El Monumento Nacional a la Bandera exclamará este sábado "Soy Donante". Al faltar pocos días para el Día de la Persona Donante de Órganos, celebrado el 29 de agosto, se realizará una intervención en la calzada por calle Córdoba para concientizar sobre el tema. La actividad comenzará a las 11.30.
El Día de la Persona Donante de Órganos se celebra el 29 de agosto en todo el país. Esto es así desde el 2020 y la elección de aquel día no es casual. En 1999, Antonella Trivisonno, de seis años, falleció en un accidente de tránsito. Sus padres decidieron donar sus óranos y a partir de allí, comenzó un camino signado por el dolor pero que lentamente fue convirtiéndose en lucha: la necesidad de concientizar sobre la importancia de la donación se transformó en su bandera.
"Nosotros pedimos que se donen sus órganos pensando que no queríamos que a nadie le pase lo que nos pasó a nosotros", cuenta Silvia Trivisonno, madre de la nena. "Antonella nos hizo mejores. Antes y después cuando fue donante", sostiene.
"La donación tiene que ver con la vida y no con la muerte. Es una actitud ante la vida. El donante mejora la calidad de vida de alguien más pero también la propia. Hay que mirar a quienes tenemos al lado", afirma Silvia.
La necesidad de concientizar sobre la importancia de la donación de órganos es un trabajo que no se termina nunca. "La ley nacional dice que todos somos donantes excepto que digamos explícitamente que no. ¿Por qué tenemos que seguir difundiendo si ya hay una ley? Porque decidirse no sólo beneficia a un posible trasplantado, sino que beneficia a la familia de quien aceptar ser donante. Les da la certeza de mi voluntad y lo único que tienen que hacer es cumplirla. No es solo por el otro. También hay un beneficio propio cuando ayudo al otro. Y también saber que mi familia va a estar mejor me tiene que hacer pensar".
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Transitar el dolor
Antonella Trivisonno tenía seis años cuando el 29 de agosto de 1999 murió en un accidente de tránsito en Ovidio Lagos y Salta. Viajaba en el asiento trasero en el auto que manejaba su mamá cuando un vehículo cruzó el semáforo en rojo y los chocó. Antonella fue la única que salió despedida. Si bien rápidamente fue trasladada al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, no logró sobrevivir. Sus padres, Silvia y Alejandro tuvieron que transitar un camino signado por el dolor y, al mismo tiempo, ser fuertes por sus otros tres hijos.
El dolor se transformó en lucha, y los papás de Antonella se transformaron en uno de los tantos emblemas de la donación de órganos. "Hace 25 años que hablamos de una nena que vivió seis", cuenta Silvia.
En el 2019 fue un quiebre. "Cuando se cumplieron los 20 años empezamos a preguntarnos cuándo íbamos a dejar de hacer cosas por Antonella. Era un pensamiento muy doloroso. ¿Cuándo íbamos a hacer el cierre? Nos daba mucha tristeza. La única forma que encontramos era empezar a hacerlo por todos", recuerda.
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En el 2020 el Senado de la Nación sancionó la ley que declara el 29 de agosto como el Día de la Persona Donante de Órganos. La norma, que fue impulsada por el ex diputado Agustín Rossi y que fue aprobada por unanimidad, invitó a las provincias y a la ciudad de Buenos Aires a incorporar en sus calendarios escolares la fecha como jornada de reflexión sobre la donación de órganos.
Un año después el ex pasaje 720, que comienza en la avenida Cándido Carballo, en la zona noreste de Rosario, comenzó a llamarse Antonella Trivisonno. “Me la imagino como una calle con vida, como fue Antonella, en la que exploten la luz y los colores”, dijo la madre de la niña en aquel momento.
Ahora la lucha sigue y la búsqueda por concientizar sigue vigente. "La necesidad de pensar en el otro. Antonella nos ayudó a transitar y pensar eso. Por eso decimos que la donación no tiene que ver con la muerte. Tiene que ver con la vida"