La Ciudad

El director del Politécnico refutó las críticas de padres de alumnos

Juan Farina dijo que, por protocolo, no puede haber más clases presenciales que las que se dan. Treinta chicos ya se cambiaron de colegio

Martes 13 de Abril de 2021

En medio de fuertes críticas de un grupo de padres de alumnos del Politécnico por las pocas clases con presencialidad, sumada a otras 48 horas de paro de los docentes a partir del jueves, el director del colegio, Juan Farina, afirmó que “la excelencia académica está al cien por ciento, con una inversión en fibra óptica que permite garantizar la virtualidad” y consideró que la capacidad de hasta 200 alumnos en el edificio escolar (donde acudían 1.200 en la prepandemia) se hace con “estrictos y rigurosos protocolos parecidos a los de la Nasa”. Las afirmaciones van a contrapelo del malestar de grupos de madres y padres. Algunos confiaron que decidieron cambiar a sus hijos a otras escuelas.

Esta semana será corta para los alumnos del Poli que tenían en agenda su turno de presencialidad. Un nuevo paro del gremio que agrupa a los profesores universitarios (Coad) impedirá el dictado de clases las 48 horas del jueves y viernes. A ello, un colectivo de padres y madres le sumaron varias quejas y reclamos que se arrastran desde la virtualidad en los cursillos de ingreso a la Institución el año pasado, que luego desembocó en un examen presencial que tuvo lugar el 3 de marzo.

Luego vinieron movilizaciones y hasta una clase abierta organizada por un grupo de padres en un contexto de malestar. “Decidí que mi hijo no vaya al Poli y varios padres han opinado como yo. Nos volcamos por la escuela técnica de la provincia, que ofrece bimodalidad y más presencialidad. Una escuela taller como ésta no puede plantear tan pocas horas de cursado. Además, el Instituto esta muy politizado y Coad sigue con los paros”, enumeró Alejandra.

“Mi hija también era ingresante, se preparó para el examen y lo dio con éxito. Tuvimos que presionar y pelear por el test de ingreso, que logramos con mucho esfuerzo. Empezamos a notar problemas de profesionalidad. Además, la gota que rebalsó el vaso fueron los paros del gremio. Me decepcionó, porque teníamos expectativa, pero apostamos por un plan B en otra escuela. La gente se cansa”, comentó otro papá que optó por un cambio repentino de colegio para su hijo.

Falta de continuidad por las huelgas, semipresencialidad, protocolos, deserción escolar. El director respondió a las quejas. El panorama se completa con la despedida que hacen los padres de los grupos de WhatsApp. “Sinceramente se nos agotó la paciencia de esperar lo que simplemente un colegio tiene que hacer, que es enseñar”, dijo a modo de despedida una madre.

“No hay más abandono de alumnos que lo habitual, el nivel de este año está dentro de los parámetros normales. Son alrededor de 30 los alumnos que cambian de escuela de un total 1.260”, afirmó Farina para negar que haya un éxodo masivo.

Otro de los puntos cuestionados fue el sistema adaptado a la pandemia. “De esos 1.200, el protocolo admite 200 en el edificio y no se puede ampliar. Hicimos un examen de ingreso con 600 aspirantes en aulas cedidas por Ingeniería. En nuestras 7 aulas hay un tope de unos 18 alumnos y en otras se toleran hasta 7, cuando los cursos son de 40 alumnos. No podemos hacer mitad de un curso presencial y luego alternar. Habría que triplicar la planta docente y el espacio físico para garantizar los cuatro metros cuadrados por persona. El protocolo es riguroso y estricto para preservar la salud de todos”, se explayó el director para agregar: “Tenemos 8 baños y deben ir entrando de a uno. Y si cada alumno tiene clase presencial, luego damos el tiempo a chicos y docentes a que lleguen a su ámbito para seguir con la virtualidad”.

Consultado sobre el malestar de un grupo de madres y padres, Farina fue al grano: “Es lógico que estén descontentos, pero en vez de partir los cursos al medio optamos por mayor cantidad de contenidos. Si mañana cierran todas las escuelas, está todo listo para pasar a la virtualidad . No reniego de la presencialidad, y si podemos ampliarla, lo haremos”.

El Politécnico tiene en marcha para ejecutar en los próximos meses un plan de conectividad con fibra óptica en aulas y oficinas, para poder dar clase con la mitad del alumnado en un aula y el resto conectado.

En relación a los paros de Coad, Farina también fue tajante. “Está el derecho a educarse, y también el derecho de los docentes. Es una escuela pública, no una privada y hay que respetar las decisiones de los agremiados”.

Con relación a la pérdida de calidad educativa, también hubo una consideración del director. “Esta es una escuela que sigue siendo un faro de excelencia y de calidad académica, uno no puede dejar conforme a todos, pero estamos convencidos de que hicimos protocolos, como nos han dicho «como de la Nasa». Nos felicitan por cómo los implementamos y con puertas cerradas por pandemias está todo diseñado para seguir adelante. Los contenidos se dan con la calidad de siempre, pero algunos no han entendido que por protocolo no se puede tener presencialidad y virtualidad al mismo tiempo”.

Persisten las quejas con la mirada puesta en un amparo

“El malestar de los padres está relacionado con la imposibilidad de que los chicos tengan clases presenciales. Queremos que tengan las mismas oportunidades que los alumnos del resto de las escuelas. Recién hoy empezaron a asistir y menos de 200 alumnos y el paro viene a complejizar aún más la situación. La pandemia nos afecta a todos y debemos encontrar alternativas superadoras. No pueden ser los jóvenes los que siempre paguen las consecuencias de la pésima gestión de los directivos”, se quejó una de las madres del Poli.

En estos colectivos se escuchan las críticas al protocolo. “Los alumnos tendrán 6 horas al mes de clase presencial y en esas horas se les tomará examen”, continuó una madre. Otra consultada afirmó: “Nos aseguraban el 80 por ciento de la currícula en forma virtual, pero es el 58 por ciento. Van una hora por día y quienes tienen clases en forma presencial. Aquellos que los tocaba la virtualidad no tienen clase porque los lineamientos generales están de manera ambigua. Y es anecdótico poner un pie en la escuela y salir, no sirve de nada esto”, consideró otra mamá que evalúa una protesta coordinada con el Colegio Nacional Buenos Aires, que pidió reelaborar protocolos.

“Redactaron lineamientos obsoletos, con hincapié en la limpieza y no en la ventilación de los espacios”, indicaron los padres.

“Los chicos de primer año están desconcertados. Está bien que los docentes reclamen sus derechos, pero es el único colegio de la provincia sin clases”, indicó un papá que junto a otros está por firmar una demanda en el fuero federal para solicitar un amparo con el fin de obtener más contenidos para sus hijos.

Nuevo paro

Los docentes nucleados en Coad van nuevamente al paro este jueves y viernes para exigir en paritarias nacionales elevar a 60 mil pesos el salario básico del auxiliar de primera jornada laboral completa, exigir la implementación de una cláusula gatillo trimestral y un bono compensatorio por los gastos en conectividad.

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