"El presidente debería estar acá, pero la verdad es que en estos cuatro años no tuvimos su presencia un 20 de Junio", enfatizó el intendente, Pablo Javkin, este martes al pie del Monumento a la Bandera. "Es una postal de lo que nos pasa y no se trata solo de la ausencia del presidente en el acto, sino de temas mucho más importantes, el combate al narcotráfico, el impedir el ingreso de la droga, de las armas", sentenció en un discurso atravesado por la coyuntura y la violencia que se respira en las calles rosarinas. Por su parte, el gobernador Omar Perotti también se pronunció en la misma línea: "El centralismo se expresa cuando la Nación, frente a la criminalidad organizada que avanza hace años en nuestra provincia y sobre todo aquí en Rosario; no aporta las fuerzas federales necesarias para enfrentarlo”.
Con la llegada de los ministros de Educación, Jaime Perczyk, y Transporte, Diego Giuliano, la Nación hizo su acto de presencia en una jornada donde la ausencia del presidente Alberto Fernández no pasó desapercibida. En rigor, el mandatario jamás pisó suelo rosarino a lo largo de todo su mandato para conmemorar el paso a la inmortalidad del general Manuel Belgrano, un 20 de Junio.
Es por ello que hubo críticas y reproches desde el palco oficial que se hicieron escuchar con firmeza. "Hay que defender a Rosario, esta ciudad no recibe lo que da", destacó Javkin y le dio una referencia histórica al contexto actual: "Es un poco lo que le pasó a Belgrano, que cuando tuvo que izar la bandera se tuvo que enfrentar a los distintos poderes, esa historia sigue marcada en Rosario".
"Es la jerarquía que se le da a este acto, no pasa con Tucumán, no pasa con otras provincias. Este no es el día de la bandera de Rosario, es el Día de la Bandera Nacional", dijo para considerar que "el presidente debería estar acá".
A su turno, el gobernador Perotti apeló a la figura de Belgrano para ser inspiración y acción en la construcción de una Argentina federal e igualitaria, "un país muy distinto a la expresión centralista que, aún hoy, está muy presente con una mirada fría y distante hacia nuestras prioridades y preocupaciones”.
En ese sentido, el gobernador remarcó que el centralismo “se expresa cuando la Nación, frente a la criminalidad organizada que avanza hace años en nuestra provincia, sobre todo aquí en Rosario, no aporta las fuerzas federales necesarias para enfrentarlo”.
“Necesitamos un país federal donde vivir y producir en el interior no sea más caro. Hoy pagar el combustible, las tarifas de luz, agua, gas y el transporte en una desproporción, no son las expresiones de una Argentina federal”, dijo en alusión a la escasez de federalismo en las políticas de gestión del gobierno nacional.
Contra el violencia
De cara a la realización de un paro regional contra la violencia que afectará el dictado de clases en las escuelas públicas y colegios privados, el intendente también puso su énfasis. "No podemos permitir que los padres de los chicos ni los docentes tengan miedo de que una decisión tomada desde la celda de una cárcel hiera a sus hijos. No podemos permitir que las escuelas cierren. No podemos permitir que la violencia armada amenace algo tan sagrado. No hay prioridad más importante que la vida de nuestros chicos. Esa vida tiene que ser en libertad y tiene que ser con oportunidades. No hay mayor acto de defensa de esa libertad que defender su educación", repasó.
Fue el momento donde hubo una alusión directa a la falta de mayor compromiso exigido al gobierno nacional. "Belgrano nos enseñó a amar, defender y respetar a la bandera que nos unió, esa bandera hoy está rasgada por la mafia que mata a la gente buena, pero en las paredes de este Monumento se lee un llamado: ser dignamente hijos de la patria y la dignidad es cumplir con nuestro deber", enfatizó Javkin.
"Quiero decirlo con claridad: al narcotráfico lo tiene que combatir el gobierno nacional con las fuerzas federales y las agencias de inteligencia criminal. La paz en las calles la tiene que garantizar la policía de la provincia. Las familias rosarinas, gente buena que labura y resiste, ya está harta de escuchar anuncios y no ver soluciones", finalizó.
Los cálculos sobre una presencia más firme se reiteraron. Desde la Intendencia se volvió a exigir al menos 5 mil agentes equipados, 400 móviles policiales con tecnología a bordo y mayor presencia de la Justicia federal. En el listado figura la eliminación de los call center del delito que funcionan en las cárceles, con "control e infraestructura de inteligencia para presos de alto perfil, seguimiento de las armas, una profunda y profesionalizada investigación de la narcocriminalidad y la supervisión de cargas en las aduanas".
Por último, Javkin incluyó el reclamo de autonomía para Rosario en el temario de sus declaraciones.