La ciudad

Los feriantes cada vez son más y exigieron una norma que los regule

Dos días después de un informe de La Capital sobre ferias irregulares, fueron al Concejo y mantuvieron una áspera reunión con los ediles.

Miércoles 29 de Agosto de 2018

Dos días después de que La Capital mostró cómo es por dentro una de las ferias irregulares más grandes de la ciudad (Rouillón y Maradona), feriantes de los emplazamientos al aire libre más multitudinarios de Rosario marcharon al Concejo municipal, participaron de la reunión de la comisión de Producción y les exigieron a los concejales que la integran la aprobación de una ordenanza que regule la actividad.

Advirtieron que los puestos cada vez son más, y necesitan un ordenamiento y no que los "corran como perros".

Hay que decir que el encuentro tuvo momentos ásperos. "Ustedes fueron votados para escuchar nuestros derechos; si no lo hacen, van a escuchar la dulce melodía de los tambores frente a sus casas", amenazó el primer expositor, Ramón Salcedo, comerciante y una de las voces líderes de la feria de la plaza "Homero Manzi" (Salvá y Leiva, zona sur), considerada "La Saladita" rosarina.

Frente a él, la concejala de "Cambiemos" Germana Figueroa Casas no tardó en responder: "Me parece que no es la manera de plantear un problema. Yo estoy en el Concejo desde diciembre y no soy responsable si el proyecto de ordenanza alguna vez fue cajoneado", avisó.

El proyecto en cuestión (que perdió estado parlamentario y fue vuelto a presentar) tiene por autor al justicialista Eduardo Toniolli. Propone "regular" las ferias populares a través del uso del espacio público, los días y horarios de funcionamiento y facilitar el control sobre la legalidad de los productos que se ofrecen. Fomenta la formación de los consorcios de feriantes, que deberán presentar a la Municipalidad "la propuesta estética de la feria, el ordenamiento de los puestos y los requisitos relacionados con la limpieza y el mantenimiento del lugar".

Los feriantes dijeron apoyar la iniciativa de Toniolli, quien les gestionó la audiencia.

"No entendemos por qué las ferias retro son regulares y las populares irregulares, siendo que las retro nos vienen a comprar a nosotros", planteó Jorge Bustamante, de la feria de la plaza "Pocho Lepratti", en el barrio Ludueña.

Imparables

"Somos una realidad imparable. El hecho de que un diario haya dedicado tres páginas a las ferias nos exime de todo otro comentario", añadió Bustamante, citando la cobertura periodística de La Capital del domingo pasado.

Otra mujer, vendedora en "El Tanque", que se extiende en Rouillón y Maradona (zona oeste), señaló que con la crisis económica cada vez son más los interesados que piden instalar un puesto.

Dijo Mary Cáceres: "Nosotros arrancamos con la crisis del 2001 en el Salón Naranja (de la Sociedad Rural). Después abarcamos 10 cuadras y ahora ya son 22. En nuestros puestos se pueden ver desde los trapitos a la gente de clase media venida a menos. Estamos hartos de que nos critiquen: siempre fuimos los ilegales, los mugrientos, los chorros...", se quejó.

La acompañó en el razonamiento Elsa Juárez, de la plaza Homero Manzi. "Yo hago suplencias en las escuelas, aunque a mi edad es muy difícil que me efectivicen. La crisis de estos dos últimos años y medio es alarmante, cae la gente a pedir que la dejemos vender. Tenemos casi 600 feriantes a los que corren como perros".

La voz oficial

En este punto fue ineludible que hablara el oficialista Enrique Estévez. El edil socialista indicó que son varias las cuestiones que "se cruzan" y se deben analizar: "Qué se vende, cómo se vende, las líneas de colectivos obligadas a desviar por la existencia de la feria, las cuadras de vecinos que se quejan porque quedan dentro de la feria...". Pese a los problemas, se comprometió a hablar con los funcionarios del Departamento Ejecutivo para ver "la manera de avanzar" con la regularización.

Por su parte, Roy López Molina recordó la experiencia de los ediles con los comerciantes de las primeras cuadras de calle Córdoba, en inmediaciones de Laprida y Maipú. "Les planteo lo mismo. El Concejo Municipal, por su cercanía y pluralidad, recibe a los vecinos a los fines de resolverles cuestiones que debería resolver la Intendencia. Podemos avanzar en una reglamentación, pero se necesita control y decisión política. Una ordenanza no soluciona una deficiencia, sino que hay que apuntar a su implementación por parte del Ejecutivo".

El proyecto de Toniolli propone también crear un registro de ferias donde quedarán consignados los datos de cada titular del puesto y el rubro al que se dedican. Y promueve la incorporación de los feriantes al monotributo social, además de la obtención de la personería jurídica y la constitución como asociación civil de las comisiones de feriantes.

Un hormiguero. La feria de Rouillón y Maradona ya ocupa unas 22 cuadras en la zona oeste.

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