Los rosarinos podrán llamar a la presidenta Cristina de Kirchner desde el Teléfono Rojo de
Greenpeace para pedir la reglamentación de la ley de bosques. Será el próximo jueves a través de
una cabina móvil de la organización ecologista, que se instalará en las calles de nuestra ciudad.
El Teléfono Rojo no es más que una derivación directa a distintos teléfonos de la Casa
Rosada, "y la gente se va enganchando. Más de mil personas por día, según nuestro contador, están
llamando", dijo Hernán Giardini, coordinador de la campaña sobre bosques de Greenpeace. El número
es
011-4000-5580.
"La gente se enganchó muchísimo con la campaña, igual que hace más de un año cuando se
sancionó la ley de bosques y se juntaron más de 1 millón y medio de firmas. Esta ley para los
desmontes y las topadoras para poder planificar las actividades sobre los bosques nativos porque se
pierden 300 mil hectáreas de bosques por año, y la realidad es que un año después el Poder
Ejecutivo aún no reglamentó la norma, y no se aplica un fondo para la protección de los bosques",
sostuvo Giardini en diálogo con una radio rosarina.
"La realidad es que la destrucción de los bosques nativos viene acompañada y provocada por la
expansión de la frontera agropecuaria, tanto de la producción de soja como la ganadería que viene
arrasando en el centro y norte de nuestro país", señaló el ecologista.
"Desaparece una hectárea de bosque nativo cada dos minutos en esta área y pese a contar con
una buena ley, apoyada por gran parte de la sociedad, no está reglamentada y nosotros consideramos
que hay un boicot a la norma y tememos que la reglamentación que salga ahora flexibilice parte de
las aplicaciones en función de que no sea tan firme la política contra los desmontes", sostuvo
Giardini.
Por último, el ecologista explicó que la deforestación además de atentar contra la
biodiversidad también genera un cambio climático y que una de las maneras de mitigar los gases del
efecto invernadero es frenar los desmontes.
































