorito
Con motivo del 80 aniversario del Museo Marc, se convocó al dúo Faivovich & Goldberg, cuya práctica artística se desarrolla, desde 2006, en torno al impacto cultural de los meteoritos de Campo del Cielo. Combinando roles y disciplinas, exhiben sus procesos y resultados alrededor del mundo. A través de su investigación se pudieron reconstruir algunos episodios de la historia de El Mataco, ya que el museo carecía de documentación o referencias.
La experiencia que proponen, inspirada en aquel primitivo templete que proyectara su donante, convierte a la Sala España del museo en un pabellón para su óptima exhibición, apelando a lo sensible y emotivo pero también posibilitando una reflexión sobre la materia, el espacio, el planeta, el tiempo, el arte y la historia.