Mientras el gobierno nacional va confiado para proponer la nueva ley penal juvenil a las sesiones extraordinarias del Congreso, el debate comenzó en el conjunto de la sociedad y la iglesia alzó la voz para rechazar una mirada íntegramente penalista: “Estamos poniendo a los menores de edad en el centro, cuando hay que plantearlo desde el acceso a la educación, salud y trabajo”, dijo el padre Fernando Bustamante, delegado episcopal para la Pastoral Carcelaria de la Arquidiócesis de Rosario.
No es la primera vez que la Iglesia argentina se pronuncia. Ya lo había hecho en agosto de 2024 con un documento de la Pastoral Carcelaria y nuevamente en marzo de 2025 mediante la Pastoral Social. “Pareciera que en nuestro país solo podemos hablar de estos temas cuando hay una explosión a raíz de un hecho contundente y la iglesia ya planteó la necesidad de un debate integral sobre el régimen penal juvenil”, aseguró Bustamante en LT8.
El párroco no se desprendió del debate, planteó que el régimen debe ser reformado, ya que acarrea enunciados de la década de 1980, pero pidió “no poner el acento en la baja de la edad de la imputabilidad”. Para Bustamante es importante adecuar una legislación a la Convención Internacional de los Derechos del Niño de 1990 y otros pactos internacionales que tienen rango constitucional a partir de 1994. “Si ponemos el foco en la baja de la edad de imputabilidad, estamos parcializando la discusión, tenemos que plantearlo desde la posibilidad de la educación, la salud, el trabajo, ámbitos que desde décadas en nuestro país han sido relegados. Se deben abrir los espacios de inclusión para salir de la falacia de encerrar el mal para que el bien pueda vivir más tranquilo”, remarcó.
“No se trata de un discurso abolicionista, ni tampoco negacionista de la realidad. Simplemente, la Iglesia sostiene que no se debe poner el foco solamente en la baja edad de la imputabilidad, sino en todo lo que causa que un menor cometa un delito”, apuntó el eclesiástico.
Cárcel como reflejo de la sociedad
Bustamante se tomó el tiempo para citar al autor francés Víctor Hugo: “Una sociedad se define según el tratamiento que les da a sus prisioneros”. En consecuencia, el sacerdote explicó: “Si en la sociedad hay corrupción, en las cárceles hay corrupción, si en la sociedad hay desigualdad, en las cárceles hay desigualdad, si en las cárceles no hay acceso a la salud, tampoco hay acceso a la salud”.
“Si solamente planteamos el debate desde una mirada punitivita, es difícil que podamos hablar con seriedad de nuestras jóvenes generaciones”, agregó el sacerdote.
Las penas estandarizadas según el delito que propone la reforma de la Ley Penal Juvenil plantean otro desafío para Bustamante: “Los menores deberán ser alojados en institutos o ambientes adecuados para su formación e inserción social”.
Los organismos internacionales sostienen que la edad de imputabilidad “debe estar más cerca de los 18 que de los 13”, aclaró el párroco y pidió “preparar las estructuras necesarias para el abordaje de la realidad que tenemos”.
Una larga discusión
El debate por la baja de la edad de imputabilidad no es nuevo. Año tras año, hechos que involucran a menores de edad ponen en debate: ¿cárcel para menores? ¿condenas similares para adolescentes y adultos? ¿cuál debería ser la sanción para los menores que cometen delitos?
>> Leer más: Sistema penal juvenil en Santa Fe: cuántos menores están detenidos y dónde
Frente a eso, Bustamante también se animó a sumar incógnitas: “En este tiempo en que se viene planteando este debate y que por meses enteros pasa un cajón del escritorio y luego se vuelve a poner sobre la mesa, ¿qué cosas hemos hecho como sociedad para mejorar educación, salud y trabajo, por ejemplo? ¿Qué políticas de Estado se han llevado adelante para mejorar las escuelas o la salud? Me parece que estamos en medio de un debate en el que no solamente se debe escuchar al ámbito punitivista, sino que también se debe escuchar a psicólogos, psiquiatras, psicopedagogos”.
El sacerdote sumó otro ítem que se involucra colateralmente con el debate: el consumo de sustancias. “Hay un problema enorme con el acceso a las drogas y eso es salud mental, entonces, ¿qué hacemos con los problemas de salud mental en nuestro país?”
“Desde el inicio de la discusión hasta el presente. ¿Hemos avanzado en la preparación de ambientes especializados para los niños y los adolescentes? Vamos a esperar que se dictamine la ley y al primer menor en conflicto con esa ley lo vamos a encerrar. ¿Y dónde lo vamos a encerrar? ¿En qué lugar? ¿Con qué condiciones? ¿Bajo la tutela de qué personal?”, se preguntó Bustamante.
El sacerdote también señaló que el acto violento llegó por descuido “de todos” los organismos e instituciones sociales, “la iglesia incluida”, y que los jóvenes “quedaron solos”, ante esta realidad, ahora se busca “arreglar el problema encerrándolos”.