La ciudad

Controversia por la falta de una prueba clave a un conductor que mató a dos amigos

El bioquímico aseguró que no pudo hacer un examen de alcohol en sangre porque la muestra era escasa. Un enfermero dijo que le extrajo 3 centímetros.

Jueves 09 de Abril de 2015

“La alcoholuria determinó que había 330 gramos de alcohol por litro en la orina. Por lo tanto, existe una alta probabilidad de que hubiera alcohol etílico en el cuerpo”, afirmó ayer el bioquímico Mario Minisini, en el juicio oral en el que se valora la conducta penal de un conductor que el 22 de febrero de 2014 causó la muerte de dos jóvenes de 18 años en Pellegrini y Provincias Unidas, cuando el auto que manejaba se incrustó contra un camión estacionado.
  El profesional explicó que no pudo realizar una prueba de alcohol en sangre porque la muestra que recibió era muy escasa (un miligramo), situación que generó un contrapunto con el enfermero que le extrajo sangre al conductor que desató la tragedia, que detalló que le sacó entre 2 y 3 centímetros.
  Federico Gómez, de 19 años, está acusado en libertad como autor de doble homicidio culposo. Las víctimas fueron Emiliano Cáceres y Facundo Aguirre, ambos de 18 años, quienes eran sus amigos del secundario. Los tres volvían de una fiesta en Funes organizada por el curso. En el mismo auto, un Fiat Uno blanco, iban otros dos chicos que sobrevivieron. Según los fiscales intervinientes, Gómez manejaba a excesiva velocidad y alcoholizado cuando se produjo el choque.
  Un dato llamativo del caso es que, pese a ser uno de los pilares de la acusación, no existe prueba del nivel de alcohol en sangre del conductor. Ayer, el bioquímico Minisini explicó por qué no pudo realizarle la prueba de alcoholemia (alcohol en sangre) a Gómez. “La muestra de sangre que recibí era inferior a un miligramo y por lo tanto no pude procesarla”, afirmó el profesional.
  Sin embargo, un rato antes, el enfermero Alberto Moreira había dicho que al muchacho acusado le extrajo en la comisaría 14ª dos o tres centímetros de sangre. “Siempre saqué en forma aproximada la misma cantidad de sangre”, indicó Moreira. Entonces, la pregunta que quedó flotando en la audiencia y que nadie hasta ahora pudo responder es qué ocurrió desde que Moreira dejó el tubo de ensayo precintado con la muestra en el laboratorio del Instituto Médico Legal y el momento en que Minisini rompió el precinto y advirtió que la cantidad de sangre para analizar era, según dijo, insuficiente.
  Minisini indicó que el examen del nivel de alcohol en sangre puede determinar las condiciones psíquicas de un conductor que protagonizó un accidente, pero no lo permite la prueba de alcoholuria. Precisamente esta es una cuestión que atraviesa el debate penal a raíz de que los fiscales Walter Jurado y Mariana Prunotto sostuvieron en el inicio del juicio “que hay elementos que probarán que el muchacho bebió y condujo alcoholizado”. Lo mismo dijeron los dos chicos que sobrevivieron tras el accidente.
  —¿Por qué no pidió una nueva prueba?, le preguntó la fiscal Prunotto a Minisini.
  —No tiene sentido porque el alcohol se va metabolizando en el cuerpo, respondió el profesional.
  Luego el abogado querellante Ignacio Carbone, por la familia de Cáceres, le preguntó a Minisini qué personas del laboratorio podían acceder a la oficina donde estaba la heladera en la que se guardó la muestra de sangre, antes de que el profesional rompiera el precinto para analizarla. “El personal del laboratorio y el de la guardia policial”, contestó.
  No fue el único interrogante que planteó el letrado al bioquímico en un intento para aclarar que podría haber ocurrido. “¿Se puede despegar el precinto”?, preguntó. “No lo sé”, respondió el profesional.
  El enfermero Moreira reconstruyó lo que hizo el sábado 22 de febrero del 2014. Dijo que llegó a la comisaría 14ª en el mediodía de ese día tras ser convocado para realizar su tarea. “En una oficina de la seccional le saqué sangre (a Gómez) y deposité la muestra en una cajita de tergopol con refrigerante para que no se altere la cadena de frío. La quise llevar al laboratorio, pero como no había nadie la tuve que llevar a Medicina Legal. El lunes a las 8 la entregué en el laboratorio y me extendieron un recibo de conformidad”, explicó. Pero enseguida aclaró que, en julio pasado, en Asuntos Internos le dijeron que la muestra “era insuficiente”.

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