Con más de 12.600 pacientes con Covid-19 en la provincia, el Ministerio de Salud de Santa Fe continúa reorganizando los servicios en los hospitales para hacer frente a la demanda de camas. Las luces de alerta están encendidas, con los hospitales de Venado Tuerto y Firmat al borde del del colapso y una curva de contagios en franco ascenso. Sin embargo, las autoridades sanitarias admiten que “hoy la limitante es el recurso humano”.
El responsable de los efectores de tercer nivel del Ministerio de Salud de Santa Fe, Rodrigo Mediavilla, destacó que “se siguen tomando medidas para poder responder a la demanda de atención” y detalló que de acuerdo a la planificación establecida en Rosario, los hospitales Centenario y el municipal Clemente Alvarez quedaron bajo la calificación de “Hospitales No Covid”.
Así y todo, la refuncionalización de los servicios es dinámica. Uno de los últimos cambios dispuestos para poder liberar camas fue el traslado del servicio de pediatría del Centenario, una demanda que ahora será atendida en los hospitales de Niños Zona Norte y Eva Perón. En el Provincial, en tanto, se sumaron nueve camas de internación de adultos No Covid y seis camas Covid.
“En el Centenario hay 21 camas pediátricas que al momento de definirse el traslado tenían seis pacientes, de los cuales cinco fueron dados de alta y otro llevado a Granadero Baigorria. Allí ahora se instalarán 25 camas generales de adultos, que en principio serán para la demanda general y no de coronavirus, pero eso también puede modificarse en caso de ser necesario”, advirtió.
Es que por ahora, la ocupación de camas en los efectores está más ligada a las patologías no Covid que a la pandemia. “Los cuadros no Covid siguen estando y son los que más internados generan hoy, desde las apendicitis y los infartos hasta las neumonías y los cuadros de Epoc (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), que además se hacen más críticos por la estacionalidad; y a todo eso hay que sumarle la pandemia”, remarcó.
No obstante, dejó en claro que si bien por ahora la refuncionalización busca dar respuesta a esas demandas, “eso también puede cambiar, porque todo es muy dinámico”.
El cuello de botella
Mediavilla volvió a dejar en claro que más que los equipamientos y las camas disponibles, el principal problema hoy es poder contar con el recurso humano especializado necesario, sobre todo para las terapias intensivas.
El gobernador, Omar Perotti, ya lo había remarcado el domingo, cuando afirmó sin medias tintas que “la provincia tiene más camas y respiradores que personal para atenderlos”.
Mediavilla lo ratificó al admitir que “la limitante principal en la actualidad es el recurso humano, que es un recurso finito y difícil de solventar”, y agregó que “esa es una dificultad que tienen no sólo Rosario y Santa Fe, sino Argentina y el mundo”.
De hecho, los recursos humanos de la sala de pediatría del Centenario fueron en parte derivados al Hospital de Niños Zona Norte, y otro grupo quedó prestando otros servicios en el mismo efector.
El funcionario puso como ejemplo el Hospital Modular construido ad hoc para la pandemia en Granadero Baigorria, donde desde la dirección del hospital admitieron “dificultades” para poder disponer de la dotación necesaria de profesionales y no profesionales para atender las 52 camas generales y las 26 plazas de terapia intensiva allí instaladas. Si bien en el inicio de la semana había 12 pacientes críticos y 9 en sala, de crecer esa ocupación, el espacio aún no cuenta con la dotación necesaria de personal.
Y aunque Mediavilla apuntó que “ningún trabajador lo hará gratis y sin su remuneración correspondiente”, ese es otro de los escenarios de conflicto que enfrenta la provincia, en una semana donde el Sindicato de Profesionales Universitarios de la Salud (Siprus) iniciará su quinta semana consecutiva con jornadas de lucha. Esta vez con un paro de 48 horas, miércoles y jueves, donde además denuncian no sólo su crítica situación laboral, sino además los déficit del sistema.
Paro médico
Mientras tanto, el Sindicato de Profesionales Universitarios de la Salud (Siprus) realizará un paro este miércoles y jueves y además difundió un documento donde denunció la crítica situación laboral que atraviesan y los déficit del sistema de salud. Así y todo, también enumeraron una serie de propuestas para mejorar el escenario actual como la estabilidad laboral para los precarizados, que el aumento de la carga horaria sea voluntaria y tenga un tope, y sumar a los profesionales al Comité de Emergencia, entre otros.
“A más de cinco meses de comenzada la crisis sanitaria, bastaron dos semanas de aumento sostenido de los casos para que en regiones como el gran Rosario el sistema de salud esté al límite de sus capacidades. Hay serias dificultades para poder acceder a una cama de UTI en el sistema público, y el sistema privado plantea una situación similar”, señala el texto que hizo circular el gremio.
Los dirigentes señalaron que “muy lejos de la duplicación de las camas críticas, Rosario tiene apenas 90 camas de terapia. Y el Hospital Modular en Baigorria no está totalmente operativo por problemas técnicos. En cuanto al valor que le dan al equipo de salud, basta ver los 6 meses de deudas salariales, la falta de reconocimiento desde el punto de vista de las remuneraciones y la desprecarización, o la no incorporación de los mismos al Comité Operativo de Emergencia (COE)”.
No obstante, plantearon ideas que entienden “mejorarían las prestaciones”, como la necesidad de garantizar estabilidad laboral para los trabajadores precarizados, la incorporación a planta de los residentes de tercer año de clínica médica, cardiología, terapia y unidad coronaria que finalizan su especialidad, y que el aumento de carga horaria que se ofrece al personal de terapia y guardias sea voluntario, tenga topes de horas y que se haga con ampliaciones horarias en blanco.