La ciudad

Los orígenes de la Fundación

Lunes 08 de Octubre de 2018

Fundación Segunda Etapa se constituyó como tal este año, pero su trabajo con un grupo de personas con discapacidad comenzó en 1988, impulsado por quien es hoy su presidenta, Alicia Coppo, y la terapista ocupacional, Alicia Carra. Los bailes son contemporáneos de aquella génesis y por eso ayer hubo festejo por partida doble.

¿Cómo surgió la Fundación? En 1988, la idea de constituirse en un grupo de acción surgió como propuesta alternativa a los talleres protegidos para los jóvenes, que por entonces eran la única oferta para los chicos con discapacidad que quisieran continuar su aprendizaje inicial. Justamente, esa idea de peldaño ascendente sugirió el nombre, que era en ese nuevo sendero una "segunda etapa".

"Dentro de todas las actividades pensadas para que pudieran continuar su aprendizaje de lectoescritura, surgió la necesidad de recreación", explicó Coppo, de formación artística y expresión corporal. Claro que la apuesta era fuerte para aquella época, donde ir a bailar no pocas veces rozaba la discriminación por prejuicios sociales en general.

"A partir de los padres que formaban parte de la que por entonces era nuestra institución, se comenzó a generar el espacio de recreación, algo que no fue fácil", evocó Coppo. El primer desafío fue superar barreras, entre ellas, las que llegaban desde la academia, en el área de psiquiatría, porque "pensaban que iba a exacerbar su sexualidad, que eso los podía alterar". Algo que con el tiempo se desestimó.

Además del peso de la opinión médica, también encontraron resistencia institucional. "Mezquindades, porque pensaban que les podíamos sacar algo a los jóvenes", comentó Coppo. La deconstrucción de esos y otros prejuicios fue, desde entonces, el núcleo duro de la actividad de la Fundación a través de los 30 años celebrados.

Que el esfuerzo fue fecundo lo demuestran la concurrencia a los bailes a los que, además de Rosario, llegan jóvenes con distintas discapacidades desde localidades vecinas y de Hogares que los alojan. Las reuniones musicales se iniciaron en un local de avenida Belgrano y Tucumán, y eran mensuales. Luego fueron rotando por distintos sitios que la buena voluntad de los dueños ponía a disposición y los últimos diez años transcurrieron en Sonic, Maipú 1070. Ahora debutan en Asia de Cuba, "donde Willy Spagnolo nos cede este superlugar domingo de por medio".

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