Un relevamiento realizado por la Usina de Datos Universidad Nacional de Rosario (UNR) determinó que los precios de algunas frutas y verduras, como la manzana, el tomate, la papa (es un tubérculo), y algunas hortalizas registraron en septiembre un incremento de entre el 32 y 39 por ciento respecto de agosto, lo cual junto a otros productos empujó un aumento del 18,9 por ciento en el costo de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) respecto al mes anterior. La banana, la papa y el tomate aumentaron hasta un 100 por ciento, pero los mayoristas dicen que tienden a bajar.
Un kilo de papas cuesta casi mil pesos, manzanas entre 1.500 y 2.000 pesos, las bananas también entre 900 y 1.500 pesos, 200 gramos de lechuga están a 600 pesos y el tomate perita entre 700 y 900 pesos el kilo. Así están los precios de alguna frutas y verduras que consumen (o consumían) habitualmente las familias rosarinas.
Con variaciones, según calidad y zona donde se adquiera _claramente en los barrios se encuentran más promociones_ los precios en las verdulerías se dispararon entre un 32 y 39 por ciento según un relevamiento de la Usina de Datos de la UNR, lo cual empujó al 18 por ciento el incremento de la canasta básica en septiembre, respecto de agosto, y la dejó en 44.172,3 pesos como piso para que un adulto no caiga en la indigencia.
La devaluación post elecciones primarias nacionales, la inflación y cuestiones estacionales marcaron el costo de algunas frutas y verduras que son necesarias para la mesa familiar, como la banana, la manzana, la papa y el tomate. El director de Investigaciones Interdisciplinarias de la UNR, Agustín Prospitti, aclaró que las referencias en el estudio corresponden a los datos de cinco cadenas de supermercados, que suelen tener mayor variación de precios en las verduras.
También desgranó que los resultados del estudio no son un indicador para pensar una proyección para medir la inflación en alimentos. “No medimos la inflación, sino el costo de la CBA. En agosto se registraron aumentos de precios de alimentos en Rosario del 25.8 por ciento, y ahora se observa una curva descendente”, explicó. Y calificó al rubro verdulería como “muy variable”.
Es que según el estudio, los rubros que registraron mayores aumentos de precios en términos porcentuales fueron las “frutas”, con 39 por ciento, “verduras y hortalizas”, con el 34,1 por ciento, “raíces y tubérculos”, con el 32,2 por ciento, y “cereales y derivados”, con 30,8 por ciento de incremento.
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Aunque existen naturales problemas estacionales o coyunturales que definen los valores de muchos productos de verdulería por cuestiones climáticas en épocas puntuales, luego cuesta que vuelvan a su precio normal. “Eso demuestra que hay fallas en los controles de precios, hay mucha especulación por la situación de incertidumbre. Cuando las condiciones coyunturales o particulares desaparecen, el precio debería bajar, pero no ocurre por la especulación”, amplió Prospitti.
Inflación más devaluación y factor climático
Uno de los administradores del Mercado de Productores Rosario (27 de Febrero 3900), Gustavo Suleta, explicó que además de la devaluación y la inflación hay variables “estacionales y climáticas” por las cuales los productos tuvieron aumentos en los comercios minoristas, donde los consumidores resignan cada vez más cantidad y calidad.
En el caso de la banana y en esa línea de tiempo agosto-septiembre, recordó que “el primer salto en el precio lo dio con la devaluación después de la elecciones primarias nacionales".
“Al provenir de Ecuador, el precio estuvo influenciado por la posibilidad de conseguir dólares para la importación. Además, hubo heladas tardías en el Cristo Redentor y se cerró el paso desde Chile, por donde entra a la Argentina. Por regla de oferta y demanda, subió el precio un 100 por ciento, pero este miércoles bajó un 60 o 70 por ciento. La proveniente de Bolivia y Paraguay, subió un 50 por ciento, pero también bajó y está cerca de los valores de agosto”, indicó.
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En un contexto inflacionario, también se disparó el valor del tomate. Para ese caso Suleta recordó que “Argentina tiene varias regiones de producción, pero no todas producen en el mismo momento. Entonces hay huecos y faltantes entre una cosecha y otra, y normalmente en ese momento hay movida de precios, que no duran dos semanas, pero esta vez fue de casi un mes. Entre agosto y septiembre subió un 100 por ciento, pero ya está en los mismos valores de agosto”.
Y en el caso de la papa, se explicó que por “una cantidad de tormentas en la zona de cosechas “no se puede cosechar, y mucho menos los camiones entrar para cargarlas. Pero hoy ya tenemos valores parecidos a los de agosto”.
Caminar y recorrer
Para el especialista, en algunos casos los precios de ciertos productos pueden “tardar unos días más en acomodarse a los valores habituales. En ese sentido, entiende que los resultados expresados por la UNR reflejan la realidad, pero que mucho depende de dónde se haga la compra o se tome el precio de referencia.
“No es lo mismo una verdulería del macrocentro que la de un supermercado o la de un barrio. Como decían las ecónomas, hay que aplicar la fórmula de caminar y recorrer. Si en la esquina de la casa nos encontramos con precios elevados, hay que buscar otra alternativa”, sugirió Suleta.
Igualmente, el estudio de la UNR es todo un reflejo de la realidad económica del país. Concluye que entre septiembre de 2022 y 2023, la CBA aumentó todos los meses, siendo el mayor incremento el de agosto pasado. El aumento interanual, respecto al costo de la CBA en el mismo mes del año anterior, es de 199,4 por ciento, varios puntos por encima de la inflación que marca el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).