Pocas partes del cuerpo son, al mismo tiempo, tan pequeñas y tan complejas como el ojo. Sus estructuras internas —la retina en primer lugar— no pueden evaluarse a simple vista, y de la calidad de la imagen que el especialista logre obtener depende buena parte de lo que pueda ver, medir y comparar a lo largo del tiempo. Por eso, cada salto tecnológico en el terreno de las imágenes oftalmológicas se traduce de manera bastante directa en la consulta, en la información con la que el médico trabaja y en el momento en que se toman las decisiones.
Ese es el sentido de la incorporación del Topcon Triton Plus en GO Oftalmología: un tomógrafo ocular de altísima definición, el primer equipo de estas características en Rosario y el único en toda la provincia de Santa Fe.
Francisco Martínez Melella, director médico de la institución, explica que se trata de un avance significativo para el diagnóstico de enfermedades oculares, porque permite obtener imágenes de altísima definición de la retina y de otras estructuras del ojo. A diferencia de las tecnologías anteriores, el equipo brinda estudios más completos, más rápidos y más seguros, y facilita la detección temprana de distintas patologías.
Detrás de cada uno de esos tres atributos hay una consecuencia concreta para el paciente. Que un estudio sea más completo significa que el especialista dispone de más información sobre las mismas estructuras en una única evaluación. Que sea más rápido implica menos tiempo de estudio y una experiencia más simple para quien se somete a él. Y que sea más seguro es, en definitiva, la condición que permite repetir los controles cuando el seguimiento lo requiere.
Cuatro estudios reunidos en un mismo equipo
“Una de las características centrales del Topcon Triton Plus es que integra en un solo dispositivo estudios que tradicionalmente se realizaban de manera independiente: OCT, angiografía, autofluorescencia y retinografía de alta resolución”, comenta Melella. Cada uno aporta una mirada distinta sobre las mismas estructuras del ojo, y reunirlos en un mismo equipo cambia la lógica del proceso diagnóstico: en lugar de fragmentar la evaluación en instancias separadas, el especialista obtiene en un mismo momento distintas formas de ver la retina y las analiza en conjunto. Para el paciente, eso se traduce en un recorrido más ordenado y en respuestas obtenidas en menos pasos.
Vale la pena detenerse en qué aporta cada uno. El OCT —tomografía de coherencia óptica— funciona como un corte transversal del tejido: mide el espesor de las capas de la retina y del nervio óptico con precisión micrométrica, y permite detectar cambios muy pequeños antes de que se vuelvan evidentes. La angiografía se ocupa de la circulación: muestra cómo fluye la sangre por los vasos de la retina y revela zonas mal irrigadas o con pérdidas. La autofluorescencia aprovecha la luz que emiten naturalmente ciertos pigmentos del fondo del ojo para señalar áreas de daño o desgaste celular que otras técnicas no distinguen. Y la retinografía de alta resolución es la fotografía en color del fondo de ojo: el registro que permite comparar la evolución del paciente estudio tras estudio.
Detectar a tiempo, el objetivo de fondo
“Cuanto antes se identifica una alteración, más margen existe para actuar y planificar el seguimiento. Pero la tecnología no reemplaza al ojo clínico: le da mejores herramientas para mirar”, aclara el profesional. Una imagen de altísima definición aporta datos que sólo cobran sentido cuando un especialista los interpreta, los integra con el resto de la evaluación clínica y los compara con estudios previos del mismo paciente. El equipo amplía lo que se puede ver; la formación profesional define qué se hace con eso. Por eso la incorporación del Topcon Triton Plus en GO Oftalmología, el centro especializado de Grupo Oroño, va acompañada de un equipo formado en el área.
Martínez Melella, que forma parte de este equipo, destaca que se trata del primer Topcon Triton Plus de Rosario y del único en la provincia. “Con años de trayectoria, Grupo Oroño acompaña a los pacientes en cada etapa del cuidado de la salud visual: desde un control de rutina hasta un estudio de mayor complejidad, con equipos especializados que trabajan de manera coordinada para que la experiencia sea, además de resolutiva, cercana”, dice el especialista.