Salvador Trapani en 1994, en las escalinatas del parque de España.
Salvador Trapani murió este sábado por la noche a los 70 años, rodeado del amor de su familia, de sus amigos y compañeros de vida y de escenario. La noticia generó una profunda conmoción en la comunidad artística de Rosario, que lo despidió como lo que fue: un creador generoso, un clown sensible, un músico inquieto y un hombre íntegro, de sonrisa permanente y mirada pícara, siempre al borde de la risa.
Trapani atravesaba desde 2024 un linfoma no Hodgkin, un cáncer del sistema linfático que lo había obligado a frenar su intensa actividad artística. Luego de dos ciclos de quimioterapia, la enfermedad avanzó y su equipo médico indicó un tratamiento de última generación con el anticuerpo bioespecífico epcoritamab. El acceso a esa medicación derivó en una instancia judicial contra Iapos, su obra social, que finalmente fue resuelta de manera favorable por un juez. Sin embargo, el tiempo jugó en contra.
La pelea fue desigual, pero Trapani la dio hasta el final. “Peleó como un titán”, resumieron su compañera, la actriz y directora Elena Guillén, y sus hijos Juan y Augusto, quienes lo acompañaron durante todo el proceso, junto a una red inmensa de afectos que nunca dejó de sostenerlo.
Un artista múltiple y una marca propia
Actor, clown, músico, luthier y referente de los Excéntricos Musicales del nuevo circo, Salvador Trapani dejó una huella profunda en la cultura rosarina. Su trabajo cruzó el teatro, el circo contemporáneo y la música, siempre con una búsqueda personal que combinó humor, poesía y sensibilidad.
Fue parte de una generación que expandió los límites de la escena local y construyó un lenguaje propio, con fuerte anclaje en el cuerpo, el gesto y el juego. En cada función, Trapani ofrecía algo más que un espectáculo: una invitación al asombro, a la risa compartida y a una forma de estar en el mundo con ternura y compromiso.
El caso volvió a poner en debate el acceso oportuno a tratamientos de alta complejidad y el impacto de las demoras administrativas en pacientes con enfermedades graves. Finalmente, la Justicia ordenó la cobertura del fármaco, pero el deterioro ya era profundo.
Despedida a Salvador Trapani
El velorio se realizará este domingo, a partir de las 10, en Caramuto (Córdoba 2936). Su familia convoca a despedirlo no solo con tristeza, sino también como a él le hubiera gustado: celebrando su vida, su obra y la alegría que supo sembrar en cada escenario.
Salvador Trapani se fue, pero deja un legado vivo. En la memoria del público, en la risa que todavía resuena y en una escena cultural que no sería la misma sin su paso.
Noticias relacionadas
Planazo de domingo: una feria que invita a leer a infancias y adolescencias
Crece la investigación en cáncer con nuevos laboratorios y equipamiento internacional
Vuelco con un herido en avenida de Circunvalación
El Niño: desmienten una "catástrofe" climática, pero llaman a ajustar los planes de contingencia