La ciudad

Preocupación de los taxistas porque no cesan los ataques en horario nocturno

Un delincuente intentó robarle sus pertenencias a un taxista con un arma blanca, el chofer se resistió y terminó con un corte en la espalda en el baño de la estación de servicio de Avellaneda y Seguí.

Jueves 04 de Febrero de 2016

Más allá de las medidas de fuerza de la semana pasada por el asesinato de Eduardo Piris, y mientras la Justicia había anunciado el martes pasado la creación de una unidad fiscal para los robos a taxistas, ayer, a las seis de la mañana, un chofer fue atacado en el interior del baño de la estación de servicio de Avellaneda y bulevar Seguí. Un maleante intentó robarle sus pertenencias con un arma blanca, el hombre se resistió y terminó con un corte en la espalda.

El hecho vuelve a dejar en evidencia el grado de exposición, angustia e intranquilidad que sufren los taxistas recorriendo las calles de Rosario.

“Me bajé del auto en la estación de servicio para ir al baño, y de repente entró una persona con un cuchillo en la mano. Cuando se acercó, le pegué una trompada. Me volvió a atacar, le pegué otra trompada y me resbalé. En esa situación, me tiró varios puntazos y me pegó uno solo en la espalda”, relató con crudeza César, el taxista atacado, quien habitualmente pasa por esa estación.

“El tipo me pedía plata. Obviamente, me imagino que me debe haber visto cuando bajé del taxi”, especuló el chofer.

César recién comenzaba su turno, alrededor de las seis de la mañana, y decidió detenerse, como lo hace habitualmente.

La herida cortante que recibió se produjo a la altura del omóplato y no representó problemas de consideración. “Por suerte no perforó nada, sólo me hizo un corte en el músculo. Si el tajo hubiese sido dos centímetros más abajo, me perforaba un pulmón y no la podía contar”, apuntó masticando bronca el taxista, quien en ese momento fue asistido médicamente en el lugar por una ambulancia del Sies, que fue solicitada por otros colegas.

La víctima, todavía conmovida por el ataque sufrido mientras trabajaba, contó que el que lo agredió “fue un joven que salió caminando, tranquilamente, como si nada. Estuvo unos cinco minutos sentado frente a la estación de servicios y cuando vio que se acercaban varios taxis, se fue”.

En relación al contexto de dificultades y violencia que deben atravesar a diario, manejando por las calles rosarinas, César dijo que “esto no se termina más”, visiblemente incrédulo ante las medidas que se tomaron en materia de seguridad, y las que están por implementarse.

Este ataque a un chofer se verifica un día después del anuncio que realizaron referentes del Ministerio Público de la Acusación (MPA), el Ministerio de Seguridad, la Justicia, autoridades policiales, municipales y taxistas sobre la creación de una Unidad Especial de Investigación para delitos contra los taxis, que estará a cargo del fiscal Fernando Dalmau.

Más allá de esas buenas intenciones, los choferes continúan sufriendo ataques que dejan al descubierto su problemática.

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