La Ciudad

Reabre el histórico almacén de Entre Ríos y Cochabamba

"Jorgito El Potro", cerró porque su dueño de 85 años se aisló en su casa ante la pandemia. Su hija Cintia toma las riendas para reinagurarlo en 20 días, en un contexto de crisis.

Martes 18 de Agosto de 2020

Es uno de los personajes más emblemáticos de la cultura urbana rosarina. Salvador Saggal es para muchos de los rosarinos y rosarinas "Jorgito, El Potro", el almacenero que se hizo famoso por su histrionismo, su solidaridad, y por sus típicas ofertas de pizarra que provocaban la risa de los transeúntes. Sus clásicas ofertas, con chistes incluidas fueron uno de los imanes para atraer a un público fiel que lo acompañó durante décadas. Sin embargo, este 19 de marzo y el comienzo del aislamiento social en Rosario hizo tambalear el almacén. El comerciante tuvo que mantenerlo cerrado y "guardarse" para prevenirse del coronavirus. Así, las puertas del negocio permanecieron cerradas durante todos estos meses y la incertidumbre se apoderó de los vecinos del lugar. Sin embargo, ante La Capital, Cintia Saggal su hija, se encargó de despejar dudas: "Quédense tranquilos. Abrimos en 20 días. Me puse en la cabeza que mi papá está vivo y su negocio no puede morir. Voy a estar al frente, y él me va a estar cuidando desde enfrente", dice con alegría la médica del hospital Roque Saénz Peña que emprenderá como almacenera junto a su marido y una amiga.

Distinguido por el Concejo Municipal en 2008, El Potro, tal como lo conoce su clientela, siempre se destacó por su trato amable y calidez a quienes asisten a su local. También por sus carteles que provocaban risa y hasta la prevención al circular de los automovilistas cuando una vez, los advertía en un cartel sobre la presencia de agentes de Tránsito. Sin embargo, lo que lo ha impulsado a un reconocimiento aún mayor fue su incansable tarea solidaria, a las que abrazaba sin dudar. Fue así, que en diversas cruzadas solidarias recorrió las instalaciones del Hospital de Niños en el Día de las Infancias repartiendo juguetes y golosinas, y organizó campañas de recolección de ropa usada que luego es entregada a los más necesitados usando la modesta cartelería de su comercio para publicitar las colectas. También fue sensible a los problemas que provocaron las inundaciones en diversos barrios, adonde se hizo presente tras recolectar ropa, y alimentos para los evacuados.

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Ayer, su hija despejó los interrogantes que muchos de los curiosos tenían estos meses sobre el destino de la tradicional esquina y en particular sobre la continuidad de un emprendimiento histórico. "Lo voy a abrir la semana que viene o en 15 días", confirmó Cintia para confesar ante este diario: "Me puse en la cabeza que así como mi papá está vivo (tiene 85 años) su almacén no puede morir estando sin él". El anuncio también es un aliciente, ante el cierre reiterado de muchos bares emblemáticos de la ciudad, como efecto directo de la crisis, y el agregado de la recesión por la pandemia.

La decisión de bajar la persiana se produjo por efecto de la pandemia, y porque "Jorgito" debía cuidarse más todavía ya que padece una insuficiencia renal y compone los grupos de riesgo. "Siempre atendió el negocio y no podía salir de su casa. Estuvimos un tiempo bancándolo. Mi papá estaba muy triste pero hace unos 20 días empezamos a pintarlo con mi marido y vamos a activarlo de nuevo. Se va a llamar Jorgito El Potro, la leyenda continúa", le adelantó a este diario, Cintia que es médica del Roque Sáenz Peña.

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El emprendimiento dividirá tareas entre su hija, yerno y una amiga de Cintia. Y en estos días, prometen colocar el nuevo cartel, para disipar todas las dudas.

Además, de las tareas solidarias, su particular forma de atender a los clientes y clientas, de sus leyendas en las pizarras, "Jorgito" había colocado un mástil con la bandera argentina que inauguró con la presencia del ex intendente Horacio Usandizaga. "Tengo un problema porque durante la gestión de la ex intendenta Mónica Fein nos hicieron una multa de unos 40 mil pesos porque tenemos un mástil y no somos una entidad pública ni somos un lugar público y por ende no podríamos tenerlo. Vengo presentando notas porque simboliza para mi padre el reconocimiento a un país, que el siendo inmigrante le dio todo. Por eso nos contactamos con el actual intendente Pablo Javkin para hacer gestiones", destacó.

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Por lo pronto y de no mediar sorpresas, Seggal verá reabrir su almacén desde enfrente, donde reside. "Desde ahí me va a cuidar y me dará toda la onda para que me vaya bien. Esta esquina es de él y nadie mejor que su hija para que siga estando a cargo. Pese a todos los quilombos que una puede tener, gracias a Dios, mi marido y mi amiga que me van a ayudar lo vamos a sacar adelante", finalizó.

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