
Héctor Rio
El colectivo iba a trasladar los alumnos a una actividad de campamento en la localidad de Valle Hermoso (Córdoba), y la prueba positiva alteró el inicio del traslado.
El incidente se produjo alrededor de la 1.30 de la mañana, en cercanías de la escuela ubicada en Mendoza y Alem.
Ante la presencia de los agentes municipales y de móviles policiales, y luego del control, a este conductor de la empresa Alto Nivel se le retiró el permiso de conducir y se lo puso a disposición de la Justicia de Faltas.
De acuerdo a lo esbozado por las autoridades municipales, le puede caber una sanción de hasta cuatro años de inhabilitación para conducir, y también una importante suma económica.
"La verdad es que es una situación que no nos pasó nunca, es la primera vez que ocurre en un contingente escolar. Afortunadamente estuvo presente el control estatal para ayudar a darle tranquilidad a estos padres que habían solicitado el servicio, y para garantizar la seguridad de todos los chicos", destacó el director general de Tránsito de la Municipalidad de Rosario, Gustavo Adda
El funcionario remarcó que son controles que se pueden solicitar, tanto en la Terminal de Omnibus, como en salidas dentro del entramado urbano.
"En esta época del año hay muchos viajes de este tipo, tanto de escuelas como de clubes. Es bueno que la gente, los padres y los colegios sepan que se pueden pedir estos controles, que no tardan más de 20 minutos, y sirven para cuidar lo más importante, que son nuestros hijos", remarcó Adda.
"Por esta falta, al chofer le puede caber una sanción de hasta 4 años de inhabilitación. Nosotros vamos a pedir la máxima, la más severa, tanto en la documentación como en lo económico, porque es una falta realmente muy grave, ya que pone en riesgo a menores de edad", resaltó el director general de Tránsito.
Ante la Justicia de Faltas
En este sentido, cabe destacar que para los conductores de servicios públicos, el límite de alcohol en sangre es de 0. No hay ningún margen de tolerancia.
Por eso, el chofer fue trasladado, puesto a disposición de la Justicia de Faltas, y casi tres horas después, pasadas las 4 de la mañana, los alumnos de sexto grado pudieron viajar a Valle Hermoso, con otro conductor a cargo del manejo de la unidad.
"Nos citaron en la puerta del colegio a la 1.30 de la mañana. Y mientras esperábamos que lleguen los tres colectivos, una de las madres decidió llamar para que le realicen el control a los choferes. Sabíamos que ese test en la Terminal de Omnibus es obligatorio, pero en este caso no sabíamos si habían hecho el control", relató Marina Moresco, madre de uno de los alumnos de sexto grado.
"Uno de los choferes dio 0,89 gramos de alcohol por litro de sangre, y en ese momento se armó revuelo, porque el conductor decidió encerrarse en el micro y algunos padres comenzaron a golpear las ventanas del transporte, mostrando su bronca", contó la mujer. "Así estuvo dos horas encerrado esperando hasta que llegó un transporte con el chofer que finalmente condujo el colectivo", agregó la madre todavía angustiada.
Otro padre que estuvo acompañando esta agitada partida confió: "Cuando los colectivos no salen de la Terminal de Omnibus, generalmente nadie pide que se haga este tipo de controles. Acá, por pedido expreso de una madre, llamaron a los agentes de control municipales y el test de alcoholemia sirvió para conocer el estado de este hombre, un descerebrado, un irresponsable que maneja la vida de una gran cantidad de chicos en las rutas".
Después de los controles, el chofer fue llevado en un patrullero policial, ante los gritos e insultos de algunos padres que se enfurecieron con la situación. "No tenemos dudas de que los controles ayudan mucho a disminuir los siniestros, y como sociedad no tenemos que naturalizar estos hechos", remarcó Adda.

