La ciudad

El Museo Oriental llegará al banco Nación y sumará un centro cultural

Pocos proyectos tuvieron en Rosario tantas idas y vueltas como el traslado del Museo de Arte Oriental. Pero a juzgar por las últimas gestiones realizadas entre las secretarías de Cultura de la Nación y de la Municipalidad, finalmente ese espacio abrirá una sede en la ciudad en el sitio originalmente elegido...

Martes 22 de Abril de 2008

Pocos proyectos tuvieron en Rosario tantas idas y vueltas como el traslado del Museo de Arte Oriental. Pero a juzgar por las últimas gestiones realizadas entre las secretarías de Cultura de la Nación y de la Municipalidad, finalmente ese espacio abrirá una sede en la ciudad en el sitio originalmente elegido, el antiguo edificio del Banco Nación (San Martín 750). Según afirmó ayer el titular de Cultura local, Fernando Farina, la decisión ya está tomada y hoy tendrán una reunión en Buenos Aires para avanzar con el desarrollo del proyecto, sobre el que la Secretaría de la Producción trabaja para garantizar su sustentabilidad. La expectativa es que el museo y un centro de cultura oriental, con todo tipo de propuestas, inauguren antes de fin de año.

Desde que Cultura de la Nación propuso trasladar el Museo de Arte Oriental a Rosario —o al menos abrir una sede en la ciudad— ya pasaron casi cinco años. La demora se explica porque fueron muchos más los avatares que desató la idea.

La saga incluyó una inicial reacción indignada de la asociación de amigos porteños de la entidad, la posterior firma de un comodato entre el banco y Cultura nacional para traspasar el inmueble, todo tipo de gestiones entre Buenos Aires y Rosario, el anuncio de las obras para acondicionar el lugar, desinteligencias sobre qué nivel del Estado debería financiarlas, la propuesta de un grupo privado para mudarlo a Santa Fe y hasta la decisión de traer ya no una sede, sino sólo una filial con 300 piezas, al Museo Histórico Julio Marc.

En diciembre de 2003, el entonces secretario de Cultura de la Nación, Torcuato Di Tella, confió en que en seis meses el museo llegaría a Rosario. Los semestres no tardaron en acumularse, siempre con esos plazos como término de sucesivos anuncios que prometían volver realidad el traslado y nunca se concretaban.

El obstáculo parecía siempre el mismo, básicamente de fondos. Por eso ahora, en este nuevo intento por concretar la apertura de una sede del museo en Rosario (la otra quedaría reservada para Buenos Aires, aunque desde hace años la colección permanece embalada en un depósito), Producción se sumó a Cultura para trabajar sobre la viabilidad económica del proyecto.

En esa línea, la secretaría a cargo de Clara García está especialmente abocada a "garantizar la sustentabilidad" del museo con una fuerte participación privada que no sólo le aportará recursos, sino una dinámica concreta de actividades para su anexo Centro de Cultura Oriental.

La idea es organizar los dos espacios siguiendo la estructura edilicia del banco, popularmente conocido como "la catedral" por su arquitectura imponente y su alto valor patrimonial. Las intervenciones necesarias para adecuar los espacios a las exigencias museísticas, afirman desde Cultura, serían "menores".

Según detalló ayer Farina, en la planta alta, que balconea sobre la nave central, se exhibirá parte de la colección oriental a través de muestras de rotación periódica. Y en la planta baja, un ámbito arquitectónico más complejo, funcionará el centro cultural.

Para las actividades a desarrollar en ese sector se prevé llamar a licitación, lo que permitirá además sufragar los también "costos mínimos" de funcionamiento y personal que insumirá el museo.

En lo que hace al centro cultural, se proyecta como "un espacio muy participativo" con fuerte presencia de expresiones contemporáneas de Oriente. Por ejemplo, a través de talleres de disciplinas corporales (como danza butoh, yoga o tai chi chuan), muestras de diseño e innovación tecnológica, y producciones audiovisuales orientales, como el cine coreano e hindú o el animé japonés.

Tampoco faltará entre las propuestas a desarrollar por el sector privado, licitación mediante, otra elocuente expresión de la cultura oriental: la de su exquisita y milenaria gastronomía.

Con ese perfil innovador, se busca a la vez dar sustento económico y mayor vitalidad a la iniciativa. "Sería absurdo usar semejante espacio limitando la propuesta sólo a las piezas del Museo de Arte Oriental, sobre todo en un momento en que Oriente tiene tal protagonismo a nivel mundial", afirmó Farina.

Antes de 2009. "Si se resuelve expeditivamente como esperamos, el desarrollo del proyecto puede ser muy rápido porque el edificio está en excelentes condiciones", confió el funcionario. ¿Cuánto de rápido? Según las expectativas de Farina, "antes de fin de año".

Para el secretario, el museo y centro cultural ocupará "un espacio central para la ciudad", lo que permitirá por fin a los rosarinos "acceder a un lugar espectacular que increíblemente ha permanecido cerrado hasta hoy".

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