La ciudad

Las zonas oeste y noroeste tienen el índice más bajo de calidad de vida de Rosario

Las información surge de un mapa interactivo que realizó el Conicet en base a indicadores socioeconómicos y ambientales.

Viernes 11 de Octubre de 2019

Las zonas oeste y noroeste de la ciudad son las que tienen peores indicadores de calidad de vida. Así lo refleja un mapa interactivo elaborado por especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) que trabajó sobre indicadores socioeconómicos y ambientales.

El mapa fue publicado en el sitio web oficial del Conicet y permite observar los datos de calidad de vida de cualquier punto del país. Según se explica en el trabajo, para elaborarlo se tuvieron en cuenta dos grandes indicadores: los socioeconómicos (vinculados a datos de educación, salud y vivienda) y los ambientales, relacionados con condiciones en el contexto que pueden impactar negativamente sobre el bienestar de las personas, como la contaminación o la inundabilidad, o de manera positiva a raíz de la presencia de recursos recreativos naturales y culturales.

Los datos con los que se elaboró este mapa interactivo surgieron de censos nacionales de población, hogares y vivienda, estadísticas de la Secretaría de Salud de la Nación y relevamientos realizados en territorio por investigadores del Conicet .

En el mapa pueden observarse distintos colores como el verde, el amarillo, naranja y rojo. Así, cuanto mayor es el índice de calidad de vida en determinado lugar, más verde se lo verá, al tiempo que el rojo indica todo lo contrario.

Al observar en particular lo que sucede sobre la geografía rosarina, el contraste es notorio. Mientras el verde predomina en el centro de la ciudad, dejando en evidencia que allí vive el porcentaje de la población que tiene mejor calidad de vida, el rojo impacta con fuerza sobre el margen oeste y el noroeste, bordeando la estratégica avenida de Circunvalación.

También se evidencia una gran mancha roja en un radio surcado por el bulevar 27 de Febrero, bulevar Avellaneda y Presidente Perón.

En todo ese amplio sector, donde se erige Villa Banana y barrios como Triángulo y Moderno, los indicadores cromáticos van del rojo al amarillo, muy lejos del verde predominante en el área central de la ciudad.

El otro polo de peor calidad de vida está ubicado en la zona noroeste, en el sector de Circunvalación y avenida Sorrento, donde se extiende un gran asentamiento a metros del arroyo Ludueña.

El mapa interactivo se puede recorrer con el cursor y hacer zoom en las zonas que se desee conocer en detalle o utilizar el buscador para obtener información sobre direcciones puntuales.

En detalle

Según explicó el investigador principal del Conicet en el Instituto Superior de Ingeniería de Software Tandil (donde se desarrolló el mapa interactivo), Alejandro Zunino, "el desarrollo de este software significó un enorme desafío desde el punto de vista informático, dado que implica que en tiempo real se transfieran, a través de la red, una cantidad de datos y se permita, a su vez, un número y un tipo de operaciones (con alto grado de precisión y detalle) poco frecuentes en aplicaciones de mapeo por internet".

Por su parte, Guillermo Velázquez, investigador superior del Conicet en el Instituto de Geografía, Historia y Ciencias Sociales, y quien desde hace más de 20 años trabaja en el estudio de la calidad de vida desde una perspectiva geográfica, explicó que "para definir qué tan bien vive la gente que reside en un área determinada, se tomaron dos grandes grupos de indicadores: los socioeconómicos y los ambientales. En relación a los primeros tenemos en cuenta datos vinculados con dimensiones como la educación, la salud o la vivienda", señaló.

En relación a los denominados ambientales, detalló que se atiende "a los clásicos problemas que pueden tener impacto negativo sobre el bienestar de los residentes, como inundabilidad, sismicidad, asentamientos precarios o contaminación".

Actualmente, la ecuación que utilizan los investigadores para calcular el índice de calidad de vida (ICV) en diferentes puntos del país atribuye un 60 por ciento del peso a los diversos componentes socioeconómicos y un 40 por ciento a los ambientales.

El proyecto se centró en sus comienzos especialmente en la región pampeana y en el conurbano bonaerense y se fue expandiendo hasta abarcar toda la Argentina a través de la colaboración de una red nacional de más de 50 investigadores.

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