Basta dar una vuelta por cualquier parte de la costanera rosarina para confirmar que es uno de los espacios públicos preferidos de quienes hacen actividad física y también de quienes buscan disfrutar de una porción de verde. La ciudad experimenta temperaturas cada vez más altas y las sensaciones térmicas van en aumento, de hecho el verano pasado se registró la ola de calor más prolongada en la historia de la ciudad. La hidratación juega un papel clave ante el calentamiento progresivo del ambiente pero según un relevamiento de La Capital en los 12,5 kilómetros de la costanera rosarina hay sólo 6 bebederos.
La magnitud del uso de los rosarinos del espacio público lo dio a conocer el Observatorio de Deporte y Turismo de la Municipalidad. Tomando como referencia la Calle Recreativa, indicaron que un 57,5% de los usuarios la utilizan para incorporar el ejercicio físico. En tanto, un 65,6% camina o corre mientras que el 28,6% se desplaza en bicicleta.
Según el mismo informe, el tramo de la Calle Recreativa sobre la avenida de la Costa concentra al 34,4% de usuarios sólo los domingos, sin contar quienes usan toda la extensión de la costanera de la ciudad para hacer ejercicios o caminar durante la semana.
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Desde Moreno y Wheelright hasta el acuario, por la costanera, no hay bebederos.
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
De Belgrano y Pellegrini al balneario La Florida hay unos 12,5 kilómetros. En esa extensión hay seis bebederos: dos en el Parque Nacional a la Bandera, dos en el Parque de las Colectividades, uno en el acuario y otro en el inicio de la Rambla Catalunya.
El Parque de la Arenera y el denominado “balcón al río” que se abrió tras limpiarse la ex zona franca de Bolivia son los espacios públicos más nuevos de la ciudad. Ninguno de los dos cuenta con bebederos, al igual que el Parque Sunchales.
Olas de calor
Durante el verano pasado, Argentina sufrió diez olas de calor, un hecho sin precedentes según indicó el reporte preliminar sobre el estado del clima en 2023 del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El organismo detalló que una ola de calor se da cuando las temperaturas máximas y mínimas superan o igualan, durante al menos tres días seguidos y en forma simultánea, los “valores umbrales” en una localidad determinada. Para Rosario, esos valores de base son 33,4º (para la temperatura máxima) y 20,5º (para la temperatura mínima).
La ola de calor más significativa en el país ocurrió en marzo. Entre el 1º y el 19 de marzo, la temperatura máxima osciló entre 8 y 10 grados por encima de lo normal y uno de los valores más destacados a nivel nacional fue el de Rosario: registró 39º el 11 de marzo.
La ciudad lideró el ranking de la máxima duración de una ola de calor en marzo en el país, con diez días completos entre el 10 y el 19 de ese mes. Además, fue la ola de calor más prolongada en la historia de Rosario.
Un bebedero cada dos cuadras
En diálogo con La Capital, el titular de la Cátedra del Agua de la Universidad Nacional de Rosario, Aníbal Faccendini, indicó que lo conveniente es que haya un bebedero cada 200 metros en los espacios públicos.
“No es suficiente la cantidad actual y lo planteamos a distintas administraciones municipales para que coloquen más bebederos porque la crisis climática ha agudizado la necesidad de que la gente pueda acceder a agua potable libre y gratuita”, expresó. La cátedra releva, desde hace 12 años, los espacios públicos de la ciudad para saber cuántos bebederos hay y en qué condiciones.
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La Cátedra del Agua de la UNR sugiere que, por la crisis climática, debería haber un bebedero cada 200 metros.
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
Faccendini puso el foco tanto en personas que hacen ejercicio como en quienes simplemente van a disfrutar del espacio público: “Que cualquiera que vaya al parque pueda decidir si tomar agua de un bebedero o comprarse otra bebida. Pero el agua debe ser de libre acceso porque es un derecho humano”, recalcó.
Repensar los espacios: la importancia del arbolado
En un contexto de calentamiento global, la adaptación al cambio climático juega un papel fundamental en las comunidades. El rol del arbolado para mitigar los efectos del calor es crucial.
Al respecto, la arquitecta del paisaje Ana Valderrama explicó: “La principal recomendación para conformar ciudades resilientes (al cambio climático) es mantener el arbolado público porque no sólo captura dióxido de carbono (uno de los principales gases de efecto invernadero, principal causante del calentamiento global) sino que reduce la temperatura. Además, se deben preservar ciertos niveles de permeabilidad del suelo y bordes de arroyos para permitir el escurrimiento natural”.
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“Hoy se está mirando cómo hacer para recuperar ciertos niveles de biodiversidad y que la interacción de los seres humanos con la ecología vuelva a encontrar un nuevo equilibrio”, agregó.
arbol lapacho
Los árboles son fundamentales para contrarrestar el efecto de la isla de calor, que hace subir la temperatura en el centro de Rosario.
Foto: Héctor Rio / La Capital
Rosario, detalló la arquitecta, tiene “una tradición importante en relación a espacios verdes (entre 10 y 12 metros cuadrados por habitante), pero no están bien distribuidos. Hay áreas donde se concentra la mayor parte de esos espacios y de arbolado pero en otras, como en el oeste, hay muy poco”.
Hidratación necesaria
La actividad física periódica sigue siendo parte de muchos a pesar de un contexto de mayores temperaturas. En estas fechas es clave la correcta hidratación antes, durante y después.
“Al realizar cualquier ejercicio físico aumenta la pérdida de agua corporal a través del sudor, por lo que debemos ingerir una cantidad de líquido que esté en relación a dichas pérdidas”, explicó a La Capital Lucila Zoratti, médica especialista en medicina del deporte.
calle recreativa
Se recomienda ingerir una cantidad de líquido proporcional a lo que se sude haciendo actividad física.
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
Lo ideal, detalló, es “mantenerse correctamente hidratado durante el día, especialmente en horas previas a realizar deporte, así como también asegurar una correcta ingesta de agua durante la práctica del ejercicio físico”.
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Algunas de las posibilidades que mencionó la médica para tener líquido a mano durante el ejercicio es llevar una botella según la cantidad de tiempo que dure el entrenamiento. Si el ejercicio es más intenso y dura más de una hora, como salir a correr, Zoratti recomendó tener a mano un chaleco de hidratación en el que se puede transportar más de un litro de agua.