Todo empezó hace mucho tiempo, por culpa de un insistente repique de tambores que venía desde el fondo de Fisherton noroeste, casi en el límite del barrio conocido como La Bombacha.

Desde este sábado, el festejo comienza a rodar por los barrios. El fin de semana largo los corsos transformarán el parque Independencia
Por Carina Bazzoni
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital
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Todo empezó hace mucho tiempo, por culpa de un insistente repique de tambores que venía desde el fondo de Fisherton noroeste, casi en el límite del barrio conocido como La Bombacha.
_¿Y si vamos a ver de qué se trata?, le propuso su mamá a Nancy Leguizamón que, por entonces, tenía solo 8 años. La nena no lo dudó. Y en febrero ya estaba haciendo sus primeros pasos en la comparsa. "Era muy menudita y para enseñarme la coreografía, me subían sobre los pies de los bailarines", recuerda la mujer con una sonrisa.
Desde entonces pasaron 30 años. Nancy fue bailarina infantil, bastonera, portabandera, pareja de baile, reina de batería, reina de comparsa, destaque y ritmista, distintas figuras que marcan las jerarquías dentro de las agrupaciones carnestolendas. Y este carnaval, cuando el próximo sábado comiencen los festejos en los distritos, estará al frente de la compañía El sueño del Rey Momo, la agrupación más antigua de la ciudad.
"El carnaval es pasión, uno ama esto", dice mientras repasa todo ese recorrido y en la chispa de los ojos se adivina, intacta, la fascinación de esa niña. Justamente, la temática que presentará este año la comparsa tiene que ver con las infancias. La propuesta se llama "La chispa del juego" y busca rescatar ese tiempo de inocencia y libertad, perdido en la vida adulta.
Por eso, los bailarines son juguetes a cuerda; las pasistas, ositos de peluche, la pareja de baile representa a Barby y Ken y las Clotildas, veladores con trajes de bailarinas. Habrá también dos carros: una máquina de sacar peluches y otro más grande que recrea una hermosa habitación infantil.
Nancy explica todo esto y muestra una carpeta con los diseños de cada uno de los trajes que empezó a cortar, coser y bordar en agosto, en la misma casa de la zona noroeste donde se crió y que ahora comparte con su pareja, sus dos hijas y un niño por venir. "Para el carnaval se trabaja todo el año. Terminan los desfiles y ya empezamos a imaginar la temática del año próximo, y a comprar las telas, las cintas, las lentejuelas. El carnaval no es sólo un pasatiempo, es una forma de vida, y un proyecto familiar muy fuerte, un camino de mucho crecimiento", destaca.
En todo ese trayecto, nunca dejó de la comparsa. Ni cuando tuvo un brazo fracturado que disimuló con un escudo, ni cuando sus hijas eran chicas, ni en plena pandemia, cuando logró permisos para seguir haciendo los talleres. Siempre siguió bailando, con una sonrisa.
El sueño del Rey Momo es una de las siete agrupaciones que participará de los desfiles de carnaval de este año. Cada compañía tiene una temática propia que se expresa en la música, el baile y los trajes. La comparsa Los Herederos abordará Civilizaciones; Zafiro, Zafiro Galáctico; Rekebra, La Caja de Pandora; Imperio del Sur, Tricentenario; Leones del Samba, Egipto. Los secretos del sol y Arandú, Ilusión Infantil.
Rosario tiene una larga tradición carnavalesca. Durante buena parte del siglo XIX, la plaza 25 de Mayo fue el escenario de los festejos hasta que en 1902 se inauguró el Parque Independencia y los corsos se trasladaron a ese espacio verde. Sin embargo, barrios como Saladillo, Arroyito y Belgrano también tenían sus desfiles.
Los festejos oficiales estaban puntillosamente reglados: los juegos con agua estaban prohibidos, así como los disfraces que ofendiesen a la moral o afectaran investiduras públicas, sean civiles, militares, policiales y eclesiásticas.
En la década del 30, los clubes se sumaron organizando grandes bailes de carnaval, pero los grandes festejos masivos llegaron a partir del 60 cuando bajo la intendencia de Luis Cándido Carballo se organizó el Primer Carnaval Internacional, una fiesta multitudinaria (los diarios de la época hablaban de 400 mil personas) donde todas las clases sociales coparon el Parque Independencia.
Leer más: La historia del carnaval en Rosario: entre la prohibición, el fomento y el festejo
Lo que siguió es una historia más reciente: la prohibición del festejo con la última dictadura cívico militar y la recuperación de los festejos y el feriado cuando la tradición demostró estar más viva que nunca. "A diferencia de otras ciudades del país, donde el carnaval tiene un tinte más comercial, el carnaval de Rosario tiene un anclaje popular, es una propuesta cultural con un fuerte trabajo social", señala el subsecretario de Cultura del municipio, Lucas de la Torre.
Por eso, destaca el funcionario, además de los festejos centrales en el parque de la Independencia cada año se impulsan circuitos barriales que tienen como apuesta recuperar esa historia de festejos populares que sigue vigente. Es un espacio inclusivo y plural, donde la purpurina hace brillar la diversidad: de edades, de cuerpos y de geografías.
Mucho de ese espíritu se vive ni bien se ingresa a la casa de Nancy, en un pasillo de José Ingenieros pasando el 8 mil. Allí, en la galería de la casa, pero también en el comedor y en la cocina, un grupo de mujeres se encarga de dar las últimas puntadas a los casquetes, los tapabotas y los pollerines que el conjunto lucirá este año.
Todo en esa casa se cuenta por cientos y miles: metros de tela, lentejuelas, piedras, puntillas, alambres, paciencia y horas y horas dedicadas a ensayos. "El premio es el reconocimiento de la gente. Pasas por la pista y se te pone la piel de galllina, se te acerca la gente y te pide una foto y te llena el alma de emoción", dice Gladys del Mármol, suegra de Nancy y una de las bahianas más antiguas de la ciudad, mientras alista la pollera de su traje amarillo, llena de volados y luces que pesa varios kilos. Un dato que no le preocupa, el año pasado su vestuario de ananá era todavía más difícil de llevar, dice.
Como otras de las comparsas de la ciudad, El Sueño del Rey Momo es una gran familia. La comparsa la fundó en la zona sur, en el barrio 7 de septiembre, la hermana de Gladys; quien después le pasó el legado a su sobrino, Marcos Salomón, esposo de Nancy. En la agrupación también baila Isabel Ojeda, mamá de Nancy, y este año debutará una de sus nietas.
Como la comparsa lo exige, todos son maestros del artificio, artesanos de la magia y verdaderos alquimistas. Los ingresos de las comparsas provienen de sus actuaciones, de los premios que puedan recibir y de las rifas que organizan sus integrantes, por eso los trajes se reciclan cada año, las plumas se fabrican con telas sublimadas y los carros se ornamentan con tapitas de gaseosas pintadas con aerosoles brillantes. "Siempre le encontramos la vuelta para que todo brille", asegura Nancy.
Este sábado desde las 20 el Distrito Oeste será el primer escenario de los Bailes de Carnaval en el Polideportivo Deliot (Bv. Seguí 5462). Esa misma noche, desde las 20, el Distrito Sudoeste celebrará el carnaval en el centro municipal de avenida Francia 4435.
Los festejos continuarán el sábado 21. Desde las 20, el Distrito Sur recibirá una jornada de carnaval en avenida Uriburu 637. En simultáneo habrá desfiles en el Distrito Norte, en el Polideportivo Cristalería (Alberini 3200), y en el Distrito Noroeste, en avenida Provincias Unidas Bis 150.
Del sábado 14 al lunes 16, el Predio Ferial Parque Independencia (ex Rural, Oroño 2493) será el escenario de los festejos. Desde las 18.30 y hasta la medianoche, con entrada libre y gratuita. En cada noche se desarrollará el desfile de comparsas y agrupaciones musicales de carnaval de la ciudad.
En esta edición participarán siete compañías provenientes de distintos distritos: del sur, Los Herederos y Zafiro; del sudoeste, Imperio del Sur y Leones del Samba; del Oeste, Rekebra y Arandú, y del Noroeste, El Sueño del Rey Momo.
La noche del lunes 16 de febrero tendrá lugar parte de la ceremonia de entrega de premios, cuando se darán a conocer los primeros puestos de cada categoría —Comparsa y Agrupación Musical— y los rubros compartidos como Mejor Pasista de Batería, Pasista Destacado y Mejor Drag Queen, entre otros reconocimientos.
La entrada es libre y gratuita, pero hay que gestionar el acceso mediante un Qr. Además del desfile, el predio contará con patio de comidas, dispositivos para las infancias y múltiples propuestas pensadas para el disfrute de todas las edades.


Por Carina Bazzoni

