El acto protocolar en conmemoración de los 41 años del desembarco y recuperacion de las islas Malvinas dejó dos anuncios del intendente Pablo Javkin. En primer lugar, el jefe comunal adelantó que se generará un registro audiovisual de las charlas que los ex combatientes realizan en escuelas e instituciones como una base para que configure un archivo de la memoria del conflicto bélico y sus consecuencias. Y dijo que en el parque a la Bandera se montará un enorme juego infantil que representará el Crucero ARA General Belgrano, un gran barco donde la niñez podrá interactuar con la nave que fue hundida en el marco de un crimen de guerra en 1982.
El acto se realizó este domingo en el cenotafio de Malvinas en el parque a la Bandera. Allí confluyeron el centro de soldados ex combatientes de Rosario, Generación Malvinas, familiares y múltiples autoridades. Entre ellos, el presidente de la Corte Suprema de Justicia santafesina, Daniel Erbetta; la ex intendenta, Mónica Fein; el rector de la UNR, Franco Bartolacci y la presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck.
A su vez, participaron legisladores provinciales, diputados nacionales, autoridades del Ejecutivo provincial, concejales y representantes eclesiásticos y la Mesa Interreligiosa por el Bien Común.
Tras la entonación del Himno Nacional llegaron algunas frases de los sacerdotes, quienes reivindicaron la resiliencia de los ex combatientes, destacaron el rol de las enfermeras en el conflicto bélico y pidieron una oración por los caídos. Luego se produjo una invocación religiosa de parte del Arzobispado de Rosario en los 250 años de la Virgen.
Fue el turno de los saludos y los abrazos entre los funcionarios y la larga fila de héroes de Malvinas que se ubicaron a lo largo del cenotafio y se colocaron 41 flores a 41 años del 2 de abril de 1982. Una marca indeleble que se selló cuando el ramo con esa cantidad quedó ubicado en el centro del óvalo con los listados de quienes dieron la vida grabados en la fachada. El minuto de silencio con el acompañamiento de la banda musical del Liceo Aeronáutico Militar invitó a la reflexión y a la introspección de los soldados.
Fue Omar de Benedetto el encargado de hablar en representación de sus compañeros del Centro de ex Combatientes. Tomó la condecoración de la Orden de Rosario cedida por el municipio para exhibirla orgulloso en su pecho. “Nos ganamos esta medalla con trabajo, esfuerzo, sacrificio de quienes están aquí y quienes dejaron sus vidas en el camino. Cada vez somos menos, pero tenemos la convicción de que las generaciones que vienen seguirán nuestro legado con el reconocimiento a nuestros soldados”, dijo para hacer una alusión a los efectos de la posguerra y la pérdida de compañeros ocasionada por la pandemia de Covid 19.
“En 1982 hicimos una promesa. Honrar nuestra bandera hasta perder la vida y daremos nuestra última gota de sangre en ello”, dijo De Benedetto para referirse y agradecer el trato dispensado por los funcionarios. “Esto es Rosario, y no lo que dicen de esta querida ciudad. Ojalá nuestro legado sea para siempre”, dijo con emoción.
Ya en el presente, hizo referencia a la actitud de vocación de servicio que los ex combatientes demuestran en cada acción solidaria. “Sepan que cuentan con nosotros para quienes nos necesitan. Nosotros necesitamos un gracias de la gente, nada más”, cerró.
En representación del gobernador Omar Perotti estuvo su ministra de Salud, Sonia Martorano. “No es fácil hablar con nuestros héroes al lado, quienes pusieron en juego su propia vida y defendieron nuestros valores”, señaló para luego recordar que en épocas de la pandemia los ex combatientes estuvieron al pie del cañón con su misión solidaria en los vacunatorios, conteniendo a los enfermeros. “Son el reflejo y el espejo que debemos imitar para sostener sus valores”, dijo para usar una frase de Javkin: “Rosario es una ciudad de gente buena, que unos pocos no nos arranquen lo que somos”.
Schmuck, en tanto, hizo alusión al ejercicio de memoria y reivindicación que representa Malvinas y para pensar presente y futuro. “Pasaron 41 abriles y Malvinas nos interpela en su grito inclaudicable de soberanía y en la esperanza. En un territorio donde hubo dolor y orgullo en una guerra desigual, su historia debe ser contada una y otra vez. En un país a 40 años de democracia en donde se atraviesan desigualdades y nos impone desafíos pendientes. Hagamos de su mensaje de Malvinas acciones que nos vuelvan una Nación más justa, unida y solidaria. A seguir malvinizando nuestra sociedad, hay un país posible que lo necesita”, destacó.
En el cierre de los discursos, Javkin habló de una de las deudas más grandes en la historia del país, de una herida abierta, de una causa nacional de héroes que siguen luchando por el principio incansable de soberanía, “porque ellos son memoria, vida, pueblo, futuro y esperanza”, resaltó.
También destacó que la ciudad que administra jamás se ofrecerá a un pacto de olvido, de una Rosario de gente buena, de “laburantes con dignidad que merecen caminar tranquilos por la calle”, de un ADN rosarino en base a las ciencias, arte, cultura y deportes. “Esta obra no la va a detener ninguna mafia ni banda criminal”, subrayó.
Luego, en referencia directa a los ex combatientes, Javkin admitió que no habrá “homenaje que alcance y debemos imitarlos, ejerciendo la memoria”. Luego añadió: “Hemos hecho un pacto de honor en acompañarlos en su deuda de una justicia por Malvinas, causa por la que somos capaces de luchar en paz y estoy convencido que lo lograremos, y para ello la misión es seguir la malvinización de toda la sociedad”.
Para cerrar, el intendente se comprometió a dos cosas.
La primera es abrir un registro audiovisual de todas las charlas que los soldados ex combatientes de Malvinas dieron en escuelas e instituciones con el fin de multiplicar el mensaje y sostener en un base la memoria de lo vivido y el mensaje de quienes fueron a un conflicto bélico defendiendo la bandera.
La segunda es instalar en el parque a la Bandera y a partir de una donación de una empresa especializada en juegos infantiles un juego que apele a la memoria de 1982.
Un diseño a partir de un enorme barco que representará al Crucero ARA General Belgrano (fallecieron 323 tripulantes a bordo cuando el 2 de mayo de 1982, dos torpedos lanzados por el submarino británico HMS Conqueror lo hundió en la zona de exclusión del conflicto), lo que fue tipificado como un crimen de guerra.
Con un “arriba Malvinas, arriba Rosario”, Javkin terminó su uso de la palabra y con ello, el fin de un acto cargado como siempre de emotividad.