El transporte escolar cumple desde hace muchos años un rol fundamental a la hora de resolver la movilidad de los chicos que viven en la ciudad. Los transportistas no solo trabajan con aquellas familias que necesitan ayuda durante el ciclo lectivo, sino también con las colonias veraniegas. Hoy, en el marco de una crisis económica arrasadora, las cuentas no cierran ni para los dueños de las combis ni para los padres. Aquellos choferes que siguen resistiendo manifestaron que la situación es “preocupante y angustiante”, aunque se trata de un rubro que parece estar en proceso de extinción.
Los transportistas rosarinos indican que de la crisis económica que atraviesa el país se desprenden tres ejes fundamentales que están acabando con el rubro: el aumento del combustible, de la póliza de seguro y de los pasajes de colectivo. Aunque destacan que el peor es el del seguro, ya que los incrementos son muy altos y se dan cada tres meses. Actualmente, los precios mensuales rondan los $35.000, pero fue un monto acordado antes de estas subas.
En este marco, Mauricio, dueño de un transporte escolar de Rosario, contó a La Capital: “La situación es muy complicada porque hay mucha incertidumbre. El gasto del combustible pasó a ser el doble y la póliza aumentó $30.000, me aumenta cada 3 meses. Eso es tremendo. Muchos colegas dejaron de tener transporte y con la situación actual son pocas familias las que lo seguirán sosteniendo, más que nada la clase alta”.
Otro de los factores es el costo del boleto de colectivo, al respecto el transportista expresó: “También nos manejamos con el valor del colectivo, siempre el precio del transporte escolar fue arriba de 150 pasajes de colectivo, si el colectivo sigue subiendo vamos a tener que retocar la cuota todo el tiempo”.
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Pandemia + crisis = problemas
Desde la Cámara de Titulares de Transportes Escolares de Rosario aseguraron que solo quedan 108 conductores en Rosario. Antes de la pandemia eran 368 pero para el verano pasado ese número ya se había reducido a la mitad.
“Muchos tuvieron que venderlos por las deudas que se acumulaban, y a eso se le sumó el Plan 25 donde los horarios escolares cambiaron. Lo que implica es que los chicos salgan a horarios distintos y terminamos llevando a muchos menos. Eso terminó de hundirnos”, comentaron.
“Con la crisis económica se van a bajar muchísimos chicos. Con la cantidad de aumentos de combustible que se aplicaron, hoy en día se tiene que dar un aumento de más del 50% en la cuota mensual. ¿Quién puede pagar esa plata? La verdad es que el panorama es muy preocupante y angustiante”, reflexionó la representante de esa entidad, Sel Ruiz Brizuela.
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Marilina, dueña de un transporte escolar, está por recibirse, razón por la que anticipa que no podrá seguir manejando la combi. Confiesa que le gustaría seguir manteniéndola pero por los costos le sería imposible contratar a un chofer, por eso la puso en venta. “Uno no puede trasladar los precios y estar aumentandole a la gente todo el tiempo, te quedas atrás. Termino perdiendo plata”, resumió.
El transporte en verano
Históricamente, durante las épocas calurosas en las que niños y adolescentes pasan sus días en las colonias de verano, los transportes escolares también tienen alta demanda.
Pero, en la actualidad, los transportistas están trabajando únicamente con las colonias de los sindicatos ya que “son los que pueden abonar”. Brizuela evidenció que las colonias particulares de los distintos clubes están trabajando con muy pocos chicos. Esta situación es el resultado de familias que no pueden sumergirse en el pago de ambas cuotas.
Una de las transportistas consultadas informó no tener reservas. De esta manera, mostró: “No tengo reservas para nada. Hay algunos chicos fijos pero nunca se sabe, además, se fueron bajando porque los papás se quedan sin trabajo o porque no lo pueden pagar más y se arreglan en colectivo”.
“Ahora en verano hago colonia. El tema del pago lo coordinamos antes del aumento, obviamente seguimos trabajando pero el gasto de combustible pasó a ser más del doble”, dijo otro de los transportistas.
Buscando alternativas
Para realizar viajes a boliches o fiestas, los trabajadores del sector tienen que tener una doble habilitación por la Municipalidad. De hecho, desde la Cámara de Titulares enseñaron que “son solo algunos los que tienen estos papeles”.
La habilitación tiene que ver con el tipo de camioneta. Aclaran que las que son más antiguas y tienen banquitos para niños no cuentan con esta posibilidad. Al respecto, Brizuela manifestó: “Los que no tenemos combis con asientos que también funcionan para adultos sobrevivimos únicamente con las colonias sindicales”.
Por su parte, Mauricio, otro dueño de transporte escolar rosarino, comentó: “Hay gente que se la rebusca haciendo viajes a boliches o fiestas. Eso se hace con un presupuesto previo que se les pasa a los que necesitan el servicio. Tengo colegas que van a boliches dentro de Rosario, nosotros tenemos habilitación municipal y podemos trabajar solo dentro de la ciudad. Quienes hacen viajes fuera de acá, movilizándose hacia otras localidades, se arriesgan”.