La ciudad

Fisherton crece cada vez más y sus vecinos ya dejaron de viajar hasta el centro

En el área del distrito noroeste hay grandes emprendimientos inmobiliarios, aunque todavía faltan servicios públicos básicos como cloacas, presión de agua y mejor transporte.

Domingo 30 de Junio de 2013

Gran parte de la zona noroeste de Rosario se ha convertido en una mini ciudad. Quienes viven en ese sector, que comprende Fisherton y algunos barrios aledaños, ya no necesitan viajar hasta el centro y resuelven su vida allá. No obstante, si bien es el área que más creció, aún hay deficiencias, como la falta de mejor transporte urbano, presión de agua y cloacas.

Hoy la gente que vive en Fisherton y en cercanías del aeropuerto no necesita llegarse al área central rosarina. Este espacio del distrito noroeste sigue creciendo y en octubre contará con el tercer shopping de la ciudad. A su vez, su centro comercial a cielo abierto se consolidó y hoy cuenta 114 locales de indumentaria, gastronómicos y hasta clínicas especializadas que se trasladaron para dar respuesta a la demanda sólo sobre avenida Eva Perón (ex Córdoba). Allí están empleadas alrededor de 345 personas, según los datos de la Secretaría de Producción municipal.

Marcelo Herrero tiene hace 49 años una tradicional estación de servicio, ubicada en Eva Perón y Donado. Vive en la zona y es testigo de cómo Fisherton dejó de ser un barrio exclusivo y residencial para transformarse también en un paseo comercial. Inclusive, pasando la rotonda ubicada frente al Jockey Club, ya se venden departamentos y oficinas. El hombre es testigo de cómo varió una zona que sólo tenía 15 locales.

Hoy el centro comercial a cielo abierto, uno de los 22 que posee la ciudad, "representa un 3 por ciento del movimiento económico de estos espacios", según confirmó la titular de Producción y Desarrollo Local, Eleonora Scagliotti.

La funcionaria comentó que "en primer lugar está la peatonal Córdoba y el paseo de Las Carretas, comprendido por las calles Rioja del 1400 al 2100, Córdoba del 1500 al 2100, Santa Fe desde el 1400 al 2100, Corrientes del 700 al 800, Oroño del 700 al 800, y todas las arterias entre Corrientes y Oroño del 700 al 800.

En tanto, los centros comerciales Echesortu y San Martín Sur representan el 7 por ciento.

Luego se ubica Fisherton, un área que aún está en crecimiento y más si se piensa que Funes es una localidad inmediatamente aledaña donde también se produjo una importante explosión comercial.

Así, los habitantes de gran parte de la zona noroeste ya no necesitan acercarse al centro. Sobre la avenida Eva Perón hay sedes de los Bancos Macro, Municipal y Galicia. Y los trámites habitales de los vecinos pueden resolverse en el Centro de Distrito Noroeste, ubicado en Provincias Unidas 150 bis.

También hay servicios de salud, como un centro de atención del Sanatorio Parque, una sede del Instituto del Niño y también una sede de la clínica de oftalmólogos Gallo, entre otras clínicas. Además, la obra social de la Asociación Empleados de Comercio inauguró allí sus oficinas.

Por otro lado, no faltan en el barrio gimnasios, institutos de kinesiología, odontología, psicología, psicopedagogía y análisis de laboratorio, clases de pilates y yoga. "Ya no es necesario que lleve a los chicos al centro para ir al médico", explicó una mamá que estudia y trabaja en la zona. "La semana pasada fui al centro con las nenas y se asombraron de ver tanta gente", comentó una mujer que resuelve su vida en Fisherton y sus hijas casi no conocen la peatonal.

También surgieron colegios privados como Mirasoles, Los Arroyos y San Bartolomé, además de los tradicionales del barrio como Stella Maris e Integral.

Y si a esto se le suma la apertura del nuevo shopping que habrá frente al aeropuerto Islas Malvinas, las necesidades estarán completamente satisfechas.

La vida en Fisherton ha cambiado y más de uno prefiere no viajar más hasta el centro. Es el caso de Miguel que alquiló una oficina en el barrio y trabaja desde allí. Lo mismo hizo Jorgelina, que en abril abrió un consultorio odontológico. Ahora atiende un solo día en el centro. "Es excelente poder volver a comer a tu casa por trabajar cerca", comentó antes de agregar que en su barrio le sucede algo que no le pasaba en el centro: "Acá te tocan el timbre preguntándote los vecinos si los podés atender", se rió.

Servicios. Si bien la zona se puebla cada vez más, la realidad es que los servicios no están aún en

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