
Silvina Salinas
Los hechos de inseguridad son moneda corriente en la zona. Y en ese marco, los vecinos siguieron solicitando mayor presencia de la policía y también de agentes de Gendarmería. Expusieron que se sienten "muy solos", que todos los días se reiteran asaltos brutales, robos a personas y también a comercios, entraderas, escenas de tiros,y golpizas a ciudadanos que no encuentran paz, ni en la vía pública, ni en sus domicilios. "Así no se puede vivir", exclamó María, una vecina.
"Hace una semana, a una mujer joven con su bebé la encañonaron para sacarle el celular. No perdonan a nadie", comentó José, comerciante. Vale recordar que los vecinos de barrio Parque Casas comenzaron estas manifestaciones tras el brutal robo y golpiza al dueño de un negocio que tuvo que ser derivado a un hospital con cortes de arma blanca en todo el cuerpo. Según remarcaron los vecinos, estas inquietudes no hallan ningún tipo de reacción en las autoridades. "Son tan inoperantes que en la marcha por inseguridad de ayer (por el martes), los chorros pasaron entre medio de todos nosotros y le robaron a un manifestante ahí mismo, a la vista de todos. Y los policías no actuaron, ni con los gritos de los vecinos", contó Romina.
El epicentro del reclamo se posó ayer, a las 19, en Sorrento y Casiano Casas. La convocatoria tuvo un tinte familiar, y fueron las mujeres las que encabezaron los gritos de denuncia. Sin carteles, sin banderas, y con neumáticos prendidos fuego. "Nos siguen robando en plena calle y en nuestras casas. Necesitamos que alguien actúe por este barrio", solicitó con la voz llena de bronca Laura, una vecina de la cuadra.

